Publicado: 22 agosto 2020 a las 8:00 pm
Categorías: Artículos
La pandemia ha supuesto grandes desafíos en esta nueva década, sobre todo en el panorama educativo, afectando a casi 1.600 millones de estudiantes en más de 190 países. El cierre de escuelas, universidad y centros de formación ha afectado al 94% de la población de estudiantes a nivel mundial. El confinamiento a causa del coronavirus ha replanteado el paradigma bajo el que vienen operando los sistemas educativos, forzando a aplicar métodos de aprendizaje a distancia que han permitido a docentes y alumnos continuar con las lecciones programadas. Tras varios meses bajo estas condiciones, surge la necesidad de diseñar un procedimiento que responda a los desafíos que han surgido en esta crisis global. La brecha digital en el ámbito educativo se ha visto incrementada, y un gran porcentaje de alumnos se han encontrado en riesgo de exclusión debido a la carencia de dispositivos electrónicos para poder llevar a cabo las actividades del curso desde sus hogares. Han sido múltiples las medidas planteadas por los países durante el curso académico, pero ha existido continuamente la necesidad de establecer formas de aprendizaje alternativas dirigidas a aquellos alumnos que no poseen las herramientas tecnológicas requeridas.
Numerosas instituciones han trabajado en hacer frente a los retos planteados tras el cierre de las escuelas. En esta ocasión ponemos el foco en el producto que nace de la colaboración entre OCDE, el Banco Mundial, la Organización HundrED y la Escuela de Educación de Harvard. El objetivo ha sido construir una guía fundamentada, dirigida a los líderes educativos para el nuevo curso que se avecina, el 2020/2021. El desarrollo del documento fue liderado por Fernando Reimers, de la Iniciativa de Innovación Educativa Global de la Universidad de Harvard; Andreas Schleicher, de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE); Jaime Saavedra del Banco Mundial y Saku Tuominen de la organización HundrED.
A finales de marzo de 2020, se publicó un primer módulo basado en una encuesta realizadas entre el 18 y el 27 de marzo, con el objetivo de evaluar los problemas emergentes y las prioridades en el sistema. El segundo módulo se caracterizó por el lanzamiento de recursos educativos para apoyar la continuidad de la formación y aprendizaje a distancia durante el confinamiento. Los recursos fueron recogidos atendiendo a las respuestas obtenidas de las encuestas realizadas en el primer módulo. Los módulos posteriores recogen todas las iniciativas para la difusión de contenidos educativos a través de medios de comunicación tradicionales, como la radio y la televisión. Se trata de un módulo que presenta una guía de aplicación eficaz de recursos a través de estos medios.
La guía se ha construido tras realizar una encuesta a 333 participantes en 99 países, identificando aquellos recursos educativos que les habían sido más útiles en el proceso de enseñanza a distancia. Fueron 19 exalumnos del Máster de la Escuela de Postgrado de Harvard quienes ejercieron de evaluadores de las herramientas seleccionadas por los docentes encuestados. El equipo evaluador analizó cada una de las herramientas procediendo a su clasificación por materia, grado e idioma. Se realizó una codificación de cada recurso instruccional clasificado en términos de competencias necesarias.

La clasificación de los recursos seleccionados se ha realizado en tres grandes categorías:
Se ha procedido a la codificación y taxonomía tomando como referencia el estudio de Pellegrino y Hilton realizado en 2012, Educación para la vida y el trabajo: desarrollo de conocimientos y habilidades transferibles en el siglo XXI.
Los recursos se han clasificado y codificado teniendo en cuenta los siguientes parámetros:
Se ha procedido a la selección y evaluación de un total de 113 plataformas divididas en dos tablas, la primera recoge los recursos curriculares, y la segunda abarca los recursos de desarrollo profesional evaluados siguiendo los siguientes criterios: idioma, cursos, asignaturas, coste (gratuita o de pago), habilidades cognitivas, habilidades interpersonales y habilidades intrapersonales.
Entre las plataformas que recogen los tres grupos de habilidades cabe destacar las siguientes:
Como recursos curriculares:
Como recursos de desarrollo profesional:
La tercera tabla de la guía recoge todas las herramientas utilizadas por alumnos, docentes y familias durante el periodo de confinamiento, y se clasifican teniendo en cuenta las siguientes categorías: idioma y coste. Entre ellas cabe destacar: Microsoft One Note, Microsoft Teams, Ed Dojo, Zoom, Moodle, Seasaw, Google-Suite, Google Classroom, Kahoot, Nearpod y FlipGrid.
Tras realizar un análisis minucioso, se han conservado aproximadamente la mitad de los recursos recopilados en la encuesta, que el equipo de revisión evaluó como de alta calidad. Considerando que la crisis educativa generada por la pandemia está muy lejos de haber terminado. Ya que numerosos países aún no han anunciado la fecha exacta de reapertura de las escuelas. Y dada la continua de rebrotes del virus, el panorama educativo se encuentra paralizado a la espera de la toma de decisiones por los órganos competentes.
Prevenir una crisis de aprendizaje requiere una acción urgente de todos. Y bajo un panorama de incertidumbre en relación a la apertura de las escuela, este documento se establece como una guía esencial de apoyo docente en el proceso de formación y aprendizaje. Puede enriquecer una propuesta de aprendizaje presencial, híbrida o a distancia, siempre salvando la cuestión de las brechas sociales que en diversas regiones, por sus condiciones de contexto, tendrían limitado poder sacar el máximo provecho de los recursos que plantea esta taxonomía.
Fuente:
https://observatorio.profuturo.education/blog/2020/08/20/una-taxonomia-pedagogica-para-seleccionar-los-recursos-idoneos-en-la-continuidad-del-proceso-de-aprendizaje-a-distancia/
Fuente de la imagen:
https://edu.google.com/intl/es-419/latest-news/distance-learning/?modal_active=none
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