Publicado: 19 noviembre 2025 a las 8:00 pm
Categorías: Artículos
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Por Jordi Martí

Ha estado desaparecido un tiempo, lo sabemos. Algunos pensaban que TORREZNO 3PO se había fugado con un grupo de inspectores. Otros, que había entrado en un bucle temporal de formaciones en horario no lectivo. Pero no. Estaba observando en silencio algo que nadie se atrevía a documentar.
Y ahora ha vuelto. Porque algo está pasando en los claustros.
Todo empezó de forma inocente. Un simple mensaje en un grupo de profes:
-¿Os habéis instalado DocMatch?
DocMatch. Una app de emparejamiento entre profesionales de la educación. Algo así como un Tinder, pero con opciones para filtrar por etapa educativa, si te gusta programar con competencias o con criterio, y tu grado de tolerancia al uso de Comic Sans en las presentaciones.
El primer día nadie lo tomó en serio.
El segundo día ya había dos citas.
Al tercer día, el aula de atención educativa se usaba para encuentros exprés entre pasillos.
Lucía, sin ir más lejos, se encontró una solicitud de emparejamiento de un docente que llevaba años sin saludar a nadie en el claustro. El mensaje decía… «He visto tu unidad didáctica. Me ha removido por dentro».
El ambiente cambió. El departamento de matemáticas ya no hablaba de exámenes, sino de corazones rojos. El de filosofía organizó un «Café Dialógico Amoroso» donde solo podías hablar si citabas a Kant o a tu última pareja pedagógica.
Y en medio de todo esto, TORREZNO 3PO volvió.
Llegó sin hacer ruido. Pero con el radar encendido ya que las conexiones humanas en entornos escolares no son nuevas. Pero el emparejamiento por algoritmos que ponderan afinidad metodológica y nivel de ironía en los claustros merece estudio.
Pronto empezaron los problemas. Amores cruzados entre interinos. Triángulos afectivo-didácticos. Citas anuladas porque uno era de libro y la otra de aprendizaje basado en proyectos.
En la sala de profesores se respiraba tensión emocional interdepartamental. El jefe de estudios tuvo que mediar entre dos docentes que coincidieron en una guardia tras un desemparejamiento abrupto.
Una tutora lloró al descubrir que su compañero de nivel había hecho match con una sustituta de Plástica sin decirle nada. El orientador organizó una sesión de «Gestión emocional de la afinidad profesional» que terminó con dos nuevas parejas y un divorcio simbólico de tutorías compartidas.
«El caos emocional no está contemplado en las programaciones de aula. Pero debería estarlo» anotó TORREZNO.
Y en la pantalla de la app, una nueva función apareció: «Buscar compañero para programar (o algo más)».
TORREZNO 3PO bajó la tapa de su visor, apagó la app y escribió en su informe: «Han mezclado las emociones con los horarios. El colapso es inminente. Yo, por si acaso, he activado el protocolo de observación pasivo-afectiva. Desde el fondo del aula. Donde siempre se ve todo».
Y así, sin hacer ruido, volvió.
Justo a tiempo para ver cómo todo se desmadra. O se transforma. Según cómo se mire.
Fuente: https://xarxatic.com/torrezno-3po-lii-la-vuelta-en-plena-fiebre-de-emparejamientos-docentes/
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