Publicado: 19 febrero 2026 a las 4:00 am
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Chile, 19 de Febrero 2026, Por Camilo Vega Martínez,https://radio.uchile.cl
En el lanzamiento de “Modo Aula”, el ministro Cataldo destacó la prohibición general de celulares y sus excepciones. El académico Patricio Cabello valoró la educación digital, pero advirtió que la prohibición por sí sola no transformará la educación.
Con el objetivo de acompañar a las comunidades educativas en la implementación de la nueva normativa sobre el uso de dispositivos móviles, el Ministerio de Educación lanzó este miércoles la campaña “Modo Aula”, una iniciativa orientada a fortalecer la convivencia, el aprendizaje y el uso responsable de la tecnología en los establecimientos del país.
La actividad fue encabezada por el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, junto a la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, en el marco de la entrada en vigencia de la Ley N° 21.801, que regula y prohíbe el uso de dispositivos móviles personales en los niveles de educación parvularia, básica y media.
Durante el punto de prensa, el ministro Cataldo explicó que la prohibición es absoluta en los niveles iniciales. “Desde educación parvularia, sala cuna, hasta los niveles de transición, prekínder y kínder, es algo que está prohibido sin excepción”, señaló.
En educación básica y media, en cambio, la ley contempla excepciones específicas. Entre ellas, se encuentran las necesidades educativas especiales, condiciones de salud que requieran monitoreo, situaciones de emergencia y usos pedagógicos previamente autorizados. Estas disposiciones están detalladas en el marco regulatorio y deben quedar establecidas en los reglamentos internos de cada establecimiento.
Uno de los ejes centrales de la implementación será la fiscalización. Cataldo explicó que la Superintendencia de Educación monitoreará el cumplimiento de la ley través de su plan anual.

“La ley establece un plazo hasta mediados de año para que los establecimientos adecúen sus reglamentos internos”, indicó, en referencia al límite del 30 de junio de 2026. Este proceso forma parte de un cronograma de cuatro etapas que incluye sensibilización, adaptación, revisión y modificación de los reglamentos.
El Ministerio de Educación ha elaborado orientaciones dirigidas a las comunidades educativas y a las familias, con énfasis especial en la educación parvularia. Para el titular de Educación, el rol de los hogares es clave. “No podemos exigirle a la escuela exclusivamente que se haga cargo de este fenómeno. El ejemplo de las familias es fundamental”, sostuvo, vinculando el uso excesivo de pantallas con efectos en la salud mental, el desarrollo cognitivo y la socialización.
Por su parte, la ministra Camila Vallejo destacó que la iniciativa responde a una preocupación global por los efectos del uso intensivo de la tecnología en niños, niñas y adolescentes.
“La tecnología no es neutral. Un mal uso puede generar daños en la relación humana y en la salud mental”, afirmó. En ese sentido, recordó que en varios países se han adoptado restricciones similares o incluso más estrictas.
No obstante, también resaltó la importancia de la alfabetización digital. “Aprender a usar la tecnología, discernir información falsa, buscar contenidos relevantes para el estudio, todo eso cabe dentro de las excepciones, pero debe ser guiado”, explicó.
La vocera de Gobierno sostuvo que esta ley se articula con otras normativas vigentes, como la Ley de Convivencia Escolar y las regulaciones contra el ciberbullying. Según Vallejo, limitar el uso de dispositivos contribuye a construir comunidades educativas “más respetuosas, más humanas y más democráticas”, al reducir espacios de violencia digital y conflictos asociados a redes sociales.

Ministra Camila Vallejo. Dragomir Yankovic/Aton Chile.
El académico e investigador del CIAE de la Universidad de Chile y del Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la Era Digital (BAND), Patricio Cabello, valoró que la normativa incorpore de manera explícita la educación digital como parte del proceso formativo.
A su juicio, uno de los principales avances de la ley es que “se promueve el uso responsable y seguro del contenido digital y de las tecnologías que lo soportan”, lo que considera un elemento clave para no reducir la discusión únicamente a la prohibición. “Eso es algo muy positivo de la ley y no se nos tiene que olvidar”, enfatizó.
Cabello explicó que la regulación establece una prohibición general en todos los niveles, acompañada de un sistema de excepciones, lo que —según indicó— se asemeja a otros marcos normativos donde la regla es clara, pero admite casos particulares debidamente justificados. En ese sentido, sostuvo que será fundamental observar cómo las escuelas implementan estas excepciones en la práctica, especialmente aquellas vinculadas a solicitudes temporales por parte de madres, padres y apoderados.
“Esa temporalidad va a estar definida por los establecimientos en sus reglamentos, y siempre deberá ser autorizada por la dirección”, señaló.
El investigador también advirtió sobre las tensiones que pueden surgir con las familias, especialmente en lo relativo a la comunicación cotidiana con niños, niñas y adolescentes. “Los smartphones ya son parte de cómo las familias ejercen la supervisión y la parentalidad”, afirmó, poniendo como ejemplo la coordinación de horarios y traslados después de la jornada escolar.

Cabello además destacó que el mayor desafío será desarrollar una educación digital más profunda y sistemática, tanto en el currículum escolar como en la formación inicial docente. “Se requiere avanzar en ciudadanía digital, pensamiento computacional y visualización digital crítica. Las universidades todavía están un poco al debe en eso”, sostuvo.
No obstante, el académico se mostró cauto frente a la idea de que la prohibición, por sí sola, mejore sustantivamente la educación. “No guardo una esperanza enorme en que esto vaya a transformar el sistema. No hay evidencia de que exista un antes y un después tan claro”, afirmó, recordando que la masificación del smartphone comenzó hace más de una década.
Asimismo, señaló que no existen pruebas concluyentes de que el uso del celular sea un factor aislado y determinante en la falta de concentración en el aula. “Tenemos investigaciones donde algunos docentes incluso lo usan como herramienta de gestión, con distintos resultados”, explicó, advirtiendo que el fenómeno debe analizarse dentro de dinámicas pedagógicas más amplias.
Fuente: https://radio.uchile.cl/2026/02/18/aulas-sin-celulares-avances-limites-y-desafios-de-la-nueva-normativa-educacional/
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