Maternidad en solitario, una tendencia al alza

Publicado: 20 mayo 2026 a las 1:00 am

Categorías: Artículos

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Por Julia García González

En los últimos años, la maternidad en solitario se ha consolidado como una tendencia al alza en España, un cambio que, en el caso de las mujeres jóvenes se debe a que no quieren esperar o a embarazos no planificados y, en el de las más mayores, a su deseo de tener hijos sin pareja masculina, pero en ambos casos las mujeres exponen dificultades para encontrar una pareja considerada adecuada para un proyecto reproductivo.

Así lo señala la última Nota de Coyuntura Social, editada por Funcas, con datos del Movimiento Natural de la Población del INE, donde se subraya que el porcentaje de nacimientos en España “sin datos del padre” sobre el total de nacimientos ha aumentado entre las madres de todas las edades entre 2007 y 2024,  aunque indica que los incrementos más intensos se concentran en las madres más jóvenes y de edad más avanzada.

Sin embargo, desde Coyuntura social advierten de que el indicador no mide de forma directa, ni por sí solo, la maternidad en solitario como una opción elegida, pero sí recoge parcialmente tres situaciones distintas asociadas a estas circunstancias.

Transformaciones sociales más amplias

“Las distintas formas de maternidad en solitario pueden entenderse como parte o consecuencia de transformaciones sociales más amplias, como unas trayectorias formativas y profesionales más largas, el retraso de la convivencia en pareja y las mayores dificultades para encontrar una pareja considerada adecuada para un proyecto reproductivo. Además, el estigma asociado a la madre soltera se ha reducido notablemente”, explica Juan Carlos Rodríguez, investigador de la dirección de Estudios Sociales de Funcas.

El informe subraya que los casos de maternidad tardía en solitario podrían seguir creciendo, por lo menos a medio plazo,  debido a la persistencia de las potenciales causas explicativas de estos casos, aunque advierten que conviene tomar la tendencia con cautela ya que la maternidad en solitario no es una opción sencilla, incluso cuando se cuentan con los recursos económicos y redes de apoyo necesarias.

Un aumento porcentual

Los nacidos vivos de madres nacidas en España en 2024 que se registró sin datos del padre supusieron el  3,3 % del total de alumbramientos (7.014 nacimientos de un total de 212.191)  frente al 1,2 % registrado diecisiete años antes, en 2007.

En edades maternales más avanzadas el aumento es evidente, sobre todo a partir de la segunda mitad de la treintena y, con más intensidad, entre las mujeres de 40 años o más. A los 44 años, por ejemplo, el porcentaje se ha duplicado, del 3,6 % en 2007 al 7,6 % en 2024, mientras que entre las madres de 45 años o más se ha triplicado, al pasar del 4,6 % al 14,9 % en el mismo periodo.

Tres contextos diferentes

Una de estas situaciones es el embarazo no planificado, presente en madres muy jóvenes con relaciones de pareja breves y escasas perspectivas de continuidad que deciden seguir adelante con la gestación, previsiblemente apoyadas por redes familiares cercanas. En estos casos “podrían estar relacionados con entornos de recursos modestos y valores más tradicionales”, apunta el informe.

En mujeres de edad más avanzada las circunstancias difieren: se trata de madres que quieren tener hijos sin una pareja masculina, a menudo a través de técnicas de reproducción asistida, y pueden ser mujeres que han retrasado la maternidad por motivos laborales o ausencia de una pareja idónea o, en otros casos, mujeres en relaciones de pareja con expectativas de estabilidad que no han prosperado y, por tanto, no han llegado a tener descendencia.

En este mismo contexto existen mujeres más jóvenes que deciden no esperar y adelantar la maternidad en solitario en lugar de esperar a una edad más avanzada y, por ende, correr más riesgos en la gestación asociados al paso del tiempo. Estas mujeres suelen tener recursos que les permiten sostener una vida autónoma y una crianza en solitario.

La tercera situación hace referencia a mujeres emparejadas con otras mujeres que deciden tener hijos mediante reproducción asistida, lo que explicaría una gran parte de los datos de nacimientos que corresponden a madres casadas y que no incluyen datos del padre, y estos casos concentran en edades más intermedias y similares a las de las madres que conviven con parejas masculinas.

Fuente: https://efeminista.com/maternidad-solitario-tendencia-al-alza/