Publicado: 13 marzo 2026 a las 4:00 am
Categorías: Arte y cultura
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Por Nayara Garde
La artista afgana Kubra Khademi, ha sido uno de los nombres más comentados de la Feria de Arte Contemporáneo ARCO Madrid por su colección Pan, Trabajo y Libertad, en la que en una de sus piezas se ven a las poderosas mandatarias internacionales celebrando y gozando una orgia entre ellas con sus cuerpos desnudos.
Y es que Khademi (1989), desde el dibujo, la pintura o la performance, siempre ha luchado contra la violencia a las mujeres y ha convertido el cuerpo y el arte en arma de lucha, como ya hizo en 2015 con Armor, una performance contra el acoso callejero por la que tuvo que abandonar su país por amenazas de muerte.
Luchadora infatigable contra los talibanes y el patriarcado, la artista habla con Efeminista y asegura que el patriarcado no es solo un problema en su país, donde las mujeres están consideradas por debajo de los animales, sino que “es un problema mundial”.
“Es el patriarcado el que ha hecho todo esto. La mujer debe levantarse y pelear por ella misma, por otra mujer”, sostiene.
P.- ¿Qué te ha inspirado a hacer este trabajo?
R.- El título de esta serie es Pan, trabajo y libertad. La necesidad de crear estos cuadros surgió después de la caída de Kabul en 2021, cuando el régimen talibán tomó el poder. Escribí una carta abierta a las mujeres en los altos cargos políticos. Les pregunté directamente: “¿dónde estáis? ¿cómo podéis dejar que las mujeres de Afganistán pierdan uno a uno todos sus derechos humanos y básicamente, su existencia? ¿cómo podéis permitir la guerra contra las mujeres que se está librando en este país?”
Mi carta nunca recibió respuesta. Fue entonces cuando sentí la necesidad de pintarlo todo, de enseñar las cosas tal y como yo las veo. No quería que la gente leyera mi carta y ya, quería que vieran lo que imagino, lo que pido y cómo veo las cosas. Así que las pinté. En mi obra podemos ver a mujeres poderosas como Angela Merkel, Hillary Clinton o Ursula von der Leyen e incluso a mí misa, de pie. Todas estamos conectadas por letras doradas, de nuevo Nan, Kar, Azadi — pan, trabajo y libertad—, el eslogan que utilizan las mujeres que se manifiestan en Afganistán.

Porque sí, ellas se han levantado y manifestado por días para, finalmente, acabar siendo encarceladas por los talibanes. Son torturadas, violadas, muchas de ellas desaparecen. Pasan muchas cosas pero todas ellas con un único propósito: callarlas, silenciar sus voces. Y después de todo esto, mi carta sigue sin respuesta.
La falta de respuesta me abrió los ojos y me ayudó a ver que, si las mujeres en Afganistán están siendo silenciadas y perdiendo todos sus derechos humanos, en el llamado “mundo libre”, fuera de mi país, también pasa. Estas mujeres, con altos cargos en política y que ocupan posiciones de poder tampoco pueden decidir nada. No pueden hablar, no pueden estar en desacuerdo con sus compañeros hombres. Para mí esto es una catástrofe.
Definitivamente, es un problema mundial. El problema de las mujeres, es un problema mundial. Por eso estamos de pie, ellas —en su dibujo— están de pie y sin miedo, desnudas y reconciliadas con su identidad femenina. Decidí deliberadamente no pintarlas como en Google. Todas ellas están desnudas, y yo también lo estoy. Lo hice para demostrarles que somos iguales. Ellas y yo somos lo mismo.
En otro de los dibujos aparecemos todas de pie, de nuevo en fila, cada una de nosotras tenemos un palo con el que pegamos en el suelo y el mar se abre ante nosotras.
Es posible, sí actuamos las cosas cambiarán. El mar se abrirá y nos mostrará un camino iluminado al que seguir.

Imagen de la obra ‘Pan, libertad y trabajo’ de Kubra Khademi. EFE/Nayara Garde
Esta obra es una reinterpretación de la obra de Delacroix, Libertad guiando al pueblo. Yo soy Libertad, soy quien sujeta la bandera dorada y las otras mujeres, que también son personas, representan al pueblo. Algunas están muriendo. Todas moriremos en algún momento.
Hoy mi país es el único en el mundo en el que las mujeres están por debajo de los animales. Los animales están fuera, en la calle, ¿sabes? Ellas están dentro. Son condenadas a una muerte gradual en esas prisiones. Creemos que están seguras en su casa pero, justo ahí está la cuestión: ¿están seguras en sus casas? Seguras.
Las mujeres son quienes mantienen los hogares afganos, pero ellos son los que viven. Ellas tienen que morir y sus niños también.

Imagen de la obra ‘Pan, libertad y trabajo’ de Kubra Khademi en la que se reinterpreta ‘Libertad guiando al pueblo’, símbolo de la Revolución Francesa. EFE/Nayara Garde
En estas dos obras, que son las últimas, las he retratado haciendo el amor. Se están dando alegría las unas a las otras, celebrando su existencia femenina, dando y recibiendo su amor de manera recíproca.
Ellas hacen en esto en un espacio dorado. Con esto quiero decir que tenemos que definir otros valores para salvar a la humanidad, para salvarnos a nosotras mismas, a nuestros niños y para salvar a cualquier otro humano. Vivimos en un mundo controlado por pedófilos que son como los terroristas de Afganistán y como cualquier otro terrorista en el mundo. Son ellos. Ellos están destruyendo todo, tirando bombas y matando a gente inocente. Es el patriarcado el que ha hecho todo esto, todas estas cosas horribles. Ya han destruido suficiente, pero siguen destruyendo.
La mujer debe levantarse y pelear por ella misma, por otra mujer. Si una mujer lucha por otra mujer, está luchando por sí misma. Si una mujer lucha por sí misma, está luchando por otras mujeres. Esto es lo que necesitamos ver, necesitamos imaginarlo por que necesitamos un matriarcado.
Necesitamos un matriarcado para salvar a las nuevas generaciones que estarán pariendo, que estarán viviendo.

Imagen de la obra ‘Pan, libertad y trabajo’ de Kubra Khademi. EFE/Nayara Garde
P.- Interviniste en el 8-M, en Madrid ¿ Qué les dices a las mujeres del mundo?
R.- Mi mensaje para todas las mujeres del mundo es que tenemos que hablar y actuar las unas por las otras. Si no podemos hacer eso, solo nos queda aceptar el camino que esos patriarcas criminales nos dictan. Y no. Ya es suficiente. Tenemos que levantarnos para continuar, juntas. Esta lucha es larga y dura pero definitivamente, merece la pena. Tenemos que mantener nuestras cabezas bien altas y seguir en pie para salvar a nuestros niños, a las nuevas generaciones.
Son ellos —los niños y niñas—, quienes más nos van a necesitar porque lo que verdaderamente necesitan es una manera de pensar y de ver el mundo matriarcal. Y eso solo podemos dárselo nosotras.
P.- ¿Qué opinas de lo que está ocurriendo estos días con la guerra en Irán?
Como una mujer que nació en Afganistán en el año que terminó la guerra soviética (1989) pero que fue el inicio de la guerra civil y otras guerras en Afganistán, como alguien que solo ha conocido la guerra, mi corazón duele por todas esas personas inocentes que están siendo asesinadas. Me da igual que estén muriendo en Irán, en Gaza, en Líbano, en Sudán, en el Congo… No me importa donde. Es la guerra de unos pocos fanáticos internacionales pero, ¿ quiénes están muriendo?
Es devastador ver a la gente inocente, a niños y niñas, morir a diario.
Fuente: https://efeminista.com/artista-afgana-kubra-khademi-patriarcado-destruido-suficiente-mujer-debe-luchar/
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