Publicado: 20 febrero 2026 a las 6:00 pm
Categorías: Artículos
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Por Garazi Lopez de Aguileta

Mientras el profesorado trabaja día a día en las aulas para mejorar la educación de la infancia y la sociedad, hay grupos de poder con intereses particulares que les llevan a atacar esos esfuerzos y esas mejoras. Particularmente violento es el mal uso del poder mediático que hacen periodistas que buscan tapar con el escándalo del fango y sus peores audiencias el hecho de que son incapaces de hacer el periodismo de calidad que logra las mejores audiencias.
En la actualidad, ese mal uso del poder mediático está generando un desprestigio del periodismo español tanto a nivel internacional como entre el mejor profesorado de nuestras universidades y escuelas. Uno de los valores más proclamados en la historia de todas las universidades es su autonomía. Un puñado muy pequeño de periodistas del fango está escribiendo y llamando a nuestras universidades. Algunas se sienten amenazadas con reportajes mediáticos negativos si no aplican sus órdenes de prohibir la libertad de expresión del profesorado que no se somete al fango e incluso si no actúan imponiendo represalias. También están escribiendo y llamando a todo tipo de personalidades e instancias científicas de todo el mundo para atacar a personas de nuestras universidades que tienen gran prestigio en ese ámbito internacional. Así se desprestigian principalmente quienes escriben, pero desgraciadamente también el periodismo español, la ciencia y la educación.
Entre algún profesorado y familiares de escuelas hay todavía la creencia de que si algo se publica en un periódico es porque es verdad. Eso es lo que aprovechan el puñado de periodistas del fango para atacar con todo tipo de mentiras las mejoras de la educación que profesorado, familias y alumnado están consiguiendo con su esfuerzo diario. Esto ocurre especialmente entre personas de más de 45 años, porque por debajo de esa edad la mayoría recoge la información de redes sociales y, por debajo de 30 años, casi la totalidad. En las redes sociales hay mucha porquería, pero quien quiere siempre puede encontrar la verdad sobre cualquier tema, una verdad que en asuntos como la educación o la violencia de género con frecuencia es difícil encontrar porque no existe en la mayoría de medios.
La conclusión es clara, todas las personas que estamos mejorando la educación no tenemos como referente el periodismo del fango, sino las evidencias científicas de impacto social que se encuentran en la ciencia internacional y se pueden consultar a través de las redes y del periodismo de calidad sobre educación, como el que se hace en este periódico en el que estoy publicando este artículo.
Fuente: https://periodicoeducacion.info/2026/02/20/matonismo-mediatico-contra-la-educacion/
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