Publicado: 22 abril 2026 a las 8:00 pm
Categorías: Entrevistas
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Por Regina de Miguel
En las aulas no siempre es evidente cuándo empieza a abrirse la brecha de género en las STEAM, pero sí cómo se manifiesta. Beatriz Blanco, profesora de Matemáticas en el IES Eugenio Frutos de Guareña (Badajoz), lleva años observándolo de cerca: diferencias en la confianza o la forma de enfrentarse a los retos. A partir de su experiencia, impulsa proyectos que buscan algo más que despertar vocaciones STEAM. Que las alumnas se vean capaces de desarrollarlas.

En un momento en el que la equidad en las vocaciones STEAM sigue siendo uno de los grandes retos del sistema educativo, la mirada desde el aula resulta imprescindible para comprender dónde se generan —y cómo pueden revertirse— las desigualdades. Beatriz Blanco, docente de Matemáticas en el IES Eugenio Frutos de Guareña (Badajoz), lleva años explorando esta cuestión desde la práctica diaria, combinando la enseñanza de su materia con el impulso de proyectos de innovación educativa orientados a visibilizar el talento femenino en la ciencia.
Su experiencia le ha permitido detectar que, más allá de los datos estadísticos, la brecha de género comienza a manifestarse de forma sutil pero evidente ya en los primeros cursos de Secundaria, especialmente en la actitud del alumnado ante el error, la incertidumbre o los retos abiertos: mientras algunos estudiantes se lanzan a experimentar sin miedo a equivocarse, muchas alumnas tienden a buscar certezas antes de actuar, lo que condiciona su relación con disciplinas como las matemáticas o la tecnología. Para Blanco, esta diferencia no responde a capacidades innatas, sino a construcciones sociales profundamente arraigadas que afectan a la autopercepción del talento.

Consciente de esta realidad, ha impulsado iniciativas como ‘MUCIREÑAS’, un proyecto que conecta al alumnado con referentes científicos femeninos de su propio entorno, y ‘MATEMADERA’, una propuesta interdisciplinar que acerca las matemáticas a la experimentación tangible. Su trabajo pone el foco no solo en el qué enseñar, sino en el cómo y el para qué: generar experiencias de aprendizaje que permitan a las estudiantes ‘hacer ciencia’, reconocerse en ella y proyectarse hacia futuros profesionales que, en muchos casos, aún no se plantean. En esta entrevista, Blanco reflexiona sobre el origen de la brecha de género en las STEAM, el papel de las metodologías activas, las resistencias que aún persisten en los centros y las claves para convertir iniciativas aisladas en estrategias educativas sostenidas.
Pregunta: El interés femenino por las vocaciones STEAM sigue siendo un reto estructural. Desde su experiencia, ¿en qué momento del itinerario educativo empieza realmente a producirse la brecha?
Respuesta: Que las chicas y los chicos muestran diferentes actitudes en relación a las ciencias es una realidad, pero no sabría determinar en qué instante de su trayectoria escolar empieza a producirse la brecha. Es evidente, eso sí, que ya en 1º de ESO afrontan los retos del aula de manera desigual. Como ejemplo, cuando en mi clase de Matemáticas se propone un juego en el que las reglas son nuevas –y por tanto las estrategias no son instrucciones directas–, generalmente ellos están dispuestos a tomar las decisiones y a equivocarse como parte del proceso. En cambio, ellas necesitan garantías de éxito para realizar una tarea, con lo que son menos propensas a probar y conjeturar.
Es una cuestión de actitud que intuyo que es más social que innata. Tengo la sensación de que en estas situaciones y en otras parecidas como la resolución de problemas que requieran creatividad, las alumnas, aunque sean buenas estudiantes y estén haciendo la tarea fenomenal, se sienten menos cómodas e, incluso, algunas veces verbalizan que no se creen buenas en estas tareas, aunque sea evidente que no es así.
P: Coordina el proyecto ‘MUCIREÑAS’. ¿Cómo nace esta iniciativa y qué problema concreto del sistema educativo pretende transformar?
P: ‘MUCIREÑAS’ es el acrónimo de mujeres científicas de Guareña. La idea del proyecto, en activo desde hace unos años, es que nuestros estudiantes conozcan en qué consiste el trabajo que realizan las mujeres que han cursado Bachillerato en las mismas aulas que ellos pisan ahora. Se recopilan sus biografías en unos vídeos cortos y cada curso, además de incorporar nuevas científicas, se diseñan actividades integradas en las distintas materias que se imparten en el centro basadas en la información de las científicas del proyecto.
Los estudiantes de las zonas rurales como la nuestra se trasladan a las ciudades para ir a la universidad y, al terminar, muchos de ellos buscan oportunidades allí, pero solo retornan al pueblo a ver a la familia. Nuestros estudiantes conocen a estas mujeres científicas, que son sus vecinas, sus primas o hijas de amigos de sus padres, pero no las reconocen como científicas, no saben qué trabajo desarrollan. Y es ahí donde reside la importancia de la iniciativa: identificar persona y profesión con la intención de que se conviertan en referentes cercanos en ciencia.
«Es genial que una persona en particular se decante por los estudios que desee, pero la realidad es que si las mujeres en su conjunto están más presentes en Ciencias de la Salud, y menos en tecnologías físicas y materiales indica que las decisiones están de alguna manera condicionadas por el entorno social. Mostrarles realidades que a veces pasan desapercibidas puede ayudarles a ser un poco más libres»Beatriz Blanco: profesora de Matemáticas en el IES Eugenio Frutos de Guareña (Badajoz)
Me encantaría deciros que con ‘MUCIREÑAS’ somos capaces de cambiar la percepción que las estudiantes tienen de sí mismas. Pero la sociedad es mucho más compleja y el problema es más estructural. Hacen falta más iniciativas con las que contribuir, aunque sea un poquito, a acortar las diferencias.
P: ¿Qué papel juegan las metodologías activas y el aprendizaje basado en proyectos en el fomento del talento científico y tecnológico en niñas? ¿Qué las hace especialmente eficaces en este ámbito?
R: Para entusiasmar a las estudiantes con las disciplinas STEAM, además de mostrarles el trabajo que realizan las mujeres científicas, es importante que ellas mismas experimenten la magia de investigar, manipular y deducir. En definitiva, se trata de hacer ciencia. En esta línea contamos con ‘MATEMADERA’, un proyecto de colaboración entre el departamento de Madera y Mueble y el de Matemáticas, en el que el alumnado crea materiales de madera que posteriormente se utilizan en el aula para fomentar la indagación desde nuestra disciplina. Luego, los y las estudiantes acuden a eventos de divulgación STEAM como la Feria de la Ciencia o Matemáticas en la Calle.
P:¿Qué resistencias encuentra todavía en los centros educativos cuando se plantean proyectos específicos para fomentar vocaciones STEAM en niñas?
R: Los centros educativos son un lugar maravilloso donde se acogen iniciativas de diverso tipo y los docentes, en su mayoría, se sienten comprometidos con muchas causas y se ilusionan con los proyectos que se plantean. Lo que ocurre es que son diferentes las causas en las que trabajar, pero el tiempo es limitado; tanto el dedicado a la planificación, organización y coordinación como el invertido en el aula con los estudiantes.
Por otro lado,muchos estudiantes tienen la falsa creencia de que existe una igualdad real y que todos y todas deciden lo que deciden libremente, sin entender que sus decisiones están condicionadas por elementos externos. Hay ocasiones en las que no comprenden por qué debemos plantear estas iniciativas y te hacen preguntas como por qué no hay un día del niño en la ciencia. Nuestra función es ayudarles a ver esas desigualdades y a que entiendan la necesidad de las reivindicaciones que se plantean. Por ejemplo, es genial que una persona en particular se decante por los estudios que desee, pero la realidad es que si las mujeres en su conjunto están más presentes en Ciencias de la Salud, y menos en tecnologías físicas y materiales indica que las decisiones están de alguna manera condicionadas por el entorno social. Mostrarles realidades que a veces pasan desapercibidas puede ayudarles a ser un poco más libres.
P: Desde el punto de vista de la dirección escolar, ¿qué condiciones organizativas son necesarias para que un proyecto como ‘MUCIREÑAS’ no sea una experiencia aislada, sino una línea estratégica de centro?
R: Son muchas las iniciativas que hay en los centros educativos y que el profesorado lleva a cabo en horas no lectivas. Si a los docentes se les reconocen créditos de innovación o sus proyectos se ponen en valor con galardones y los medios de comunicación se hacen eco de las acciones, estos proyectos salen fortalecidos. Considero, asimismo, que para que un proyecto escolar perdure es necesario que esté integrado en las horas lectivas y eso requiere voluntad por parte de los equipos directivos. En nuestro caso, ‘MUCIREÑAS’, surge desde una asignatura de una hora a la semana: ‘Proyecto de investigación’ permitió la creación de una web, la recopilación de las entrevistas, convocar y resolver el concurso ‘Conoce a una MUCIREÑA’ y otras iniciativas. Como esta asignatura ya no está presente en la oferta actual de Bachillerato, hemos tenido que cambiar la configuración y son los docentes interesados en participar los que integran actividades en sus clases y horas de tutoría.
«Es necesario que nuestros estudiantes comprendan la necesidad de que el talento de la mitad de la población no puede quedar oculto”Beatriz Blanco: profesora de Matemáticas en el IES Eugenio Frutos de Guareña (Badajoz)
P:¿Qué papel juegan las familias en el desarrollo de la confianza y el interés de las niñas por la ciencia y la tecnología? ¿Cómo puede el centro educativo trabajar también con ellas?
R: Sabemos que el talento femenino queda muchas veces diluido y camuflado bajo el paraguas del esfuerzo y la constancia. También que el número de mujeres con un talento sobresaliente que permanecen prácticamente invisibles es muy elevado. Creo que es importante ser consciente de esta realidad para trabajar y romper esa barrera que muchas chicas se autoimponen. En este sentido, debemos trabajar con ellas y con las familias para reforzar la confianza que las chicas deben tener en su talento, animándolas a participar en ferias educativas, en concursos científicos y olimpiadas.
En iniciativas como la nuestra, el papel del entorno es fundamental, porque las mujeres que se integran en nuestro proyecto son paisanas de nuestros estudiantes. Por ejemplo, si la actividad es trabajar la creación de prompts, mensajes descriptivos para que una IA nos muestre la caricatura de una científica a partir de algunas imágenes reales y de lo que conocemos de su trabajo, pueden elegir científicas de nuestra web u otras que ellos conozcan de su entorno próximo para lo que recurren a sus familiares. A las familias les gusta formar parte de las iniciativas que se llevan a cabo en los centros, y no siempre saben cómo colaborar.

P: Si un equipo directivo quiere empezar mañana mismo a trabajar el impulso del talento femenino en STEM, ¿cuáles serían los tres primeros pasos estratégicos que recomendaría?
R: El primer paso sería determinar qué situación concreta se quiere trabajar, hay tanto por hacer que es necesario centrar la mirada. Nuestras chicas necesitan comprobar que pueden disfrutar con la ciencia, necesitan referentes próximos en el instituto, en la televisión, en sus redes y también conocer las posibilidades que esta disciplina les ofrece.
Es importante, por otro lado, la implicación del equipo docente en general. Es un trabajo de todos, y al decir todos me estoy refiriendo a los docentes de ambos géneros, pero en especial al profesorado de todas las asignaturas. Podría parecer que el peso debe recaer sobre las materias científicas, pero no tiene porqué ser así. Por ejemplo, desde Plástica se pueden trabajar los retratos de científicas y sus aportaciones, mientras que desde las materias sociolingüísticas sus textos y biografías en las distintas lenguas que se estudian en el instituto. Cuando las actividades son integradoras y no actividades puntuales el impacto se multiplica.
Por último, al trabajar el talento femenino debemos diseñar actividades para todos. Creo que es necesario hacerles entender a nuestros estudiantes, a ellos y ellas, la necesidad de que el talento de la mitad de la población no puede quedar oculto, porque puede ser el de la persona que encuentre la solución a algún problema futuro que en la actualidad ni siquiera existe.
Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/vocaciones-steam-femeninas/
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