La educación se reinventa: la IA impulsa una enseñanza más personalizada sin desplazar al profesor

Publicado: 29 junio 2026 a las 4:00 am

Categorías: Artículos

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Por NTT DATA

La IA ya forma parte de la vida de millones de estudiantes y empieza a transformar la educación. Promete un aprendizaje más personalizado, tutores capaces de adaptarse a cada alumno y nuevas formas de enseñar y aprender. Ahora bien, los expertos reunidos por #GeneraciónIA coinciden en la necesidad de reforzar aquello que la tecnología no puede sustituir: la creatividad, el pensamiento crítico y el papel del profesor.

a inteligencia artificial (IA) ha entrado en las aulas, y lo ha hecho con fuerza: asiste a docentes y alumnos, empieza a ejercer como tutor personalizado en determinadas asignaturas y obliga, en definitiva, a repensar qué significa aprender en pleno siglo XXI y cómo adquiriremos los conocimientos en el futuro más inmediato.

¿Tiene sentido seguir enseñando igual cuando 7 de cada 10 alumnos españoles ya utilizan herramientas de IA para estudiar, buscar información o preparar trabajos?

Los expertos reunidos en el octavo y último encuentro de la segunda temporada de #GeneraciónIA coinciden en que el paradigma ha cambiado, pero también están de acuerdo en la necesidad de incorporar esta nueva realidad sin renunciar al factor humano de la educación. Xantal Llavina ha reunido a Enrique Barra, profesor de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) e investigador en tecnologías educativas en el IPTC-UPM; Esteve Almirall, profesor de ESADE, y Jorge Márquez, Head of Experience Design and Research Iberia & Latam en NTT DATA, para analizar cómo la IA está transformando la realidad docente y redefiniendo la manera en que aprendemos.

Además, David Bueno, doctor en Biología, profesor e investigador en Genética de la Universidad de Barcelona, ha aportado sus reflexiones sobre cómo aprendemos las personas y qué papel puede y debe desempeñar la tecnología, y en concreto la IA, en el desarrollo del talento y en la paulatina personalización del aprendizaje.

La IA es una herramienta emergente que potencia el pensamiento y puede ayudar al alumno a aprender, a absorber información y a tener una visión más completaJorge Márquez

Lejos de visiones apocalípticas, todos ellos han defendido la incorporación —por otra parte, inevitable— de la inteligencia artificial al sistema educativo, pero no como un sustituto del profesor, sino como una herramienta que ayuda a docentes y discentes y que transformará la manera de enseñar y aprender. Según Márquez, “estamos ante una herramienta emergente que contribuye a potenciar el pensamiento y, si la ponemos al servicio del alumno, le ayudará a aprender, a absorber información y a construir una visión más completa de aquello que está estudiando”.

Barra, que enseña a futuros ingenieros en la UPM, argumenta que “el estudiante necesita conocer a fondo esta tecnología, dominar su enorme potencial y sus limitaciones y aprender a utilizarla de forma profesional”. En la misma línea, pero enfocado a la formación de los futuros directivos, el profesor de ESADE afirma que “no podemos preparar a los futuros ejecutivos mirando al retrovisor, para un mundo que ya no existe. Tenemos que formar personas para el mundo actual y para el que viene, y ese mundo incorpora la inteligencia artificial en prácticamente todas las tareas”.

Además de saber utilizarlas bien, el alumno debe conocer las limitaciones de estas herramientas, su impacto ético y social y el marco legal que regula su usoEnrique Barra

Según todos los participantes, la verdadera revolución en el campo educativo no consiste solo en aprender a utilizar las nuevas herramientas que la IA pone a nuestro alcance, sino en aprender a convivir críticamente con ellas. En la UPM ya existe, de hecho, una asignatura específica llamada “Uso responsable de la IA”, y su objetivo, según Barra, “es, precisamente, que el alumno aprenda a utilizar estas herramientas, conozca sus limitaciones, comprenda su impacto ético y social, y también el marco legal, en aspectos como qué datos se usan y cómo, qué sesgos puede haber…”.

Cuanto más protagonismo adquiere la IA, mayor importancia cobran, a ojos de los expertos, las capacidades intrínsecamente humanas. Si el representante de NTT DATA cree que aspectos como “la creatividad, el pensamiento crítico y la curiosidad” siguen siendo imprescindibles en el ámbito educativo, Almirall añade, además, “la capacidad de comunicar, debatir y convencer”. Barra completa el catálogo de cualidades con una reivindicación del papel del docente: “La empatía, la cercanía y el toque humano del profesor no van a ser sustituidos nunca por la IA, por mucho que evolucione”.

Bueno refuerza estas ideas desde una perspectiva biológica: “En un entorno donde la IA adquiere cada vez mayor protagonismo, los estudiantes deben focalizarse en las habilidades creativas, reflexivas, críticas y humanistas”. El profesor de la Universidad de Barcelona cree que la capacidad memorística seguirá siendo importante, “pero como base para desarrollar esas capacidades, porque, si hay algo que la IA no puede hacer, al menos de momento, es ponerse en la piel de un ser humano“.

¿Dará clase una IA?

¿Llegaremos a ver clases impartidas por una IA? Barra matiza que una cosa es “impartir” y otra “asistir”. El profesor de la UPM puede llegar a imaginar, en un futuro cercano, “clases puntuales impartidas por esta tecnología, pero hoy la veo más bien como una herramienta que complementa y potencia el trabajo del profesor”.

Almirall afirma que en ESADE ya han comenzado a hacer pilotos con tutores de inteligencia artificial, pero coindice con Barra en que “actualmente, te sirven solo para impartir docencia en asignaturas bastante rígidas, con temarios fijos y donde hay poca discusión, como Cálculo, Física o Introducción a la Economía, por ejemplo”.

El profesor de ESADE cree, además, que la IA puede ayudar a mejorar el proceso de evaluación y, de hecho, “algunos profesores ya la estamos usando para generar un mejor feedback con los alumnos”. Ahora bien, matiza Almirall, “una cosa es ayudarte de la tecnología y otra, muy distinta, delegar completamente la evaluación en este tipo de herramientas, porque el profesor sigue siendo imprescindible”.

La IA puede ayudar al profesor a evaluar, pero otra cosa muy distinta es delegar totalmente la evaluación en ella, porque el profesor sigue siendo imprescindibleEsteve Almirall

Todos ellos coinciden en que la capacidad de adaptación y personalización es, sin duda, una de las grandes fortalezas de la IA aplicada al ámbito de la educación. El directivo de NTT DATA puntualiza que la personalización del aprendizaje consiste, precisamente, en identificar el método más eficaz para que una persona adquiera conocimientos: “Hay personas más visuales, otras más auditivas y otras que, a lo mejor, son más proclives a una lectura más profunda. En la medida en que tú la entrenes, la IA podrá detectar cuál es la forma de aprendizaje que mejor se adapta a ti”.

Barra cree que la personalización de la enseñanza, ese viejo y ansiado objetivo pedagógico, perseguido durante décadas, puede estar, por fin, al alcance, gracias a las herramientas generativas. “La propia IA está pensada así, para amoldarse a nosotros y a nuestros requerimientos. Un profesor no puede adaptarse y responder a las necesidades individuales de cien alumnos, pero la IA sí puede hacer eso muy bien”.

¿Están formados los formadores?

El otro gran desafío afecta directamente al profesorado. Los expertos reunidos por #GeneraciónIA coinciden en que los docentes aún no están suficientemente preparados para afrontar esta transformación, y en que hay que ir paso a paso. “Primero debemos definir cómo queremos incorporar la inteligencia artificial a las aulas y después habrá que formar a los profesores para utilizarla”, afirma Márquez.

Barra asegura que “los talleres formativos sobre IA que hemos organizado en la UPM han sido de los más solicitados, con cientos de profesores inscritos”, de forma que demanda e interés hay, y Almirall puntualiza que, quizás, uno de los grandes hándicaps es el vertiginoso ritmo al que evoluciona la propia tecnología. “Es muy complicado formar para algo cuyo final desconoces”, afirma el profesor de ESADE.

En definitiva, uno de los grandes retos de la educación, a corto y medio plazo, ya no consiste solo en preparar a los estudiantes para profesiones que aún no existen, sino en enseñarles a desenvolverse en un mundo que cambiará constantemente. En este contexto, la IA —concluyen todos los expertos— es una herramienta clave, pero el pensamiento crítico, la creatividad, la empatía y la capacidad de comprender seguirán siendo las competencias que distingan a las personas de las máquinas.

Contenido elaborado por NTT DATA

Fuente: https://www.expansion.com/uestudio/2026/06/29/6a4265f7468aeb7a7a8b457e.html