Juventudes en la cocreación educativa: el llamado global en 2026

Publicado: 19 marzo 2026 a las 6:00 am

Categorías: Artículos

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Por Maria Cianci Bastidas

El Grupo de Trabajo de Juventudes aporta al pronunciamiento que exhorta a los Estados a cumplir con la garantía de una educación pública que concrete la transformación e inclusión.

El llamado de la comunidad global para reconocer el papel fundamental de las juventudes y estudiantes como cocreadores y cocreadoras de la educación ha tomado fuerza desde que la relatora especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Farida Shaheed hizo esta invitación en ocasión del Día Internacional de la Educación. 

En este marco, la participación, animación y acompañamiento de la CLADE en el posicionamiento como sociedad civil logró visibilizarse a través de la declaración de juventudes de la Campaña Mundial por la Educación (CME). La declaración destaca el trabajo conjunto de juventudes para impulsar la transformación educativa, así como las iniciativas de incidencia política en favor del financiamiento adecuado de los sistemas educativos. 

El posicionamiento reafirma que las y los jóvenes son sujetos del derecho humano a la educación y como actores clave deben profundizar su participación en su exigibilidad frente a los Estados. El llamado reitera la necesidad de institucionalizar una participación significativa que se traduzca en políticas y presupuestos reales.

América Latina y El Caribe por el financiamiento educativo

El pronunciamiento destaca el aporte de la región “en toda América Latina y el Caribe, las coaliciones nacionales de educación han fortalecido la participación inclusiva, significativa y empoderada de las juventudes que viven en contextos de crisis, en los espacios de política y promoción de la educación. Este progreso ha sido impulsado por iniciativas de creación conjunta con las juventudes, que apoyan campañas de promoción impulsadas por las juventudes sobre la provisión y la financiación sostenible de la educación en situaciones de emergencia”. 

El cambio significativo del lugar que ocupan las juventudes dentro de la agenda educativa global, particularmente en contextos de emergencia varía sus perspectivas que han dejado de ser marginales para integrarse de manera creciente en los procesos de implementación, seguimiento y revisión del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 referido a educación. Dicho reconocimiento implica avanzar hacia enfoques más inclusivos valorando las experiencias que fortalecen la pertinencia, la contextualización y la equidad de las políticas educativas.

En este sentido, la declaración destaca que las juventudes están desarrollando un rol activo a través de la investigación, la movilización en redes sociales y la participación en espacios de articulación regional y global. Estas acciones permiten visibilizar sus demandas, generar conocimiento y construir estrategias colectivas. Así, se consolida una participación que trasciende lo simbólico y se proyecta para garantizar el derecho a la educación en contextos diversos. 

Participación juvenil en escenarios globales

La CLADE participa de las dinámicas que la Campaña Mundial ha fortalecido en sus estructuras internas para garantizar que las juventudes expresen sus ideas, y debatan en la gobernanza del movimiento educativo internacional. A través del Grupo de Acción Juvenil (YAG, por sus siglas en inglés Youth Action Group), liderazgos juveniles de diferentes regiones del mundo identifican prioridades basadas en sus propias experiencias y las llevan a los espacios de toma de decisiones, compartiendo preocupaciones locales y regionales, desde brechas socioeconómicas hasta retos educativos en contextos de emergencia, procurando nutrir la agenda educativa con perspectivas desde diversas realidades.

La declaración expresa inquietudes y propuestas de juventudes en otras regiones como África, Asia-Pacífico, el mundo árabe, sumando esfuerzos a explorar soluciones que amplíen el acceso, la inclusión y la resiliencia de los sistemas educativos. Ya sea mediante Investigación Acción, uso de herramientas tecnológicas para reducir brechas o campañas que exigen políticas públicas más equitativas. Entre otras iniciativas estos esfuerzos demuestran que las juventudes son productoras de conocimiento, con liderazgo en acción y agentes de cambio. 

Justicia fiscal para el financiamiento educativo

La declaración subraya que “las juventudes de todo el mundo, especialmente la Generación Z, han estado exigiendo una educación pública gratuita, de calidad y relevante para todos y todas, desde la educación básica hasta la superior. Reclaman una transformación de los sistemas educativos que amplíe la educación en diferentes vías, desde el aprendizaje formal hasta el no formal y el informal. Lamentan el alto coste de la educación secundaria y terciaria”. En esa dirección se exhorta a los gobiernos a poner fin a la privatización de la educación, que profundiza desigualdades, exclusión y discriminación, entonces es necesario “eliminar urgentemente las barreras sistémicas y de género que obstaculizan el acceso a la educación. La educación debe dar prioridad a los alumnos históricamente marginados y desatendidos, entre ellos las niñas, las personas negras e indígenas, las personas con discapacidad, las poblaciones desplazadas y las comunidades rurales”.

Como una de las propuestas que encamina el financiamiento sostenible, adecuado y oportuno, se señala “los gobiernos deben establecer normas fiscales progresivas y apoyar la adopción del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre Cooperación Fiscal Internacional para construir un sistema fiscal mundial más transparente, justo, equitativo y responsable que permita a los países financiar de manera sostenible una educación pública de calidad y otros servicios”.

La agenda subraya que se reafirma el respaldo a las juventudes y se insta a los Estados y actores de cooperación a sostener y profundizar sus compromisos con el ODS 4, garantizando una inversión decidida en educación a lo largo de la vida. Frente a un escenario global marcado por crisis y conflictos, fortalecer los sistemas educativos es indispensable para proteger tanto el presente como el futuro, reconociendo su papel central en el empoderamiento de las personas y en la defensa del planeta, así la educación se posiciona como uno de los caminos para construir la paz duradera y promover la justicia social. 

Fuente: https://redclade.org/noticias/juventudes-llamado-global-en-2026/