El papel de la cocreación en la educación para un mundo sin violencia

Publicado: 7 febrero 2026 a las 6:00 pm

Categorías: Artículos

[responsivevoice_button buttontext="Escuchar la noticia" voice="Spanish

Latin American Female"]

Por Alba Crespo

Imagen: Freepik

Dado el contexto actual de riesgos globales para la paz y el enorme potencial de la educación para impulsar el desarrollo social y consolidar la paz, emplear la educación con impacto social demostrado para prevenir la violencia representa un camino en el que todas las personas podemos participar.

Cada vez está más extendida la expectativa social de que las actuaciones educativas que se implementan mejoren de forma demostrable la vida de las personas, es decir, que generen impacto social. Toda la población, incluidas las personas con menos recursos, tiene derecho —y con razón lo exige— a que la financiación destinada a programas educativos y a profesionales, a la que también contribuye con su esfuerzo, se traduzca en mejoras significativas tanto para las personas como para la comunidad en su conjunto.

Ese impacto social no puede alcanzarse si las actuaciones educativas no se cocrean; es decir, si no se desarrollan de manera colaborativa con la diversidad de personas implicadas. La importancia de la cocreación en los procesos científicos y su relación directa con el impacto social de sus resultados es evidente. Cuando las voces de las personas implicadas están ausentes de los procesos de diseño e implementación, pueden producirse errores fundamentales, llegando en algunos casos a generar efectos contrarios a los pretendidos o incluso a provocar revictimización. Un ejemplo de ello son determinados programas educativos diseñados para prevenir el abuso sexual infantil que, lejos de prevenirlo, han demostrado tener efectos contraproducentes. Estos errores podrían haberse evitado si se hubieran incorporado las voces de las propias víctimas.

Existen, no obstante, actuaciones educativas que están demostrando impacto social en una gran variedad de contextos, en las que los y las jóvenes no son meros participantes, sino las propias personas creadoras de las actuaciones, trabajando en colaboración con investigadores e investigadoras, docentes, familias y personas voluntarias. Se ha demostrado que estas actuaciones influyen positivamente en el rendimiento académico, el bienestar y la creación de entornos libres de violencia que favorecen la convivencia. Identificadas como actuaciones educativas de éxito, se están implementando en numerosos centros educativos y otros espacios de distintos países y culturas, y presentan resultados avalados por la investigación científica internacional. Además, la implementación de estas actuaciones no requiere recursos financieros adicionales; solo exige el compromiso compartido de cocrear con toda la comunidad, guiados por la aspiración de mejorar la vida de todas las personas implicadas y de sus comunidades. Estas actuaciones educativas de éxito están mostrando cómo la cocreación en educación con impacto social puede fomentar personas y entornos que contribuyan a un mundo libre de violencia.

Fuente: https://periodicoeducacion.info/2026/02/07/cocreacion-en-educacion-mundo-sin-violencia/