Publicado: 10 marzo 2026 a las 6:00 pm
Categorías: Artículos
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Por Francisco Javier Palazón
Los expertos coinciden: la educación juega un papel primordial para erradicar la violencia de género. De ahí la importancia de introducir en el currículo de forma transversal contenidos sobre igualdad, educación emocional y prevención de la violencia.

46, 48, 56, 49, 49. Estas son las terribles cifras de mujeres asesinadas en los últimos cinco años víctimas de la violencia machista o de género. Mujeres que perdieron la vida a manos de sus parejas o exparejas; hombres que llevaron a la práctica el maldito dicho de “la maté porque era mía” y que no supieron afrontar una ruptura, pasar página y seguir adelante con sus vidas. La trágica realidad es que desde el 1 de enero de 2003 —fecha desde la que existen registros oficiales— hasta principios de febrero de 2026, un total de 1.349 mujeres han sido asesinadas. Una cifra que debería avergonzarnos a todos como ciudadanos; no debemos normalizar estos hechos, y toda la sociedad en su conjunto debe enfrentarse a esta lacra para erradicar de una vez por todas estas muertes que nunca deberían producirse.
Y la educación juega un papel primordial en este cometido. Aunque a algunos todavía pueda parecerles un ‘problema de adultos’, la realidad es que estas conductas machistas están muy relacionadas con patrones de pensamiento que se moldean durante la adolescencia. Y hasta el 30% de los jóvenes sigue creyendo que la violencia de género es inevitable porque es algo que “siempre ha existido”.

No hay duda de que todavía hay mucho trabajo que hacer y los expertos coinciden: la labor de prevención y concienciación debe comenzar en los centros educativos, y siempre con el apoyo de las familias. No puedo dejar de animar a leer el completo artículo que mis compañeras han realizado en este número sobre este tema y en el que han contado con el testimonio de destacados especialistas en la materia. Las ideas que se pueden extraer de él son muy numerosas, pero si tuviera que quedarme con una sola sería la importancia de introducir en el currículo de forma transversal contenidos sobre igualdad, educación emocional y prevención de la violencia desde las primeras etapas educativas.
Necesitamos apostar por una educación que no solo transmita conocimientos, sino que forme a seres humanos que sean capaces de identificar la desigualdad, que rechacen la violencia en todas sus formas y que construyan relaciones empáticas basadas en el respeto. Solo así seremos capaces de crear una sociedad más justa en la que la cualquier tipo de violencia se reduzca a la mínima expresión.
Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com/opinion/prevencion-de-la-violencia-machista-en-las-aulas/
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