Publicado: 26 mayo 2026 a las 1:00 am
Categorías: Artículos
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Latin American Female"]
Por Cristina Bazán

La activista aimara Yolanda Flores ha dedicado gran parte de su vida a defender los territorios amazónicos y andinos de Perú, donde el extractivismo y la expansión de la minería ilegal se han vuelto “una amenaza cotidiana” para las comunidades indígenas, lo que ha llevado a las mujeres a levantar su voz con más fuerza, aunque, denuncia, siguen enfrentándose a una “invisibilización” por parte de las autoridades.
“Las mujeres indígenas hemos pasado de víctimas silenciadas a levantar la voz con más fuerza y a asumir un papel activo en la defensa del territorio. Somos quienes vivimos de forma directa la contaminación del agua, el impacto en la salud familiar y el incumplimiento de promesas. Nuestro aporte es clave porque transformamos la queja en exigencia, planteando preguntas incómodas como quién responde, cómo se repara el daño y cuándo se actúa ante esta situación”, dice la lideresa en una entrevista con Efeminista.
Sin embargo, además de los daños ambientales, Flores señala que ellas viven “una violencia específica”. “Nos enfrentamos a la invisibilización y a que no se escuche, de manera sistemática, nuestra palabra. Otras veces se nos permite hablar, pero luego no se nos hace caso, lo que también es una forma de violencia”.
Su compromiso con esta causa empezó desde hace muchos años en su natal provincia de Yunguyo, ubicada en el departamento andino de Puno, en el sur de Perú. Allí participó en charlas, talleres y foros en los que fue “reconociendo y fortaleciendo la importancia de ser mujer aimara”.
Y es que la batalla en la que luchan mujeres como Flores es cada vez más fuerte y desigual. La activista afirma que en los territorios indígenas la crisis climática y la contaminación “ya no son una advertencia futura”, sino una “herida abierta que afecta directamente a la vida de las comunidades”.
“Se sigue contaminando el agua, debilitando los ecosistemas y rompiendo el equilibrio que sostiene la existencia de los pueblos”, ya que el deterioro progresivo del entorno repercute en actividades esenciales para su vida como la agricultura tradicional, el pastoreo y el uso de plantas medicinales.
Agrega que hay daños “muy profundos” que pronto podrían volverse irreversibles, como la pérdida de fertilidad del suelo, la degradación de ecosistemas, lo que llevaría a una “desaparición de prácticas culturales ligadas a la tierra”.
“En Puno, los ejemplos son muy concretos: la contaminación del lago Titicaca y de las cuencas, el agua envenenada y la tala de árboles. Ese daño ambiental termina afectando a la salud de las familias y el futuro de las comunidades. Cuando se daña la Madre Tierra, se rompe también la vida de quienes dependen de ella”, insiste la lideresa.
Flores señala que las comunidades se terminan quedando “en medio de decisiones que no controlan y de conflictos sobre sus territorios”. “Por un lado, hay presión de intereses extractivos; por otro, las autoridades muchas veces miran hacia otro lado. Eso deja a nuestros pueblos en una posición de gran vulnerabilidad, con nuestro territorio y nuestra forma de vida amenazados”.
Agrega que los conflictos se profundizan por la presión minera y por la “falta de respeto a los derechos de las comunidades”.
“La consulta previa es escasa o inexistente, y muchas decisiones se toman sin consentimiento de los pueblos. Eso agrava la tensión y deja a nuestras comunidades con menos capacidad de defender nuestro territorio y nuestra forma de vida”, menciona.
Por eso considera vital el trabajo que realizan en la zona organizaciones como Manos Unidas, que ayudan y dan herramientas a las comunidades para fortalecer la defensa autónoma de los derechos humanos y ambientales.
Pero también dice a los gobiernos y a la comunidad internacional que es momento de “pasar de los discursos a la acción”. “(Hay que) proteger los territorios, reparar el daño y respetar a quienes defienden la Madre Tierra”. “Que no se tomen decisiones sin los pueblos y que se fortalezcan las capacidades organizativas de las comunidades para que puedan liderar la defensa de sus territorios y derechos”, concluye.
Fuente: https://efeminista.com/yolanda-flores-lideresa-aimara-indigenas-invisibilizacion/
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