Materiales prácticos para formar al profesorado en IA

Publicado: 14 febrero 2026 a las 4:00 pm

Categorías: Artículos

[responsivevoice_button buttontext="Escuchar la noticia" voice="Spanish

Latin American Female"]

Por Jordi Martí

He dormido mal. Mucho peor que habitualmente. El viento, sumado a una mala noche del hijo de los vecinos de arriba y a mi insomnio habitual, ha hecho que vaya a ser necesario un segundo café. Externamente no se me nota el dormir poco pero, por desgracia, creo que en el cuerpo va haciendo mella esos años en los que duermo realmente mal. Pero bueno, tampoco es cuestión de quejarme. Peor sería que esa falta de sueño me impidiera hacer cosas. Y, por ahora, no lo está haciendo.

Habiendo dormido poco me voy a atrever a hablar de nuevo de la IA. Insisto, como digo siempre, que de experto tengo más bien poco. Eso sí, leo mucho sobre el tema y cacharreo bastante más. Es indiscutible que no queda otra. La evolución tan rápida del asunto, también a nivel educativo, hace que solo te queden dos opciones: o dejas pasar el momento o, simplemente, te sumas en las mejores condiciones posibles. Y yo, en este caso, a diferencia de muchas de las cosas que «iban a revolucionarlo todo en educación», sí que creo que es algo que tiene un impacto real en el aula. No, como he dicho en ocasiones, solo para reducir tiempos. Más bien para mejorar la calidad de ciertas cosas que se hacen en el aula.

Así pues, voy a daros algunas ideas de por dónde empezar en este mundillo. Y no… no vamos a empezar con los prompts ni con daros instrucciones acerca de cómo poder caricaturizar vuestra foto, poneros algún músculo de más o quitaros alguna arruga para vuestro perfil de Tinder (¡cada vez conozco a más docentes que tienen cuenta ahí!) o, simplemente, poneros a crear cosas sin sentido gastando tokens a tutiplén. Vamos a ello…

En casi todos los claustros alguien menciona la IA, aparecen dos o tres herramientas en la conversación, alguien dice que esto lo va a cambiar todo, otro responde que es el fin de la educación tal y como la conocemos, y al final, nadie tiene claro qué hacer el lunes a primera hora con su grupo.

La formación docente en IA corre el riesgo de repetir errores ya conocidos: mucha explicación general, mucha demo espectacular… y poca utilidad real. No debemos salir del curso con la sensación de haber visto algo interesante, pero sin saber cómo afecta a nuestra programación, a nuestra manera de evaluar o a nuestras decisiones de aula. Debemos salir de ese curso entendiendo qué es la IA y sabiendo qué nos permite en el aula. Sin olvidar, claro está, toda la parte de protección de datos del alumnado. Eso de lo que algunos, especialmente en las redes sociales, van muy justos de conocer.

Por suerte, hay materiales, gratuitos y abiertos, que permiten trabajar esto con más calma, más criterio y menos espectáculo. No son milagrosos, pero ayudan a hacer lo que de verdad necesitamos. Y lo que necesitamos es pensar juntos cómo integrar la IA sin que se convierta en otro proyecto que dura lo que dura la novedad.

¿Qué tal si empezamos por el marco y no por la herramienta?

Los recursos educativos de UNESCO sobre IA (https://www.unesco.org/en/digital-education/artificial-intelligence) pueden parecer institucionales a primera vista, pero tienen algo muy útil para la formación docente: obligan a hacerse preguntas antes de ponerse a probar cosas.

Sirven para hablar de qué implica realmente introducir IA en educación, qué riesgos hay (privacidad, sesgos, dependencia) y qué decisiones deben tomarse como centro y no como ocurrencias individuales.

Van muy bien para una primera aproximación donde el objetivo no sea aprender a usar nada, sino entender por qué y para qué lo usaríamos.

Después, a mí me gusta bastante (insisto… es mi percepción subjetiva), el ver cuando toca bajar al aula saber cómo cambian las tareas y la evaluación.

La guía de Stanford (https://teachingcommons.stanford.edu/teaching-guides/artificial-intelligence-teaching-guide) está pensada para profesorado, no para tecnólogos (algo clave). No explica cómo funciona la IA, sino cómo cambia el trabajo docente cuando el alumnado ya tiene acceso a ella.

Propone preguntas, como las siguientes, muy útiles para trabajar en pequeños grupos:

  • ¿Esta actividad sigue teniendo sentido si existe IA?
  • ¿Qué parte del proceso quiero observar ahora?
  • ¿Cómo puedo evaluar de otra manera?

Es un material excelente para talleres donde cada docente revisa actividades propias y las repiensa, en lugar de diseñar ejemplos artificiales que luego nunca se aplican.

Es importante recordar que usar e incorporar la IA en el aula no debe de ser dramático.

El MIT ha publicado orientaciones muy claras para su profesorado (https://tll.mit.edu/teaching-resources/ai). Nada de discursos grandilocuentes. Simplemente recomendaciones concretas para rediseñar evaluaciones, explicar al alumnado cuándo usar IA y cuándo no, y mantener el foco en el aprendizaje.

Funciona muy bien en formación porque transmite un mensaje tranquilizador. No hay que rehacerlo todo, pero sí revisar algunas cosas con sentido.

Una de las cosas que también debemos tener en cuenta es que en un centro educativo debemos tomar decisiones compartidas. Saber qué política de uso adoptar, cómo enseñarlo al alumnado, cómo formar al profesorado dentro de un contexto determinado, con una tipología de alumnado concreta, un contexto concreto y una plantilla de docentes determinada.

Debemos evitar ese escenario tan común en los centros donde cada docente decide por su cuenta y luego llegan los conflictos. Y por ello este material (https://www.teachai.org/toolkit) es fantástico para ello.

Y, finalmente, para que no os sintáis desbordados con tanto material (hay una gran cantidad de él disponible sobre IA y educación, pero mucho que es auténtica basura), os voy a poner un enlace (https://www.commonsense.org/education/artificial-intelligence) donde podéis encontrar recursos listos para llevar al aula. Se incluyen propuestas del tipo qué es la IA, cómo usarla críticamente, como distinguir ayuda de sustitución o qué problemas éticos plantea. Son materiales tangibles para poder ser usados en el aula.

Formarse en IA no va de aprender tecnología. Va de algo bastante más tradicional… pensar cómo enseñar mejor con una herramienta nueva en un contexto que, manteniendo su estructura y funcionamiento básico, tiene maneras de trabajar que deben evolucionar. Me gustaría remarcar aquí que, aunque se deba evolucionar y la IA marca parte de esa evolución, tampoco se trata de evolucionar a lo loco y desterrar cosas que, aunque parezcan viejunas, funcionan bastante bien.

La tecnología cambia rápido. Las buenas decisiones pedagógicas, no tanto.

Espero que este post os resulte de utilidad. Echaba de menos compartir recursos con vosotros.

Fuente: https://xarxatic.com/materiales-practicos-para-formar-al-profesorado-en-ia/