Publicado: 24 marzo 2023 a las 4:00 pm
Categorías: Artículos
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Por Hugo Setzer
Los editores educativos en todo el mundo juegan un papel fundamental en los procesos educativos.
La educación es la base para que los niños y niñas adquieran las habilidades necesarias para enfrentar los desafíos de la sociedad del conocimiento del Siglo XXI, en un mundo global e interconectado. De la misma forma, debe coadyuvar al pensamiento crítico y a que los alumnos se conviertan en miembros activos y participantes de la sociedad.
La misión de los editores educativos es la de proporcionar a los maestros los recursos de aprendizaje en diferentes formatos, impresos y digitales. La experiencia internacional ha mostrado que para lograr mejores resultados educativos se requieren tres condiciones básicas:
Nelson Mandela decía, con toda razón, que la educación es la herramienta más poderosa para cambiar al mundo. Pero lo que no se puede medir no se puede mejorar. Por eso los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, aplican la prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes).
Por supuesto los resultados de esta evaluación son multifactoriales y dependen de diferentes variables. Sin embargo, es interesante la correlación que puede uno observar entre el grado de apertura a la competencia de contenidos educativos y el resultado de la prueba PISA en diferentes países.
Los países más abiertos y con menores restricciones a la participación de los editores en la elaboración de libros de texto y recursos educativos, como Finlandia, Suecia y Dinamarca presentan los resultados más altos en la prueba PISA. Por el contrario, los países con mayor intervención del estado y menor pluralidad de publicaciones, como Hungría, Turquía y México (hasta ahora mixto, cerrado en primaria y abierto en secundaria) aparecen en los niveles inferiores de la tabla.
Una industria editorial fuerte y sana es un activo estratégico y vital para cualquier sociedad democrática y un elemento esencial de una economía competitiva basada en el conocimiento.
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