¿Cómo visibilizar el aprendizaje de los más pequeños?

Publicado: 23 febrero 2026 a las 8:00 pm

Categorías: Artículos

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Por María Mercedes Chavarría González

Las rutinas de pensamiento son un conjunto de preguntas o pasos estructurados que ayudan a los estudiantes a hacer visible su pensamiento y promueven una cultura de reflexión en el aula. Por su naturaleza flexible y transversal, las rutinas de pensamiento pueden aplicarse en todos los niveles educativos.

Siempre me ha gustado la analogía que se hace entre el nivel educativo preescolar y un jardín lleno de flores, donde cada infante es una semilla que necesita ser cuidada, nutrida y acompañada para crecer de manera saludable y fuerte. Esta comparación refleja perfectamente la relevancia que tiene el cuidado del desarrollo cognitivo, físico y emocional de los niños y niñas durante los primeros años de su infancia. Pero, ¿cómo se manifiestan el pensamiento y la comprensión de los infantes en esta etapa de su desarrollo? ¿Cómo podemos hacer visible su aprendizaje? Las rutinas de pensamiento creadas por la Escuela de posgrado en educación de la Universidad de Harvard son estrategias simples y estructuradas que ayudan a los estudiantes a hacer visible su pensamiento y promueven una cultura de reflexión en el aula. Por su naturaleza flexible y transversal, las rutinas de pensamiento pueden aplicarse en todos los niveles educativos, desde preescolar hasta posgrado. En este artículo comparto cuatro ejercicios prácticos inspirados en esta estrategia, para motivar a los más pequeños a expresar sus ideas, desarrollar sus capacidades cognitivas, fortalecer su seguridad y hacer visible su pensamiento.

Los estudiantes de nivel preescolar o inicial se caracterizan por su curiosidad y una asombrosa capacidad de maravillarse ante el mundo que los rodea. Cada situación que viven es una oportunidad para descubrir y crear. De manera espontánea, formulan preguntas sencillas pero profundas y muchas veces nos sorprenden con respuestas o soluciones que se escapan de la lógica de los adultos. Son empáticos, disfrutan de la compañía de otras personas, ríen con facilidad y expresan sus emociones con autenticidad.

El aprendizaje de los estudiantes en preescolar

En mi experiencia como docente y bibliotecaria, trabajar con estudiantes de preescolar es una experiencia única, porque ningún día es igual al otro. El aprendizaje de los pequeños sucede a través de diferentes dinámicas como el juego, la exploración, el descubrimiento, la interacción, la búsqueda de respuestas, la toma de decisiones, etcétera. Cada día de trabajo tiene nuevos descubrimientos, ocurrencias y aprendizajes que enriquecen tanto a los niños y niñas como a quienes los acompañamos en su proceso de aprendizaje.

En el aula, nuestros estudiantes más pequeños potencian sus destrezas y enriquecen su forma de aprender a través de experiencias significativas y rutinas de pensamiento que estimulan la observación, la reflexión y la construcción activa del conocimiento. Por ejemplo, cuando un niño interrumpe un cuento para decir: “¡A mí también me pasó eso!”, reconociéndose en el personaje y haciendo propia la historia, se revela ante nosotros lo que muchas veces se subestima a esta edad: la profunda capacidad de las infancias para razonar, conectar ideas y reflexionar sobre lo que viven y aprenden.

¿Qué son las rutinas del pensamiento?

Las rutinas de pensamiento son un conjunto de preguntas o una secuencia de pasos que se utilizan para estructurar y apoyar el pensamiento de los estudiantes. Fueron desarrolladas a través de Project Zero, fundado por Nelson Goodman en 1967 en la Escuela de Posgrado en Educación de la Universidad de Harvard. Las rutinas de pensamiento fortalecen las habilidades cognitivas del estudiantado, promueven la indagación, la colaboración, la discusión y la reflexión. También, orientan la labor del docente, invitándoles a escuchar, preguntar y acompañar el proceso de pensamiento de cada estudiante. Debido a su naturaleza flexible y transversal, las rutinas del pensamiento permiten integrar diferentes temas, disciplinas y grupos de edad, por ello, pueden aplicarse en todos los niveles educativos. En el contexto de preescolar, esta flexibilidad permite visibilizar el pensamiento infantil desde diferentes perspectivas con experiencias significativas.

Para este proyecto, se diseñó una caja de herramientas con más de 100 rutinas de pensamiento o Thinking Routines Toolbox. Está organizada por tipos de categorías de pensamiento que describen los procesos cognitivos que se buscan promover. Algunas de estas categorías son: 1) introducir y explorar ideas; 2) sintetizar y organizar ideas; 3) profundizar el razonamiento; 4) tomar perspectiva; 5) generar posibilidades y analogías; 6) explorar arte, imágenes y objetos; 7) pensamiento global; 8) controversias, dilemas y perspectivas; entre otras. Cada categoría presenta diferentes actividades, sugerencias y recursos que podemos adaptar e implementar en clase.

Desde su creación y a través de los años, Project Zero ha tenido un impacto sostenido en la educación a nivel internacional durante más de cinco décadas. De acuerdo con una publicación institucional, más de 4000 educadores de distintos países participan cada año en programas de formación y colaboración con investigadores del proyecto, lo que evidencia la utilidad y el aporte tan valioso de Project Zero en la práctica educativa.

Rutinas del pensamiento aplicadas en nivel preescolar

Esta propuesta fue diseñada de manera colaborativa con mis colegas e inspirada en la estrategia de rutinas de pensamiento. Se implementó en el aula y en la biblioteca de preescolar de la Unidad Educativa Monte Tabor Nazaret en Samborondón, Ecuador.

1. Personas, roles y comunidad

Habilidades: explorar, indagar, identificar, organizar, recortar, profundizar.

Se realizó una lluvia de ideas con niños de tres años para pensar juntos. Aunque se podría pensar que a esta edad es difícil aplicar estrategias de pensamiento, en esta práctica la profesora demostró que, con los recursos adecuados, los niños pueden participar activamente en este tipo de procesos. En una clase de pre-kínder, con niñas y niños de apenas tres años, se introdujo por primera vez la estrategia de “lluvia de ideas”. En la sesión, se trabajó el concepto de comunidad; para ello, la profesora les entregó revistas para que buscaran imágenes de elementos relacionados con una comunidad: personas, objetos, vestimentas, profesiones, lugares, medios de transporte, etc. Cada estudiante recortó sus imágenes y las pegó en un papelógrafo. Al mismo tiempo, la profesora fue escribiendo lo que los niños nombraban, construyendo colectivamente una lluvia de ideas.

Posteriormente, esta información sirvió para elaborar un cuadro comparativo con tres columnas: ¿Quién es?¿Dónde trabaja? ¿Qué hace? Así, los niños pudieron organizar y profundizar lo que habían mencionado en la lluvia de ideas. Por ejemplo: “El doctor trabaja en el hospital y cura a las personas”. Esta actividad no solo fomentó el lenguaje, la clasificación y la conexión de ideas, sino también la capacidad de trabajar en grupo y construir significados juntos.

2. Learning with Mr. Sun o “Aprendiendo inglés con el señor Sol”

Habilidades: clasificar, dibujar, escribir, recordar, construcción de conocimiento colaborativo, reflexionar, idiomas.

En una clase de inglés con niñas y niños de tres años, se aplicó una estrategia creativa llamada “Learning with Mr. Sun”, que permitió a los estudiantes hacer visible su pensamiento luego de finalizar una unidad de aprendizaje sobre los animales.

La profesora trabajó la unidad “How we share the planet”, donde los niños aprendieron a clasificar animales en tres grupos: domestic animalswild animals y sea animals. Al finalizar la unidad, cada estudiante recibió un «rayo de sol» de papel en el que debía dibujar o escribir qué había aprendido, qué fue lo que más le gustó o qué recordaba de lo trabajado.

Estos rayos se colocaron alrededor de un gran sol en el centro del aula, formando un mural colectivo con los aprendizajes de todos. Así, la clase entera visualizó cómo cada uno había comprendido y recordado algo diferente, a la vez que todos contribuyeron a la construcción del conocimiento. Esta estrategia promueve la reflexión individual y refuerza la idea de que el pensamiento es compartido, diverso y valioso, incluso en otro idioma.

3. Descubriendo la cultura: tres focos para iluminar el pensamiento

Habilidades: identificar, dibujar, expresar, compartir.

En una clase de tercero de preescolar con niños de cinco años, la profesora propuso una actividad que les permitió reflexionar sobre lo que sabían y ubicarse en su proceso de aprendizaje. En el marco de la unidad “Cómo nos expresamos”, se trabajó el concepto de cultura, en relación con las costumbres, tradiciones y formas de vida en distintos países.

La estrategia utilizada se llamó “Comes to light” y consistió en un gráfico con tres focos: uno apagado, uno medio encendido y otro completamente encendido. A cada niño se le entregó un Post-it donde debía dibujar lo que entendía por “cultura” y luego colocarlo en el foco que, según su percepción, representaba cuánto sabía sobre el tema.

Las respuestas fueron diversas. Varios niños dibujaron globos terráqueos o banderas, y se colocaron en el foco medio encendido, explicando que “la cultura tiene que ver con los países”. Uno de ellos se ubicó en el foco completamente encendido y dijo con seguridad: “Cada país tiene su propia cultura.” Esta estrategia permitió a la profesora obtener una valiosa evaluación de lo que conocían sus estudiantes y la capacidad de pensar sobre lo que saben, lo que no saben y lo que quieren aprender.

4. Detectives lectores: pensar mientras leemos

Habilidades: imaginar, pensar mientras leen, indagar, definir una postura.

Desde mi experiencia como bibliotecaria de nivel inicial, he comprobado que las rutas del pensamiento también pueden aplicarse fuera del aula. Durante una sesión de animación a la lectura con niños pequeños, implementé una estrategia que llamé “Detectives lectores”, con la intención de invitarles a observar, interpretar y hacerse preguntas en torno al cuento leído.

Para ello, utilicé pequeños carteles con emojis que representaban distintos momentos del pensamiento.

  • Emoji de ojos: Antes de comenzar, se les pidió que observaran la portada del libro y respondieran preguntas como “¿Qué veo?” o “¿De qué tratará esta historia?”.
  • Emoji de foco: Se invitó a cada uno a formular una pregunta: “¿Qué me pregunto?”, o “¿Qué más quisiera saber sobre esta historia?”.
  • Emoji de caritas felices o decepcionadas: Después de la lectura, cada niño compartió qué fue lo que más le gustó, qué no le gustó o qué pensaba sobre el cuento.

Esta actividad transformó la lectura en una experiencia significativa porque permitió que los estudiantes conectaran ideas. Lo más increíble fue ver cómo, con apoyo visual y preguntas abiertas, los niños eran capaces de pensar en voz alta, compartir sus hipótesis, dudas y opiniones con entusiasmo.

Reflexión

A través de estas experiencias reales, es evidente que las niñas y los niños de preescolar no solo pueden pensar y reflexionar, sino que ¡les encanta hacerlo! Cuando les ofrecemos un entorno seguro, acompañado de estrategias visuales y lenguaje adecuado, las infancias logran observar, clasificar, conectar ideas, reflexionar y expresar sus pensamientos con profundidad. Las rutinas del pensamiento no son ejercicios abstractos o imposibles, sino oportunidades para hacer visible lo que están comprendiendo en su mundo.

Me gustaría invitar a docentes, bibliotecarios y profesionales de la primera infancia a confiar en la capacidad de los niños para pensar desde muy pequeños. Las rutinas del pensamiento no son exclusivas de los niveles superiores, sino una herramienta valiosa para todas las edades. Incluirlas en el nivel preescolar enriquece el proceso de enseñanza y potencia la autonomía, el lenguaje y la curiosidad en nuestros estudiantes desde los primeros años.

Acerca de la autora

María Mercedes Chavarría González (mchavarria@uemtn.edu.ec) es Licenciada en educación inicial y cuenta con una maestría en Psicopedagogía, así como una maestría en Literatura Infantil y fomento a la Lectura. Tiene más de quince años trabajando con niños pequeños. Desde 2013 se desempeña como promotora de lectura, labor que ha desarrollado tanto en el aula como en la biblioteca del preescolar, la cual, a partir de 2015 con la implementación del programa PEP del IB, ha adquirido un enfoque centrado en la indagación. En este espacio, diseña experiencias lectoras que fomentan la curiosidad, la investigación y el gusto por la lectura, elementos fundamentales del aprendizaje en los primeros años de vida.

Agradecimiento

Quisiera expresar mi agradecimiento a la Dra. Jessica Jasso Ayala por motivarme a dar este paso de escribir y compartir esta experiencia durante la capacitación en Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). También, reconozco el apoyo de mis compañeras Mara Ponce, Nathaly Álava Anica Pandzich, quienes pusieron en práctica las estrategias y colaboraron con fotos y material. Mi gratitud especial para Soledad Puyol, coordinadora del Continuo del IB y del PAI, por respaldar esta iniciativa desde el inicio. Agradezco igualmente a la directora y coordinadoras del preescolar de la Unidad Educativa Monte Tabor Nazaret por confiar en mí y permitir la implementación de estas actividades.

Referencias

American Academy of Pediatrics. (2023). Developmental milestones: Ages 2 months to 5 years. Pediatric Patient Education. https://doi.org/10.1542/peo_document113

Project Zero. (s.f.). Thinking routines. Harvard Graduate School of Education. https://pz.harvard.edu/thinking-routines

Harvard Graduate School of Education. (n.d.). Home base for human potential: Project Zero. https://www.gse.harvard.edu/hgse100/story/home-base-human-potential

Edición


Edición por Rubí Román (rubi.roman@tec.mx) – Editora de los artículos Edu bits y productora de los Webinars del Observatorio – «Aprendizajes que inspiran» – Observatorio del Instituto para el Futuro de la Educación del Tec de Monterrey.

Fuente: https://observatorio.tec.mx/edu-bits-blog/como-visibilizar-el-aprendizaje-de-las-infancias-con-rutinas-de-pesamiento/