En el 23,5% de los casos de ciberbullying conocidos por estudiantes españoles está presente la IA

Publicado: 24 octubre 2026 a las 4:00 pm

Categorías: Artículos

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Por José Luis Fernández

ESET alerta de que el acoso digital es cada vez más complejo y persistente: casi uno de cada cuatro casos se prolonga durante más de un año. Los deepfakes, la suplantación de identidad, el doxxing y el hostigamiento en videojuegos amplían las formas de intimidación entre menores.

Menor

El ciberbullying está evolucionando al ritmo de las nuevas tecnologías y cada vez resulta más difícil contener sus efectos sobre las víctimas. La inteligencia artificial permite manipular fotografías, generar audios falsos y fabricar contenidos que pueden utilizarse para humillar o desacreditar a un menor. A ello se suman prácticas como la difusión de datos personales, el robo de cuentas y el acoso que comienza en videojuegos y continúa en otras plataformas digitales.

La compañía de ciberseguridad ESET ha advertido de la necesidad de adaptar las medidas de prevención y respuesta a estas nuevas formas de violencia digital. La empresa señala que el problema ya no se limita a los contenidos que los propios menores publican en Internet, sino que también incluye los materiales que otras personas pueden crear o manipular utilizando su identidad.

Los datos recogidos en el VIII Informe de prevención del Acoso Escolar de la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña reflejan esta evolución. Según las cifras citadas por ESET, la inteligencia artificial aparece ya en el 23,5% de las situaciones de ciberbullying conocidas por los estudiantes españoles, frente al 14,2% del curso anterior. Además, el 22,8% de los casos se prolonga durante más de un año, lo que evidencia la persistencia de una parte importante de estas situaciones.

La inteligencia artificial generativa ha reducido las barreras técnicas para crear imágenes, audios y otros contenidos manipulados. En el contexto del acoso escolar, estas herramientas pueden utilizarse para fabricar material falso sobre una víctima y difundirlo entre compañeros, grupos de mensajería o redes sociales.

Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET España, advierte de que un contenido manipulado no necesita ser perfecto para causar daño. Basta con que resulte creíble durante el tiempo suficiente para empezar a circular y generar dudas sobre la persona afectada.

La facilidad de acceso a estas tecnologías amplía el número de usuarios capaces de producir materiales falsos sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados. El riesgo no reside únicamente en la creación de imágenes o audios, sino también en su rápida distribución y en la dificultad de frenar su circulación una vez que han sido compartidos.

La suplantación puede afectar a la reputación, las relaciones personales y la sensación de seguridad de los menores. Por ello, ESET considera necesario que la prevención del ciberbullying contemple no solo el uso responsable de Internet, sino también la manipulación de contenidos y las amenazas relacionadas con la identidad digital.

Doxxing, robo de cuentas y acoso en videojuegos

La inteligencia artificial no es la única tecnología que está ampliando las posibilidades del ciberacoso. ESET identifica otras prácticas que pueden aumentar la exposición de las víctimas y dificultar la respuesta de las familias y los centros educativos.

Una de ellas es el doxxing, que consiste en recopilar y divulgar información personal de una persona sin su consentimiento. Datos aparentemente inconexos, como un alias utilizado en distintas plataformas, una fotografía tomada cerca del colegio o referencias a lugares frecuentados, pueden combinarse para revelar información sobre la vida cotidiana de un menor. Esta exposición puede utilizarse posteriormente para intimidarlo o facilitar nuevas formas de hostigamiento.

Otra práctica es el fraping, término empleado para describir el acceso o control no autorizado de una cuenta con el fin de publicar contenidos o enviar mensajes haciéndose pasar por su titular. La utilización de un perfil auténtico puede dar mayor credibilidad a los mensajes ofensivos o a las publicaciones comprometedoras, además de provocar conflictos entre compañeros.

Los videojuegos también se han convertido en un entorno en el que pueden aparecer conductas de acoso. Más allá de los insultos en los chats, ESET señala comportamientos como las exclusiones reiteradas, las amenazas, el chantaje y los intentos de obtener información personal o credenciales. El hostigamiento puede continuar después de la partida y trasladarse a aplicaciones de mensajería, servidores de Discord y otras redes.

La compañía cita asimismo casos documentados por la red europea de líneas de ayuda Insafe en los que se han utilizado plataformas de compraventa para publicar anuncios vejatorios sobre menores, presentándolos como si estuvieran a la venta. Estos episodios muestran cómo herramientas digitales creadas para finalidades legítimas pueden reutilizarse para humillar y señalar públicamente a una víctima.

Cómo actuar ante un caso de ciberbullying

Ante una situación de acoso digital, ESET recomienda actuar con rapidez, evitar respuestas impulsivas y seguir una serie de pasos para proteger al menor y conservar las pruebas necesarias.

El primer paso es guardar las evidencias antes de eliminar contenidos o bloquear perfiles. Las capturas de pantalla, los mensajes, los enlaces, los nombres de usuario y las fechas pueden ayudar a documentar lo ocurrido. Conservar las pruebas no significa volver a difundir las imágenes o los vídeos, ya que compartirlos para denunciar el caso puede aumentar su alcance.

También es importante bloquear y denunciar las cuentas implicadas, especialmente cuando existen amenazas, suplantaciones de identidad o publicaciones realizadas sin consentimiento. Si hay indicios de que alguien ha accedido a una cuenta, conviene revisar sus opciones de privacidad, cambiar las contraseñas y activar la autenticación en dos pasos.

Cuando se difunden imágenes sensibles sin consentimiento, la empresa recomienda recurrir a los canales especializados para solicitar su retirada. En España, el Canal Prioritario de la Agencia Española de Protección de Datos permite solicitar la retirada urgente de determinados contenidos sexuales o violentos difundidos de forma ilegítima.

La intervención también puede requerir la participación del centro educativo cuando el acoso afecta a estudiantes de la misma comunidad escolar. Para recibir orientación sobre ciberseguridad, los afectados pueden acudir al 017 de INCIBE, mientras que las amenazas graves u otras conductas que puedan constituir delito deben ponerse en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

ESET advierte de que retirar el teléfono móvil como primera reacción puede resultar contraproducente si hace que la víctima sienta que pedir ayuda implica perder el acceso a Internet. La respuesta debe centrarse en detener el acoso, proteger las cuentas y acompañar al menor, evitando que se responsabilice de lo ocurrido.

La prevención debe incluir a familias y centros educativos

La persistencia del ciberbullying exige que la prevención no se limite a recomendaciones generales sobre el uso de las pantallas. Las familias y los centros educativos necesitan reconocer las nuevas formas de acoso, conocer los mecanismos de denuncia y facilitar que los menores puedan comunicar lo que sucede sin miedo a ser culpabilizados.

Albors insiste en que el problema no desaparece simplemente cerrando una aplicación. La respuesta debe combinar la interrupción de la difusión, la conservación de pruebas, la protección de las cuentas y la activación de los canales de ayuda adecuados.

La evolución de las herramientas digitales obliga, además, a prestar atención a contenidos que pueden parecer auténticos y no haber existido nunca en su forma original. La manipulación mediante inteligencia artificial añade una dificultad adicional: la víctima puede verse obligada a demostrar que un material es falso mientras este continúa circulando.

El aumento del peso de la inteligencia artificial en las situaciones de ciberbullying conocidas por estudiantes españoles y la duración prolongada de una parte de los casos refuerzan la necesidad de actuar desde las primeras señales. La detección temprana, la colaboración entre familias y centros y el acceso a recursos especializados son elementos esenciales para evitar que el acoso se mantenga y amplifique en el entorno digital.

Fuente: https://exitoeducativo.net/actualidad-directiva/convivencia-en-los-centros-escolares/en-el-235-de-los-casos-de-ciberbullying-conocidos-por-estudiantes-espanoles-esta-presente-la-ia