Publicado: 11 noviembre 2020 a las 1:00 pm
Categorías: Artículos
Por: Lucía Rivera Ferreiro, Marcelino Guerra Mendoza, Roberto González Villarreal.
En el ámbito educativo se respira una calma chicha…pese a la pandemia, todo marcha viento en popa, se aproxima la primera evaluación trimestral de este extraño y atípico ciclo escolar, pero todo continúa conforme a lo planeado.
El sistema aprieta, y fuerte; en unos cuantos días, un magisterio sobreexplotado e hiperprecarizado, deberá demostrar que se ha ganado su salario, así sea a costa de confrontarse con los padres de sus alumnos o incluso con sus propios compañeros.
Las diversas figuras de autoridad, como parte de la larga cadena de mando que recae en las escuelas, están ocupadas en recordarle a maestras y maestros que no hay plazo que no se cumpla; llegó la hora de rendir cuentas sobre el cumplimiento de sus responsabilidades. Deben alimentar plataformas con datos, evidencias y estadísticas que den cuenta de que están cumpliendo con la cobertura, a la vez que con los aprendizajes esperados.
Mientras tanto, el secretario de educación no desaprovecha la oportunidad para presumir los logros de su gestión; asiste a reuniones con empresarios para informarles que los aprendizajes no se han detenido, que la modalidad híbrida continuará incluso si el semáforo pandémico cambia a verde y se decide abrir las escuelas.
En una de esas reuniones, Moctezuma Barragán hizo declaraciones sugerentes que pasaron casi desapercibidas: “Es posible que en el futuro inmediato México tenga una educación que combine la educación vía remota con la presencial, la cual será el fundamento de la educación 4.0”
Los asistentes a esa reunión saben, y muy bien, a qué se refiere el señor secretario, después de todo, hablan el mismo lenguaje.
En esa reunión, organizada por la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), organismo que representa al sector industrial mexicano, anunció también que, una vez superada la pandemia, existirá un modelo educativo multiplataforma combinado con las clases presenciales, orientado a propiciar las habilidades tecnológicas, comunicacionales y el aprendizaje digital. “Estamos viviendo un período de cambio educativo que no esperábamos se diera de manera tan intensa y veloz”, y en el que, por cierto, permítasenos recordarlo, las televisoras y las grandes corporaciones como Google, están obteniendo ganancias.
Mientras tanto, el resto de la población, los simples mortales, los nadies, estamos lidiando con el manejo de la tecnología. Innegablemente, su uso adquirió centralidad e invadió todas las esferas de nuestra existencia. Así que para no quedar reducidos a meros conejillos de indias de un proyecto educativo pensado por otros para nosotros. Más vale entonces saber qué es eso de la educación 4.0.
El término Cuarta Revolución Industrial fue acuñado por el fundador del Foro Económico Mundial, el alemán Schwuab, para referirse a los cambios que ha traído consigo la producción y creación de fábricas inteligentes, en las que predomina la automatización, se desdibujan las fronteras entre tecnología y ser humano, y se reconfigura nuestra concepción de la realidad y de la relación espacio-tiempo.
Frente a estos cambios, el sector industrial demanda la convergencia entre el trabajo y la educación, es decir, una educación 4.0. Esta educación se asocia a diversas teorías y métodos de aprendizaje vinculados al empleo, el emprendimiento y la información. Recurre a un enfoque educativo ecléctico que busca fomentar el uso de las tecnologías para optimizar el aprendizaje y proporcionar soluciones innovadoras a problemas reales, mediante la formación de determinadas habilidades.
La educación 4.0 se interesa en un aprendizaje adaptativo, autorregulado, activo, autodirigido y ubicuo, esto es, por el aprender a aprender, la madre de todas las habilidades habidas y por haber. El enfoque de competencias es el que mejor se adapta a este propósito, al igual que estrategias tales como la gamificación, el aula invertida y la capacitación profesional adaptada al incesante avance tecnológico en sectores estratégicos para el desarrollo económico, social y educativo.
En síntesis, la industria 4.0 y la educación 4.0 van junto con pegado; ésta última responde a las demandas de la emergente revolución industrial respecto a la formación de capital humano calificado para la toma de decisiones y el uso de tecnología disruptiva, llamada así porque destruye o vuelve obsoletas sistemas y tecnologías anteriores y está cambiando la forma en que trabajamos, vivimos, pensamos y nos comportamos.
En la era digital, muchos puestos de trabajo se están transformando, otros desaparecerán, existe un alto grado de permeabilidad entre profesiones, lo que demanda una colaboración entre diferentes profesiones. La formación continua es indispensable, dependiendo de las demandas de un mercado de trabajo cambiante, caracterizado por la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. Los títulos, nos dicen con insistencia las élites y gobiernos, ya no garantizan el empleo, se prioriza el dominio de las competencias y su certificación. Junto con esto, la Educación 4.0 propone esquemas de organización de trabajo y de la empresa a través de la digitalización y el uso de plataformas conectadas, para dar servicio personalizado al cliente, acortar el ciclo de la elaboración de los productos, añadir servicios y aprovechar la información que se genera.
A todo esto, ¿qué tiene que ver la educación 4.0 con la continuidad neoliberal de la reforma educativa de la 4T, la educación a distancia y el Aprende en casa II? Bueno, pues tiene que ver, y mucho; señalaremos brevemente solo algunas cuestiones que ameritan examinarse con mayor detalle.
¿Cuál es el problema?, ¿qué hay de malo en el aprender a aprender y en reforzar la educación en Tecnologías de la Información,Comunicación, Conocimiento y Aprendizaje Digital (TICCAD)?
Nosotrxs vemos los siguientes efectos indeseables:
El piso nunca ha estado parejo, ahora con la pandemia, menos. Las desigualdades crecen y se diversifican, adoptando nuevas formas. La educación 4.0 no es para todos, el acceso a internet es un lujo que no todos pueden pagar, ni se diga una conexión eficiente y rápida. La brecha entre quienes cuentan con los medios y los que no, entre quienes tienen las condiciones para estudiar a distancia utilizando distintos medios y los que no, a la larga nos pasará la factura.
Fuente:
HACIA LA EDUCACIÓN 4.0 ¡Los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán!
Fuente de la imagen:
https://industoreglobal.com/blog/2019/01/28/es-el-momento-de-la-educacion-4-0/
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