«Por una educación digna: la voz del profesorado»

Publicado: 23 julio 2026 a las 2:00 am

Categorías: Artículos

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Por https://stecyl.net

Como docente que vive diariamente la realidad de las aulas, me dirijo a esta Consejería para poner en conocimiento la situación crítica y urgente que atraviesa la educación pública y, en especial, quien la sostiene: el profesorado.

El profesorado vive una realidad que desborda y empobrece la calidad educativa. En los centros educativos se trabaja actualmente en unas condiciones que impiden ofrecer la calidad educativa que nuestro alumnado merece. La falta de recursos humanos, materiales y de apoyo especializado provoca aulas sin orden, sin disciplina y sin un ambiente de aprendizaje adecuado.

La diversidad creciente y la cantidad de necesidades educativas específicas (NEAE) en cada grupo hace imposible atender de manera individualizada a todo el alumnado. Y todo esto recae, en la mayoría de los casos, en una única maestra o maestro por clase, sin auxiliares, sin apoyos y con una demanda emocional y administrativa inasumible.

La salud mental del profesorado se encuentra en un estado lamentable, una autentica crisis invisible. Las agresiones verbales, las faltas de respeto constantes por parte del alumnado, e incluso entre profesionales, así como agresiones físicas detectadas desde etapas tan tempranas como Infantil y Primer Ciclo de Primaria, están generando un clima laboral insostenible.

Cada vez son más frecuentes las bajas laborales por ansiedad y estrés, mientras que la figura del tutor o tutora se ha convertido en una carga administrativa desbordante, llena de documentos redundantes o irrelevantes, que no aportan calidad educativa. La carga administrativa es un obstáculo más que una herramienta. La creciente exigencia documental, muchas veces solicitada por equipos directivos o zonas de inspección sin criterios unificados, está consumiendo tiempo que debería dedicarse al alumnado. Incluso el profesorado ha dejado de ir a huelga por miedo a repercusiones económicas o laborales, lo cual evidencia un profundo estado de indefensión.

Gran parte de esa documentación termina subida a plataformas donde nadie la consulta, sin aportar beneficios reales al proceso educativo y deteriorando aún más las condiciones de trabajo del profesorado.

Desde nuestra perspectiva, tanto papel no mejora la calidad educativa, y sí, en cambio, aleja al docente de su función fundamental: enseñar. Además, súmale la falta de tiempo real y horarios totalmente desbordados. Aunque el profesorado cumple con un horario lectivo establecido, la realidad es que existe un número creciente de horas extras no reconocidas que se realizan fuera del centro.

No se dispone, dentro del horario laboral, de tiempo suficiente para la organización y gestión del aula, elaboración de materiales, diseño de actividades o reflexión pedagógica. La corrección de exámenes, la preparación de programaciones, la creación de recursos y la atención a tareas administrativas se ven obligatoriamente desplazadas al tiempo personal del profesorado, que se lleva el trabajo a casa de forma sistemática. Esta situación perpetúa una jornada laboral real muy superior a la reconocida oficialmente, afectando gravemente a la conciliación y contribuyendo al deterioro de la salud mental del cuerpo docente.

A todo lo mencionado también hay que resaltar la falta de personal administrativo y sobrecarga para el profesorado. Queremos denunciar también la falta de auxiliares administrativos en los centros educativos. Actualmente, en muchos centros, esta figura solo acude dos veces por semana, un tiempo claramente insuficiente para cubrir la enorme carga administrativa que exige el funcionamiento diario de un colegio o instituto. Ante la ausencia de este apoyo esencial, son los equipos directivos y, en última instancia, es el propio profesorado quien debe asumir tareas burocráticas que no les corresponden: gestión de documentos, registros, archivos, comunicaciones, documentación interna, solicitudes, trámites, informes, gestiones con familias y un largo etcétera.

Reclamamos personal auxiliar administrativo a tiempo completo por centro, imprescindible para reducir la carga burocrática que recae injustamente sobre los docentes.

La desinformación y la desconexión de la realidad dificultan que muchas familias comprendan los retos actuales. Denunciamos también el desconocimiento de muchas familias sobre la carga real de trabajo y la presión constante a la que se ve sometido el profesorado. La sociedad exige un servicio indispensable, pero no ofrece los medios ni el respeto necesario para garantizarlo. La educación está siendo maltratada y desvalorizada, y quien lo sufre en primera línea es el alumnado, que queda relegado “al final de la cola”.

Frente a las necesidades urgentes e imprescindibles, la acción y el compromiso resultan inaplazables. La realidad educativa actual exige medidas inmediatas y estructurales:

– Un orientador u orientadora por centro.
– Especialistas de AL (Audición y Lenguaje) por centro.
– Incremento del profesorado NEAE.
– Auxiliares educativos suficientes en todos los centros.
– Figuras de apoyo psicológico dentro de los centros.
– Un auxiliar administrativo a tiempo completo por centro.
– Protocolos de acoso, suicidio y situaciones de riesgo atendidos por personal especializado, no exclusivamente por el profesorado.
– Menos burocracia y más recursos humanos.
– Inspecciones educativas realistas y cercanas, ajustadas a la realidad de cada contexto, evitando sobrecargar aún más a los equipos docentes.
– Dotación de personal adecuada para que los proyectos financiados puedan llevarse a cabo con calidad.

Detrás de una profesión al límite hay profesionales comprometidos que continúan dando lo mejor de sí mismos. El profesorado sostiene a diario un sistema que se está desmoronando.

Estamos siendo sobrecargadosdesprotegidos empujados a una situación límite que afecta no solo a nuestro bienestar, sino a la educación presente y futura de toda la sociedad. Por ello, preguntamos a esta Consejería de Educación: ¿Cuántas bajas por ansiedad del profesorado están registradas actualmente? Por no mencionar, ¿cuántas crisis de ansiedad se sufren en silencio? Los números serán el reflejo de una realidad que ya no puede seguir ignorándose.

El profesorado necesita ayuda urgentemente ante toda la situación mencionada anteriormente. La educación necesita un cambio estructural, urgente y valiente. Necesitamos apoyo de las familias, de la administración y de todos los agentes educativos. Queremos un sistema que nos permita enseñar con dignidad, que respete nuestra labor y que priorice, de verdad, el bienestar del alumnado. La situación actual no es sostenible. El profesorado necesita ayuda. La educación necesita un cambio inmediato.

Fuente: https://stecyl.net/articulo-de-opinion-por-una-educacion-digna-la-voz-del-profesorado/