Publicado: 13 octubre 2020 a las 4:00 pm
Categorías: Artículos
Por: Aliria Vilera Guerrero
La actual realidad que nos envuelve a la humanidad ante la experiencia del confinamiento que nos ha tocado acatar y afrontar como panorama existencial en nuestras vidas cotidianas, ha generado una dinámica de abruptos cambios para los cuales no estábamos preparados los seres humanos. Las normas de distanciamiento social, las medidas de vigilancia y de control requeridas debido a la pandemia, han socavado de forma vertiginosa nuestros patrones de convivencia familiar, social cultural, educativo y laboral. Desde la labor profesional de la orientación educativa damos un paso adelante para ver más allá de las actuales circunstancias de desasosiego e indefensión, con el firme compromiso de gestionar nuevos aportes con sentido transformacional desde propósitos positivos y nuevas oportunidades de aprendizaje.
Nos encontramos en un momento clave para reconocer y tratar de comprender los desafíos que el COVID-19 impone a la educación y la formación con respecto al manejo consciente de la incertidumbre y de los nuevos retos de convivencia social. Se hace necesario por ello aportar nuevos escenarios de aprendizaje a partir de la experiencia del confinamiento. Al respecto, la OCDE y la Universidad de Harvard afirman en un reciente estudio que: “la crisis del coronavirus está transformando la educación y que la enseñanza-aprendizaje semipresencial tendrá que fortalecerse y generalizarse”.
Ante esa nueva realidad, la orientación educativa asume la importancia de gestionar nuevas y renovadas tendencias acerca de la educación bajo la modalidad híbrida o semipresencial. Desde la praxis de las acciones orientadoras se requiere una amplia mirada para sopesar las transiciones que imperan con el confinamiento, en especial, en el sistema escolar formal. Adicionalmente, es imprescindible destacar que, en la educación y la formación del siglo XXI, es esencial que los estudiantes logren obtener los aprendizajes necesarios para desarrollar las competencias y habilidades, generales y específicas, que les permita el acceso y la inserción productiva e innovadora en beneficio de sus vidas y del entorno social, económico y cultural en general.
En tal sentido, en el estudio de la OCDE y la Universidad de Harvard (2020), entre las medidas para asegurar la continuidad de la educación en el curso 2020-2021, se menciona: crear un sistema efectivo de enseñanza-aprendizaje a distancia. Allí, se señala que durante el confinamiento se pudo detectar que la experiencia en muchos países ha sido de carencias, deficiencias y desigualdades en el acceso tecnológico y en las competencias para la enseñanza-aprendizaje en línea. En particular se indica: “para crear un sistema efectivo de enseñanza aprendizaje a distancia los roles de cada miembro de la comunidad educativa tienen que cambiar, según el informe. Los docentes deben considerarse como ‘socorristas’ de la educación, las familias necesitarán su apoyo para tener un rol más activo en la enseñanza-aprendizaje de sus hijos e hijas, y los propios estudiantes deben reinventarse para ser cada vez más autónomos y responsables de su propio aprendizaje”.
En cuanto a los aprendizajes clave que nos ha dejado el confinamiento, es posible indicar algunas ideas asumiendo un enfoque transformacional e integrador entre escuela, familia y estudiantes.
La orientación educativa, desde una intervención inclusiva, multidimensional e interactiva, puede incidir con acciones que permitan construir nuevos significados de la educación y la formación ante las nuevas prácticas de modalidades digitales para desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Hoy existe, como escenario disponible, el espacio o contexto del hogar para construir los nuevos significados de la dinámica educativa pedagógica. Es precisamente, esa nueva dimensión como activo de “aula remota”, la que permite aportar una narrativa alternativa desde la orientación educativa. En consecuencia, los tres aprendizajes clave que se proponen son:
En tal sentido, se propone integrar un programa de orientación educativa que provea un proceso de acompañamiento, asesoría y seguimiento para atender las necesidades, expectativas y apoyos que la familia, los educadores y los estudiantes estén requiriendo. Es oportuno crear vínculos digitales para ofrecer a las familias y a los estudiantes las formas de conexión inmediata, los horarios y la dinámica pedagógica de cada clase.
Las políticas de la acción orientadora y educativa permitirán la atención a la familia, especialmente, en el nuevo rol de agentes educativos en el hogar. Esto implica, grosso modo, las políticas siguientes:
3. Hay que reconocer que se necesitan cambios en los patrones de acción sobre los cuales se ha construido la gestión escolar tradicional y toda la lógica racional lineal respecto a la formación. En este punto, interesa destacar la importancia de las acciones orientadoras y educativas en la creación y consolidación de núcleos temáticos y áreas académicas para el trabajo en equipo: orientadores y educadores. Una labor interdisciplinar y transdisciplinaria con componentes esenciales en la nueva visión de emprendimiento educacional con la comunidad digital.
Esta propuesta implica un trabajo que destaque inéditas estrategias en la interrelación educación y orientación, principalmente en el aspecto socioafectivo humano. Hay que comprender que en la actualidad se imponen desafíos a los procesos de enseñanza-aprendizaje, entre los cuales está la necesidad de gestionar y validar las capacidades creativas, la sensibilidad humana y el sentir empático.
En este punto, cobra significado especial el aprendizaje de habilidades sociales y colaborativas. Por lo que, es imprescindible orientar, educar y formar atendiendo a las demandas de la sociedad del siglo XXI. Vale decir que los núcleos temáticos y áreas académicas deben incluir nuevas maneras de educar y orientar a los niños, niñas y adolescentes para los nuevos escenarios que la escuela y, por lo tanto, la vida social y productiva requieren; entre ellos: habilidades para el autoconocimiento, para la resolución de problemas, desarrollo y crecimiento personal, meditación y atención plena, entre otros bloques de acción orientadora y educacional.
Fuente:
www.educaweb.com/noticia/2020/09/22/orientacion-educativa-nuevos-escenarios-aprendizaje-partir-experiencia-confinamiento-19309/
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