El fenómeno Heartstopper: para siempre

Publicado: 3 septiembre 2026 a las 5:00 am

Categorías: Libros / Literatura

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Por Beatriz Bejarano del Palacio

Quizá soy un poco desconfiada, pero cuando algo se convierte en un fenómeno de masas casi de la noche a la mañana… hmm… me tira para atrás. Empieza a aparecer por todos sitios, todo el mundo habla de ello, lo ve, lo lee, lo sigue… y a mí, sencillamente, me satura. Al final, acabo cansándome de ello antes de empezar: me pasó con El señor de los anillos, con Harry Potter… y, normalmente, transcurre bastante tiempo hasta que por fin me decido a averiguar por mí misma, sin influencia externa, el porqué de tanto alboroto.

Sin embargo, con Heartstopper, que de repente estaba hasta en la sopa, no me ocurrió esto, más bien lo contrario, me despertó una enorme curiosidad.

Heartstopper, creada e ilustrada por Alice Oseman, es la historia de amor adolescente entre Nick y Charlie y se desarrolla a lo largo de seis volúmenes: Dos chicos juntos, Mi persona favorita, Un paso adelante, Más que palabras, Creciendo contigo y, el más reciente, publicado en español hace apenas unas semanas, Entrelazados, que pone el cierre a la serie, como la propia autora había anticipado en el penúltimo volumen.

Heartstopper nació como un webcomic en Tumblr en 2016 antes de convertirse en novela gráfica y de ahí, el empujón definitivo, cuando en 2022 Netflix las adaptó a serie. El último volumen de la colección, sin embargo, se ha convertido en película, Heartstopper para siempre, y se ha estrenado también hace unas semanas coincidiendo con la publicación de la última novela.

Reconozco que yo empecé por la serie y creo que nunca antes me había encontrado con una historia que, nacida en papel, tuviera una adaptación tan buena que me resultara imposible elegir qué formato me gusta más. De hecho, cuanto más veo la serie, más releo los libros y viceversa; una me lleva a los otros y al revés, de forma constante; incluso acabé leyendo otras novelas de Oseman (las que no tienen que ver con el universo Heartstopper). Al final, fue todo un tsunami de lecturas.

Y cuanto más veo la serie, más me convenzo de que es posiblemente la mejor adaptación literaria a plataforma que se haya hecho en los últimos tiempos. Cuando veo la habitación de Charlie, por ejemplo, me da la sensación de que los dibujos de Oseman se han escapado de la página y han cogido color para transformarse en tres dimensiones, el paralelismo es asombroso; el sueño de cualquier lector: que su libro favorito cobre vida. Eso es exactamente lo que se siente al ver la serie, y no solo por los decorados: la historia, los personajes, las emociones… todo está traducido a imagen en movimiento con una fidelidad maravillosa.

Quizá sea determinante el hecho de que la propia autora participe en el guion y la producción de la serie, pero no puede ser el único motivo porque, de hecho, hay muchos otros ejemplos de adaptaciones de libros a la gran o pequeña pantalla en las que la intervención de sus autores no ha sido en absoluto garantía de fidelidad a la historia en papel. Sin embargo, Heartstopper cobra vida realmente y resulta emocionante, como si la historia que se forma en nuestra cabeza cuando la leemos se estuviese proyectando en la tele.

Heartstopper habla de autodescubrimiento, con sus luces y sus sombras, y creo que por eso es una historia tan valiosa. Por eso, y porque rebosa ternura, la ternura del primer amor, la ternura del descubrimiento propio y ajeno, la ternura de unos padres que solo quieren que su hijo sea feliz, pero también, y quizá sea lo que más me conmueve de toda la historia, la ternura de los verdaderos amigos, de esos que te apoyan en los momentos difíciles, te celebran en los momentos felices y te empujan en los momentos de flaqueza. Este grupo de amigos tan variado y leal es para mí el alma de Heartstopper.

Sin duda alguna, la historia de amor de Nick y Charlie, y todas las historias paralelas que la rodean y la sostienen, es una reivindicación a gritos; es un alegato de esperanza ante las dificultades, de optimismo testarudo; es un ensalzamiento de la fuerza de los frágiles (o la fragilidad de los fuertes) y, sobre todo, un elogio de la amistad, de los amigos a los que les ha unido una red irrompible de amor que «han construido y les ha construido».

Y siendo una historia de amor (o varias), ¿cómo puede ser que no caiga en la cursilería y la frivolidad? Pues sencillo, porque rebosa honestidad. Porque no se centra en el romanticismo a pesar de ser una serie romántica, no son todo corazoncitos y estrellitas, también hay sombras, muchas, hay homofobia, acoso, problemas de salud mental, problemas familiares… y, también, las dudas e incertidumbres propias de esta época tan importante como es la adolescencia.

Después de haberme sumergido de lleno (varias veces) entre las páginas y las imágenes de esta serie, solo puedo confirmar que fue todo un descubrimiento. Por primera vez, he comprendido que todo el mundo hable de ello. De hecho, espero que no se deje de hablar nunca de Heartstopper, me parece absolutamente necesario.

Fuente: https://revistababar.com/wp/el-fenomeno-heartstopper-para-siempre/