España, La generación EGB, más preparada que la actual

Publicado: 9 octubre 2025 a las 4:00 pm

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España, 09 de Octubre de 2025, Por José Luis Fernández, https://exitoeducativo.net

Recreación por IA de alumno de la EGB en la década de los 60 en España

El último informe “Esenciales N.º 05/2025” de la Fundación BBVA ofrece un retrato preocupante sobre la evolución del nivel educativo en España. Bajo el título “Avances en la formación por generaciones”, el estudio revela que la brecha en competencias básicas entre la población española y la media de los países de la OCDE se ha triplicado en las últimas décadas, especialmente entre los jóvenes.

Pese al incremento general del nivel de estudios, la calidad de la formación ha empeorado, lo que sitúa a las nuevas generaciones en desventaja frente a las anteriores. En términos comparativos, los españoles que fueron educados íntegramente con el modelo de la EGB presentan mejores competencias que quienes se han formado bajo los sistemas educativos posteriores.

El análisis se basa en los datos del Programa para la Evaluación Internacional de las Competencias de los Adultos (PIAAC 2023), una prueba similar al informe PISA, pero dirigida a la población en edad de trabajar (entre 16 y 65 años). En este estudio, España se sitúa entre los últimos puestos de los países de la OCDE en las tres competencias medidas: lectura, matemáticas y resolución de problemas. Con índices de 247 en lectura (frente al promedio de 260), 250 en matemáticas (263 en la OCDE) y 241 en resolución de problemas (251 en la media), el informe alerta de una pérdida sostenida de competitividad educativa y cognitiva.

Aunque todas las cohortes muestran cierta mejora con respecto a las generaciones anteriores, la ganancia de competencias en España es una de las más modestas de la OCDE. En comprensión lectora, los jóvenes de 25 a 34 años superan a los mayores (55 a 65 años) en apenas 18,5 puntos, mientras que el promedio internacional asciende a 30,4. En matemáticas, la diferencia es de solo 13,2 puntos frente a los 25,7 de media, y en resolución de problemas, 17,4 puntos frente a 29,7. España aparece así junto a Estados Unidos, Suecia, Nueva Zelanda y Eslovaquia en el grupo de los cinco países que menos han mejorado en las últimas décadas.

Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es que la brecha entre España y la OCDE se amplía conforme se analiza a generaciones más jóvenes. La cohorte de 55 a 65 años, que estudió durante la EGB, se sitúa apenas 6 puntos por debajo de la media en matemáticas. Sin embargo, la diferencia se triplica hasta los 18,7 puntos negativos entre los jóvenes de 25 a 34 años. Este patrón se repite en lectura y resolución de problemas, lo que sugiere un deterioro estructural en la calidad de la formación recibida en las últimas décadas.

El informe explica que las competencias básicas dependen de múltiples factores, como el entorno familiar, las características personales o la experiencia laboral. Sin embargo, el sistema educativo sigue siendo el factor decisivo. Para el caso español, el estudio descompone los resultados en dos grandes efectos: el de cantidad (los años y niveles de estudios alcanzados) y el de calidad (las competencias adquiridas a igualdad de nivel educativo).

Los datos muestran que tres cuartas partes del estancamiento se deben al deterioro del efecto calidad. En otras palabras, aunque más personas han accedido a la universidad o la formación profesional superior, lo que se aprende en esos niveles produce menos competencias que antes.

De hecho, los adultos mayores españoles (55 a 65 años) se sitúan por encima de la media de la OCDE en las tres competencias, a igualdad de nivel educativo. Pero esta ventaja desaparece —y se invierte— en las generaciones más jóvenes. En matemáticas, por ejemplo, el diferencial favorable de 3,3 puntos en los mayores se convierte en un desfase negativo de -12 puntos entre los menores de 35 años. Esta caída no puede atribuirse a la cantidad de formación, sino exclusivamente a su menor calidad formativa.

El estudio de la Fundación BBVA destaca también un fenómeno paradójico: España ha vivido una expansión educativa sin precedentes, pero no ha logrado traducir ese aumento en una mejora sustancial de las competencias.

En 1964, solo el 3 % de los trabajadores tenía estudios universitarios y más del 90 % carecía de educación secundaria. Hoy, más del 50 % de los jóvenes de entre 25 y 34 años posee estudios superiores —frente al 44 % de la media europea—. Sin embargo, el país sigue acumulando déficits importantes en la formación básica y en el abandono escolar temprano: uno de cada ocho jóvenes españoles (13 %) entre 18 y 24 años ha dejado de estudiar tras la educación obligatoria, una tasa muy superior a la media europea (9,3 %).

La Fundación BBVA atribuye parte del problema a la inestabilidad del sistema educativo, caracterizado por una sucesión de reformas —desde la LOGSE hasta la LOMLOE— sin un consenso político duradero. A diferencia de países como Finlandia, donde la política educativa ha sido continua y estable, España ha vivido cuatro décadas de cambios normativos, curriculares y pedagógicos que han fragmentado el modelo y dificultado su consolidación. Este vaivén legislativo, señala el informe, “ha podido contribuir a los discretos resultados en adquisición de competencias básicas y a la pérdida de calidad formativa”.

El estudio advierte que recuperar terreno frente a la OCDE requerirá un esfuerzo doble. Por un lado, es necesario reducir las tasas de abandono escolar y fortalecer la Formación Profesional, especialmente en su rama dual, que vincula la enseñanza con la empresa. Por otro, urge una política centrada en la mejora de la calidad educativa: mejor selección y formación del profesorado, mayor autonomía de los centros, incentivos al esfuerzo estudiantil y un clima escolar que refuerce la motivación y la exigencia. En palabras del informe, “para niveles de gasto educativo como los ya alcanzados, la mejora de la calidad depende más de factores cualitativos que de recursos adicionales”.

El retroceso en competencias básicas no es solo un problema educativo, sino también económico y social. En una economía globalizada, donde la productividad y la innovación dependen cada vez más del capital humano, una población con bajo nivel de competencias pierde competitividad, reduce su capacidad de adaptación tecnológica y limita las oportunidades de crecimiento. España, concluye el informe, “se enfrenta al reto de transformar la expansión cuantitativa de su educación en una mejora real de las capacidades de su población”.

En definitiva, el informe Esenciales 05/2025 plantea un diagnóstico claro: España ha avanzado en acceso, pero ha retrocedido en calidad. Las generaciones jóvenes están mejor tituladas que sus padres, pero menos preparadas para los desafíos intelectuales y laborales del siglo XXI. Si no se adoptan políticas educativas consensuadas, sostenidas y centradas en la excelencia, la brecha con los países de la OCDE podría seguir ampliándose. En un contexto de cambio tecnológico y demográfico acelerado, el conocimiento vuelve a ser la frontera del desarrollo —y España corre el riesgo de quedarse atrás.

Fuente: https://exitoeducativo.net/la-generacion-egb-mas-preparada-que-la-actual/