Detrás de la estrategia de YouTube para posicionarse como la principal plataforma de educación

Publicado: 4 agosto 2026 a las 5:00 am

Categorías: Artículos

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Por Héctor Cueto

YouTube quiere ser mucho más que una plataforma de videos; su estrategia también abarca liderar la educación digital.

Durante años, YouTube ha sido el lugar al que millones de personas acudimos para aprender prácticamente cualquier cosa: desde cómo hacer el nudo de la corbata o reparar una fuga de agua, hasta resolver ecuaciones matemáticas o dominar una nueva herramienta de inteligencia artificial.

Ahora la plataforma se posiciona como un titán del entretenimiento con más de 20,000 millones de videos; muchos de ellos siendo contenido educativo (de hecho, YouTube afirma que los videos orientados al aprendizaje superan ya las 1,000 millones de visualizaciones al día a escala global).

Esta vocación educativa nació de forma orgánica gracias a los creadores de contenido, pero ahora forma parte de una estrategia mucho más amplia, donde la plataforma busca consolidarse como un ecosistema de aprendizaje capaz de conectar a estudiantes, docentes, instituciones educativas y creadores mediante nuevas herramientas impulsadas por IA, alianzas estratégicas y formatos diseñados específicamente para aprender.

“Además de ser el segundo buscador más utilizado del mundo, dentro de YouTube existe una enorme cantidad de información para aprender”, explica en entrevista Karina Szmulewicz, gerente de Socios Estratégicos de Aprendizaje y Creadores para Hispanoamérica en YouTube. “Empezamos a invertir mucho más en herramientas y funcionalidades para que tanto los creadores como los usuarios encuentren todo el contenido que necesitan para aprender”.

La decisión también responde a la manera en que están cambiando los hábitos de consumo. De acuerdo con datos compartidos por la compañía, 83% de los espectadores en México prefiere aprender mediante video antes que leyendo un texto o escuchando únicamente audio, un comportamiento que se replica en otros mercados de la región y que ha redefinido la manera en que las personas adquieren conocimientos.

De los tutoriales a un ecosistema educativo

Hablar de educación en YouTube ya no significa únicamente pensar en videoclases de matemáticas o física, sino en “edutubers” —creadores educativos que enseñan prácticamente cualquier habilidad de maneras mucho más dinámicas y originales.

“Para nosotros un edutuber es un creador de contenido que tiene intención de enseñar algo”, explica Szmulewicz. Esa definición incluye desde docentes que trasladan sus clases al formato digital hasta especialistas que enseñan electricidad, carpintería, programación, marketing, idiomas o habilidades relacionadas con el desarrollo profesional.

Internamente, YouTube organiza este ecosistema en tres grandes categorías. La primera corresponde al contenido académico tradicional impartido por docentes de escuelas y universidades; la segunda agrupa a los creadores enfocados en desarrollar habilidades técnicas o digitales, mientras que la tercera se concentra en orientación vocacional, técnicas de estudio y herramientas que ayudan a los estudiantes durante distintas etapas de su formación.

Aunque la empresa reconoce que resulta imposible cuantificar cuántos edutubers existen actualmente, sí observa un crecimiento constante de nuevos perfiles especializados.

El crecimiento de figuras como Daniel Carreón es quizá el mejor ejemplo de esto. El creador mexicano (que recientemente alcanzó los 10 millones de suscriptores) comenzó a publicar videos de matemáticas hace 15 años, cuando pocos creían que alguien pudiera aprender a través de una pantalla.

“Cuando yo empecé mucha gente decía que no se podía aprender viendo videos”, recuerda. “Ahora ya se venden cursos, talleres y capacitaciones por medio de contenido en video”.

Paradójicamente, ni siquiera él imaginaba el alcance que tendría su trabajo.

“Me di cuenta cuatro o cinco años después, cuando veía comentarios de que la gente realmente utilizaba los videos para aprender”, explica. El momento que terminó por convencerlo ocurrió dentro del salón de clases, cuando uno de sus alumnos llegó utilizando correctamente conceptos matemáticos después de haber visto uno de sus videos en casa. “Ahí dije: sí funciona”.

Para Carreón, la llegada de YouTube también refleja un cambio cultural sobre cómo aprendemos habilidades en general. “No nada más se aprende contenido escolarizado”, dice. Como ejemplo recuerda cuando su propia madre, de más de 60 años, logró reparar un refrigerador después de buscar un tutorial en YouTube. “Puso el modelo del refrigerador, siguió el video y ella sola lo arregló. Ahí te das cuenta de que la gente aprende prácticamente cualquier cosa”.

Ese tipo de historias son justamente las que llevaron a YouTube a fortalecer una estrategia que hoy busca convertir el aprendizaje en uno de los pilares de la plataforma.

Inteligencia artificial para eliminar barreras

Buena parte de la estrategia educativa actual de YouTube está ligada a nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial. Eso sí, más que sustituir al docente o al creador, YouTube busca utilizarla para eliminar barreras de acceso al conocimiento y hacer que el aprendizaje sea más interactivo.

Uno de los ejemplos más claros es el doblaje automático, una herramienta que permite traducir videos a distintos idiomas sin que el creador tenga que producir nuevas versiones de su contenido. Para Szmulewicz, esto cambia por completo el alcance de los edutubers.

“Un creador que tiene un canal en un idioma y no sabe hablar otro puede llegar a miles de millones de personas en otros mercados simplemente activando una funcionalidad”, explica.

El impacto ya comienza a reflejarse en cifras. De acuerdo con Szmulewicz, tan sólo durante 2025 se reprodujeron más de 9 millones de videos educativos con doblaje automático, ampliando el acceso a contenido especializado para usuarios de distintos países.

La inteligencia artificial también comienza a modificar la forma en que las personas consumen esos contenidos. Herramientas como “Ask” permiten que los usuarios formulen preguntas directamente mientras ven un video, sin abandonar la reproducción, para aclarar conceptos o profundizar en un tema específico. “Se pasó de ser una visualización pasiva a ser una experiencia completamente activa”, resume Szmulewicz al hablar sobre la evolución que está viviendo la plataforma.

Para los edutubers, el cambio también ocurre detrás de cámaras.

Carreón reconoce que las herramientas de IA ya forman parte de su proceso de trabajo cotidiano. Además de utilizar NotebookLM para revisar información y organizar contenidos, aprovecha las funciones de IA disponibles para creadores dentro de YouTube para analizar el comportamiento de su audiencia, identificar oportunidades y planear nuevas videoclases.

“Le puedo preguntar qué videos me piden mis usuarios, cuál me genera más ingresos o qué temas debería hacer según la época del año”, explica. Incluso destaca que la plataforma ya es capaz de sugerir miniaturas y nuevas ideas de contenido con base en el historial de consumo de su comunidad.

Lejos de percibir la inteligencia artificial como una amenaza, Carreón considera que puede convertirse en un aliado creativo. “Cuando tengo esas etapas de sequía mental, le pregunto y salgo estresado porque de no tener una idea ya tengo cincuenta”, bromea.

Sin embargo, eso no significa que Carreón ignore los riesgos en torno a esta tecnología. Como docente, reconoce que la IA también facilita copiar respuestas o resolver tareas sin comprender realmente los conceptos. Sin embargo, compara el momento actual con la llegada de las calculadoras a las aulas: una herramienta que inicialmente despertó resistencia, pero que terminó convirtiéndose en un complemento para quienes ya dominaban los fundamentos.

“Lo mismo está pasando con la inteligencia artificial, pero con esteroides”, afirma.

La educación también necesita aliados

La estrategia de YouTube no depende únicamente de los creadores independientes o la IA. La compañía también ha construido alianzas con organismos internacionales, gobiernos e instituciones educativas para ampliar el acceso a contenido académico.

Uno de los principales proyectos es Mi Aula, desarrollado junto con UNESCO durante la pandemia para reunir contenidos alineados con los programas educativos de países como México, Colombia y Argentina. Actualmente, la plataforma prepara un relanzamiento del proyecto en México para adaptarlo a la nueva currícula nacional implementada recientemente por la Secretaría de Educación Pública (SEP).

A esta iniciativa se suma la colaboración con la Fundación Carlos Slim, que llevó parte del catálogo de Aprende.org a YouTube para ampliar el alcance de sus cursos y certificaciones hacia usuarios que quizá nunca habían visitado la plataforma educativa de la fundación.

La empresa también impulsa programas permanentes de capacitación para docentes y organizaciones mediante iniciativas como Aprende con YouTube, además de acompañamiento personalizado para instituciones interesadas en crear contenido educativo.

El siguiente paso ocurre dentro del salón de clases

Más allá del aprendizaje individual, YouTube también busca fortalecer su presencia dentro de las instituciones educativas.

Una de sus apuestas es Player for Education, un reproductor diseñado específicamente para escuelas que elimina anuncios, comentarios y otros elementos de distracción durante la reproducción de videos.

Szmulewicz explica que, durante el primer semestre de 2025, este reproductor acumuló más de 40 millones de horas de visualización en instituciones educativas asociadas con Google en Estados Unidos. A ello se suma otro dato que refleja la creciente presencia de la plataforma en las aulas: 94% de los docentes utiliza YouTube como parte de su práctica educativa, ya sea para preparar clases, compartir recursos con sus alumnos o reforzar contenidos.

La compañía también impulsa capacitaciones dirigidas a docentes, organismos educativos y creadores mediante iniciativas como Aprende con YouTube, además de mantener un trabajo cercano con ministerios, secretarías de educación y universidades para fomentar la producción de contenido educativo de calidad.

La plataforma considera que este tipo de herramientas puede facilitar la adopción del video dentro del aula sin comprometer la experiencia educativa.

Al mismo tiempo, los creadores continúan monetizando el contenido mediante un esquema distinto de reparto de ingresos, lo que busca mantener un equilibrio entre educación y sostenibilidad económica.

A pesar del crecimiento de otras plataformas sociales, Carreón sostiene que YouTube mantiene una ventaja difícil de igualar para el contenido educativo: su capacidad para organizar información y hacerla perdurable.

“Yo siento que para aprender es YouTube. No hay otra. Mi contenido no se pierde en el tiempo”, afirma. “Puedes buscar exactamente lo que necesitas y encontrarlo años después”.

El futuro del aprendizaje en YouTube será más personalizado

Esa permanencia también forma parte de la visión de YouTube para los próximos años. Szmulewicz anticipa que la experiencia de aprendizaje será cada vez más personalizada e interactiva, impulsada por la inteligencia artificial y nuevas formas de descubrir contenido. Carreón imagina incluso rutas de aprendizaje generadas automáticamente, donde la plataforma recomiende videos de distintos creadores, construya evaluaciones e identifique qué conocimientos necesita reforzar cada estudiante.

Por su parte, Carreón sostiene que los contenidos digitales seguirán siendo de utilidad para todo tipo de docente que sepa aprovecharlos, ya que permiten liberar tiempo dentro del aula para dedicarlo a actividades de acompañamiento, resolución de dudas y retroalimentación, mientras los conceptos básicos pueden reforzarse mediante videos.Aun así, el creador considera que el papel de los docentes difícilmente desaparecerá.

“Un video no es mejor que un maestro; es un complemento”, afirma.

Fuente: https://fastcompany.mx/2026/08/04/estrategia-youtube-posicionarse-principal-plataforma-de-educacion/