Publicado: 26 marzo 2026 a las 6:00 pm
Categorías: Artículos
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Por Helvio Kanamaru, Director de ESG y Ciudadanía Corporativa de Samsung para América Latina
Vivimos en una era en la que el conocimiento es cada vez más accesible gracias a internet y a las redes sociales y, paradójicamente, en la que las desigualdades en el aprendizaje siguen siendo profundas. Esta contradicción nos desafía a repensar e innovar continuamente en la educación de las nuevas generaciones. A lo largo de mi trayectoria acompañando proyectos educativos en distintos países de América Latina, creo en una metodología prometedora: el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP).
Esta metodología parte de un principio simple pero transformador: los estudiantes aprenden mejor cuando aplican el conocimiento para resolver problemas reales. En lugar de memorizar fórmulas o conceptos aislados, se les invita a investigar, planificar, probar, equivocarse, corregir y construir soluciones con impacto concreto. En este proceso, desarrollan no solo contenidos académicos, sino también habilidades esenciales del siglo XXI como el pensamiento crítico, la colaboración, la comunicación y la empatía.
El Foro Económico Mundial (WEF) señala que aproximadamente el 65% de los niños que hoy ingresan a la educación primaria trabajarán en profesiones que aún no existen. Esto significa que preparar a los jóvenes para el futuro exige capacitarlos para aprender de forma continua, enfrentar la incertidumbre e innovar ante nuevos desafíos.
En este contexto, el Aprendizaje Basado en Proyectos propone que el docente asuma el rol de facilitador del aprendizaje, guiando a los estudiantes en procesos de descubrimiento y experimentación. Este enfoque fomenta la autonomía, el protagonismo y la curiosidad, atributos indispensables en cualquier ámbito profesional y, sobre todo, para la construcción de una ciudadanía activa y responsable.
Además, diversos estudios, como los de la UNESCO, destacan que el desarrollo de habilidades socioemocionales es un factor clave para el éxito académico y profesional. Al trabajar en equipo para resolver problemas reales, los estudiantes aprenden a escuchar diferentes puntos de vista, gestionar la frustración, negociar y celebrar logros colectivos. Estos aprendizajes, aunque menos medibles que una calificación, son fundamentales para preparar a los jóvenes para la vida dentro y fuera de la escuela.
En Samsung, creemos que la tecnología es más poderosa cuando está al servicio del desarrollo humano. Por ello, nuestros programas de Ciudadanía Corporativa tienen como eje el empoderamiento de jóvenes y educadores. Solve for Tomorrow, por ejemplo, invita a estudiantes de secundaria de escuelas públicas a desarrollar soluciones innovadoras para desafíos sociales y ambientales utilizando ciencia y tecnología. Desde el inicio del programa en América Latina, hemos visto a estudiantes crear desde dispositivos inteligentes para ahorrar agua hasta soluciones de energía sostenible para comunidades rurales.
Otro ejemplo es el curso de ABP para docentes de toda la región, una iniciativa lanzada este año con el objetivo de fortalecer el rol del educador como agente de transformación. Capacitar a los docentes en esta metodología es clave, ya que son ellos quienes traducen el concepto en experiencias significativas para los estudiantes. Hemos recibido múltiples testimonios sobre el impacto del programa, que demuestran cómo el ABP evidencia que la educación es un proceso dinámico y participativo, capaz de despertar el protagonismo estudiantil y fomentar la creatividad y el pensamiento crítico.
Adoptar metodologías como el ABP también es una estrategia de inclusión social y económica. Al desarrollar habilidades que impulsan el pensamiento creativo y la resolución de problemas, formamos jóvenes más preparados para aportar soluciones sostenibles, emprender y participar activamente en la construcción de un futuro más equitativo.
El desafío de la educación también está en repensar la experiencia de aprendizaje, haciéndola más práctica, colaborativa y conectada con la realidad de los estudiantes. El Aprendizaje Basado en Proyectos ofrece precisamente eso: un camino para que la educación se convierta en un espacio de curiosidad, propósito y transformación. En un mundo en constante cambio, enseñar a aprender, pensar y actuar es lo que permite que cada estudiante se convierta en protagonista en la construcción de un futuro más sostenible.
Fuente: https://news.samsung.com/latin/aprender-haciendo-como-el-aprendizaje-basado-en-proyectos-puede-transformar-la-educacion-en-america-latina
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