Publicado: 16 octubre 2026 a las 6:00 pm
Categorías: Artículos
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Por José Luis Fernández
Un estudio de la Universitat de València, realizado sobre 303 titulados universitarios, concluye que conectar de forma explícita los contenidos académicos con la práctica profesional favorece la empleabilidad y facilita la transición desde la universidad al mercado laboral.

Universitarios
La investigación identifica además dos factores clave: el desarrollo de una identidad profesional y la creación de una red de contactos profesionales. La investigación, desarrollada por el Instituto de Investigación en Psicología de los Recursos Humanos, del Desarrollo Organizacional y de la Calidad de Vida Laboral (IDOCAL) de la Universitat de València, muestra que la orientación profesional de la docencia tiene efectos positivos sobre distintos indicadores de inserción laboral. Los resultados han sido publicados en The Spanish Journal of Psychology.
El estudio parte de una cuestión central para la educación superior: cómo conseguir que los conocimientos adquiridos durante la carrera se traduzcan posteriormente en mejores oportunidades de empleo. Los investigadores señalan que una docencia con orientación profesional no consiste únicamente en transmitir conocimientos técnicos, sino también en ayudar al alumnado a comprender cómo pueden aplicarse esos conocimientos en el entorno laboral.
Esta orientación incluye diferentes elementos, entre ellos la explicación de las aplicaciones profesionales de los contenidos de las asignaturas, el desarrollo de competencias profesionales y transversales, las prácticas académicas externas y la información sobre las distintas salidas y trayectorias profesionales. El objetivo es que el estudiante pueda establecer una conexión más clara entre su formación universitaria y el futuro ejercicio profesional.
Para analizar los efectos de esta orientación profesional, los investigadores realizaron un seguimiento de 303 titulados universitarios, desde dos meses antes de finalizar sus estudios hasta seis meses después de obtener el título. El análisis permitió estudiar la evolución de diferentes factores relacionados con la empleabilidad y su posterior impacto sobre la incorporación al mercado laboral.
Los resultados muestran que una docencia universitaria orientada hacia la práctica profesional influye positivamente en dos dimensiones consideradas fundamentales para la empleabilidad: la identidad profesional y el capital social. La primera está relacionada con la definición de aquello que el estudiante quiere llegar a ser profesionalmente, mientras que el segundo hace referencia a la red de contactos que puede facilitar el acceso a oportunidades de empleo.
El estudio establece una relación entre un mayor capital social y las posibilidades de incorporación al mercado laboral durante los primeros meses posteriores a la graduación. Los titulados que cuentan con una red profesional más desarrollada presentan una mayor probabilidad de encontrar empleo durante los seis meses posteriores a la finalización de sus estudios.
Además, el capital social no solo aparece relacionado con la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo, sino también con el nivel de responsabilidad del empleo conseguido. Los investigadores observan una asociación entre una mayor red de contactos profesionales y el acceso a puestos de mayor nivel jerárquico.
La segunda variable identificada por la investigación es la identidad profesional. Los resultados indican que aquellos graduados que han desarrollado una identidad profesional más definida tienen mayores posibilidades de conseguir empleos relacionados con la titulación que han cursado y puestos que requieren contar con estudios universitarios.
Este resultado tiene especial relevancia en relación con la sobrecualificación, una de las cuestiones que afectan a la transición de los jóvenes titulados al mercado laboral. Según el estudio, cuanto más desarrollada está la identidad profesional del graduado, menor es la probabilidad de terminar ocupando un puesto para el que su nivel de formación resulta superior al requerido.
Los investigadores sitúan estos resultados en el contexto del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), cuyo desarrollo persigue, entre otros objetivos, favorecer la movilidad y la empleabilidad de los titulados universitarios dentro de la Unión Europea.
En este marco, el trabajo analiza uno de los supuestos asociados a la transformación de la enseñanza superior europea: que una formación universitaria conectada con la práctica profesional puede facilitar una mejor incorporación de los graduados al mercado laboral y contribuir a que accedan a empleos de mayor calidad.
Los resultados plantean así la importancia de integrar la dimensión profesional dentro de la propia actividad docente y no limitar la preparación para el empleo a los servicios específicos de orientación profesional que ofrecen las universidades. La investigación apunta a que la conexión entre formación académica y realidad laboral puede comenzar dentro de las propias asignaturas.
Esta perspectiva concede especial importancia a las prácticas externas, al conocimiento de las diferentes salidas profesionales y al desarrollo de competencias que permitan al estudiante identificar cómo puede trasladar los conocimientos adquiridos durante su formación a situaciones concretas del ámbito profesional.
El estudio ha sido codirigido por Ana Hernández, del Departamento de Metodología de las Ciencias del Comportamiento, y Vicente González-Romá, del Departamento de Psicología Social, ambos investigadores del IDOCAL de la Universitat de València. En el trabajo también han participado Juan P. Gamboa, de la Universidad de Deusto, y las investigadoras Beatrice I. J. M. van der Heijden, de Radboud University, y Pascale M. Le Blanc, de Eindhoven University of Technology, ambas en Países Bajos.
La investigación ha contado con financiación del entonces Ministerio de Economía y Competitividad, la Agencia Estatal de Investigación y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Sus conclusiones sitúan la orientación profesional integrada en la docencia como uno de los elementos que pueden contribuir a mejorar la transición de la universidad al empleo y a favorecer una mayor correspondencia entre la formación recibida y el puesto de trabajo finalmente ocupado.
Fuente: https://exitoeducativo.net/educacion-superior/universidad/la-docencia-universitaria-orientada-al-empleo-mejora-la-insercion-laboral-de-los-graduados
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