España, El 97% de los jóvenes de la UE utilizan Internet a diario, la mayoría en tareas educativas y no solo ocio

Publicado: 4 septiembre 2025 a las 6:00 pm

Categorías: Noticias / Noticias Europa

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España, 04 de Noviembre de 2025, Por José Luis Fernández, https://exitoeducativo.net

En 2024, el 97% de los habitantes de la UE de entre 16 y 29 años declararon utilizar Internet todos los días, en comparación con el 88% de la población total, una diferencia de 9 puntos porcentuales, según datos de Eurostat. El otro dato más revelador aún si cabe, cruzado con un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), es que no solo el ocio ocupa su tiempo en la Red, también las tareas educativas.

Con carácter general, la brecha sobre el uso de Internet, según datos de Eurostat, se ha ido reduciendo de forma constante durante la última década. En 2014, el 87% de los jóvenes utilizaba internet a diario, mientras que la proporción de la población total era del 63% (una brecha de 24 puntos porcentuales).

De igual modo, en todos los países de la UE, los jóvenes tenían una probabilidad mucho mayor de participar en actividades de redes sociales que la población total. Crear un perfil de usuario y publicar mensajes o actividades relacionadas era una práctica generalizada para el 88% de los jóvenes de entre 16 y 29 años, en comparación con el 65% de la población total.

El mayor porcentaje de jóvenes de 16 a 29 años que participaron en actividades en redes sociales se registró en Chequia (99%), por delante de Chipre y Grecia (ambos con un 98%). Mientras tanto, Francia (70%, datos de 2023), Italia (80%) y AlemaniaEslovaquia y Bulgaria (todos con un 84%) registraron los porcentajes más bajos.

Una herramienta indispensable para aprender

Más allá del ocio que representan las RRSS, en apenas dos décadas, internet ha pasado de ser un recurso complementario a convertirse en el eje central del aprendizaje de los jóvenes. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, más del 98% de los adolescentes españoles utiliza internet de manera habitual, y casi todos lo hacen con fines educativos además de sociales.

Plataformas como Google Classroom, Moodle o Microsoft Teams se han integrado en la rutina escolar, y la pandemia de la COVID-19 aceleró una digitalización que parecía lejana. Hoy, buscar información en línea, acceder a bibliotecas digitales, realizar trabajos colaborativos en la nube o consultar vídeos tutoriales son prácticas cotidianas que facilitan el aprendizaje autónomo y aumentan la motivación.

Sin embargo, no todos los estudiantes parten de la misma base. La llamada brecha digital sigue siendo una amenaza para la igualdad de oportunidades: mientras algunos jóvenes cuentan con ordenadores personales, conexión de alta velocidad y un entorno familiar que favorece el uso académico de la red, otros deben compartir dispositivos con varios miembros de la familia o carecen de conexión estable.

Esta desigualdad se traduce en diferencias en el rendimiento académico y en la capacidad de aprovechar el potencial educativo de internet. El Ministerio de Educación ha impulsado programas de dotación de tabletas y conectividad, pero expertos y ONG advierten que las carencias persisten, sobre todo en familias con bajos ingresos o en zonas rurales.

Ventajas pedagógicas reconocidas

Los especialistas destacan que internet fomenta un aprendizaje activo y flexible. Los estudiantes pueden personalizar el ritmo de estudio, acceder a recursos audiovisuales adaptados a sus intereses e incluso participar en proyectos internacionales sin salir de casa.

Las plataformas de idiomas, los simuladores científicos o los foros de programación son ejemplos de cómo la red puede ampliar horizontes más allá del aula tradicional. Además, el acceso inmediato a la información potencia la autonomía y la capacidad crítica si se acompaña de una orientación adecuada.

Pero la omnipresencia de internet también acarrea riesgos asociados a un uso excesivo o inadecuado. Numerosos informes alertan de que los adolescentes tienden a dispersarse en redes sociales, videojuegos o contenidos de entretenimiento mientras intentan estudiar.

La multitarea digital —pasar de una pestaña académica a otra de ocio en segundos— reduce la concentración y la memoria a corto plazo, lo que repercute negativamente en el aprendizaje. Psicólogos educativos advierten que la dependencia de la inmediatez digital dificulta el esfuerzo sostenido que exige el estudio profundo.

El ámbito escolar no está blindado frente a los riesgos sociales de internet. El ciberacoso se ha convertido en una de las principales preocupaciones de familias y docentes: insultos en chats, difusión de rumores o publicación de imágenes sin consentimiento afectan al bienestar emocional y, en muchos casos, al rendimiento académico de las víctimas.

La Agencia Española de Protección de Datos y diversas comunidades autónomas han lanzado campañas de sensibilización y protocolos de actuación, pero la velocidad con la que circula la información dificulta frenar el daño. Además, fenómenos como el grooming —acercamiento de adultos con fines de abuso— o el acceso a contenidos nocivos plantean riesgos adicionales.

Salud mental y exceso de pantalla

El uso abusivo de la red no solo impacta en el rendimiento escolar, sino también en la salud mental de los jóvenes. Estudios recientes vinculan el tiempo excesivo frente a pantallas con problemas de sueño, ansiedad y aislamiento social.

El hábito de consultar constantemente el móvil genera una dependencia psicológica similar a la de otras adicciones, y la necesidad de aprobación inmediata mediante “likes” puede afectar a la autoestima. Para los adolescentes en etapa formativa, esta dinámica se convierte en un obstáculo añadido al aprendizaje académico.

Otro problema recurrente es que, aunque los jóvenes son usuarios intensivos de internet, no siempre poseen competencias digitales críticas. Saber distinguir fuentes fiables, detectar bulos, citar adecuadamente y respetar los derechos de autor son destrezas aún insuficientemente trabajadas en el sistema educativo.

El exceso de información disponible en línea, lejos de empoderar, puede confundir si no se enseña a filtrar y organizar datos con criterio. En este punto, el papel de los docentes es crucial: incorporar la educación digital en el aula, enseñar seguridad online y fomentar la reflexión sobre el uso responsable de la tecnología.

Los expertos coinciden en que la educación digital no puede recaer solo en el alumnado. La escuela tiene el deber de integrar el uso de internet en sus metodologías de forma guiada, mientras que las familias deben establecer límites razonables y acompañar a los jóvenes en su relación con la tecnología.

Herramientas como el control parental, la planificación de horarios de estudio sin dispositivos móviles y el fomento de actividades fuera de la pantalla son estrategias recomendadas. Al mismo tiempo, iniciativas de alfabetización digital para padres ayudan a que puedan orientar mejor a sus hijos.

El desafío para los próximos años será encontrar un equilibrio entre aprovechar el potencial pedagógico de internet y reducir los riesgos de su uso abusivo. La Ley de Educación reconoce la necesidad de impulsar la competencia digital, y la Unión Europea ha fijado objetivos en este campo dentro de su Agenda Digital. España avanza en programas como el Plan Nacional de Competencias Digitales, pero su éxito dependerá de cómo se traduzca en recursos efectivos para alumnos y docentes.

Fuente: https://exitoeducativo.net/el-97-de-los-jovenes-de-la-ue-utilizan-internet-a-diario-la-mayoria-en-tareas-educativas-y-no-solo-ocio/