Publicado: 13 noviembre 2025 a las 2:00 am
Categorías: Arte y cultura
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Latin American Female"]
Por Gema Mañogil

La mitad del mundo. La mujer en el México indígena llega a Madrid como una conversación compartida entre salas que se miran y se escuchan, una gran exposición que despliega 435 piezas procedentes de los acervos de México para narrar, desde distintas orillas y en cuatro sedes, la presencia, el poder y la cotidianidad de las mujeres indígenas a lo largo de más de tres milenios.
La muestra, comisariada por Karina Romero Blanco y promovida por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH), apuesta por reparar silencios, poner nombres y gestos donde antes hubo ausencias y repensar la historia en fragmentos que solo cobran sentido en su conjunto.
En el recorrido que propone la exposición, cada sede asume un protagonismo temático y, a la vez, la conciencia de ser parte de un mismo tejido, conformado por el Museo Arqueológico Nacional, la Fundación Casa de México en España, el Instituto Cervantes y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
En el Museo Arqueológico Nacional la exposición concentra su mirada en la vida cotidiana y en las maneras en que el linaje y el poder se han articulado alrededor de figuras femeninas que no siempre han ocupado los lugares públicos del registro. Estas mujeres sostuvieron la continuidad social y cultural, desde la infancia hasta la ancianidad, desde los oficios textiles hasta el liderazgo ritual y territorial.
Las vitrinas alternan herramientas de trabajo, piezas cerámicas y representaciones que hablan de funciones tan diversas como la educación de hijos e hijas, la conservación de conocimientos médicos y agrarios, la elaboración de textiles y la organización de ceremonias.
Junto a estos objetos aparecen testimonios de mujeres que, en determinados momentos y culturas, especialmente en la maya, la mixteca o la mexica, ejercieron autoridad como gobernantes, sacerdotisas o chamanas, desplazando la noción de que el poder fue exclusivamente masculino.
En la Fundación Casa de México en España la curaduría despliega la idea fuente de muchas cosmovisiones indígenas: la dualidad y la complementariedad como principio organizador del universo, donde lo femenino frecuentemente se asocia a la tierra, al agua y a la regeneración. Las deidades femeninas encarnan potencias ambivalentes, creadoras y destructoras a la vez.

La comisaria, Karina Romero Blanco, posa junto a piezas expuestas en la Fundación Casa de México en España. Fotografía cedida por AECID
Esta sede recoge piezas que muestran cómo el cuerpo fue entendido como un depósito de energías, un lienzo ritualizado y un signo de pertenencia y espiritualidad, con prácticas que van desde la pintura corporal hasta modificaciones que inscriben identidades y vínculos con lo sagrado.
También aborda la resignificación de antiguas deidades en advocaciones marianas, una reescritura simbólica que revela estrategias de supervivencia cultural y sincretismo.
El Instituto Cervantes aloja la sección dedicada a la producción textil femenina. Aquí los tejidos se revelan como libros y mapas: el huipil, el quechquémitl o el enredo son fragmentos de una lengua visual que transmite narrativas fundacionales, identidades locales y cosmologías personales.
La muestra ordena sus materiales en cuatro ejes, entre ellos atuendo femenino, instrumentos de ‘escritura’ textil, enseñanza y narrativa textil. Se busca mostrar que el telar y el huso son técnicamente complejos y socialmente esenciales y que el aprendizaje es intergeneracional y lingüístico. Los tejidos no son meros objetos decorativos sino alfabetos simbólicos que revelan mitos, valores y resistencias. Incorpora diálogos con prendas de origen europeo o mestizo en procesos de hibridación cultural.
La pieza central del Thyssen es el ajuar funerario de la Señora Tz’aka’ab Ajaw, la llamada Reina Roja de Palenque. Su enterramiento con cinabrio y objetos de jade y malaquita condensa la idea maya de la muerte como tránsito y la capacidad de las élites femeninas para desempeñar funciones diplomáticas, rituales y de gobierno.
Esta es una muestra de una sofisticación política y simbólica que contradice cualquier estereotipo de pasividad femenina en las sociedades mesoamericanas.

Ajuar funerario de la Reina Roja de Palenque, con cinabrio y objetos de jade y malaquita, expuesto en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Fotografía cedida por AECID
La muestra en el Thyssen no sólo reconstruye la biografía ritual de esta dignataria sino que la usa como núcleo para hablar de parentesco, legitimidad y memoria política.
La comisaria Karina Romero Blanco firma una trayectoria que atraviesa museos y proyectos internacionales y que aporta a la muestra una lectura que combina rigor arqueológico y sensibilidad museográfica, capaz de enlazar piezas con narrativas que recuperan voces femeninas históricamente silenciadas.
El proyecto, impulsado por la AECID y el INAH en colaboración con instituciones españolas como el Ministerio de Cultura y la Secretaría General Iberoamericana, es además un ejemplo de diplomacia cultural que busca reforzar los lazos entre España y México a través del reconocimiento de las culturas originarias y del crucial papel de las mujeres en ellas.
La agregada cultural de México en España, Teresa Zacarías, ha recordado que las piezas que conforman esta gran exposición “reflejan a la mujer indígena a día de hoy también, no solo se encapsulan en un tiempo de la historia”.
Las exposiciones pueden visitarse por tiempo limitado: El ámbito divino permanecerá abierta en la Fundación Casa de México en España hasta el 15 de febrero de 2026, Historias tejidas en el Instituto Cervantes hasta el 8 de marzo y El ámbito humano y Señora Tz’aka’ab Ajaw podrán visitarse respectivamente en el el Museo Arqueológico Nacional y en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza hasta el 22 de marzo.
Fuente: https://efeminista.com/mitad-del-mundo-mujer-mexico-indigena-madrid/
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