Publicado: 20 agosto 2020 a las 3:00 pm
Categorías: Artículos
Por Ingrid Reyes
Los trabalenguas son textos breves con secuencias de palabras agradables al oído en cualquier idioma y una manera divertida de aprender, así como de divertirse. Estos juegos de palabras combinan fonemas similares, ponen un reto a la lengua y hacen reír. Es una opción para todas las edades, para disfrutar momentos entretenidos en familia, en una comunidad o en un salón de clases.
Pero, los trabalenguas no solo tienen ese objetivo. Alrededor del mundo y en varios idiomas se reconoce que permiten desarrollar las habilidades cognitivas y estimulan la agilidad del pensamiento y la memoria.
Los trabalenguas entran en la categoría de juegos de lenguaje, pero aparte de trabajar el pensamiento abstracto, también algunos hablan de la cultura y en ocasiones es la primera forma en que los niños acceden a las tradiciones de sus países, un canal para conocer los valores y marca cómo es la sociedad, dice Yara Tobar, psicóloga y gerente de editorial Piedrasanta.
Sergio Vargas, filólogo, explica que los trabalenguas están presentes desde que nacemos y son parte de las enseñanzas familiares a manera de juego y luego son parte del proceso de aprendizaje del idioma. A nivel cultural comenta que también nos enseñan a conocer cómo se hablaba en ciertas culturas en momentos determinados y es posible hacer por medio de ellos una valoración de cómo evoluciona el idioma, así también los trabalenguas escritos recientemente tendrán ese aporte a nivel histórico.
En el continente latinoamericano cada país tiene sus propios trabalenguas que recogen y describen cómo es cada uno de los pueblos. Están desde los trabalenguas más inocentes hasta algunos con temas más atrevidos y picarescos, dice Vargas.
“A los padres les gusta oír cómo hablamos y disfrutan de esa dificultad al articular en este proceso y es desde ahí que vienen a estar en contacto con la vida de todos”, agrega Vargas.
Articular bien es un proceso que es posible ejercitar y mejorar a lo largo de la vida, así que no debería abandonarse esta herramienta en ningún momento, comenta el filólogo.
La terapeuta de lenguaje, Elida Reyes, explica que este también es un recurso en las terapias y los utiliza como una ayuda visual y auditiva para que el cerebro vaya captando lo que deseamos que el niño pronuncie y a su vez se estimula el lenguaje a pesar que lo pronuncie correctamente, “pero el reto será que en su momento lo articule y pronuncie correctamente”, dice.
La profesional explica que al aplicarlo ayuda a fomentar todos los elementos del lenguaje: vocabulario, semántica, vocabulario receptivo y expresivo, lectura, morfosintaxis, morfología y sintaxis.
Los trabalenguas, ayudan a los niños o personas a superar cualquier problema de pronunciación en el lenguaje. Pero no es el único beneficio, explica Reyes quien comenta que además:
Aquí le dejamos algunas propuestas para poner el reto en casa.
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