Publicado: 22 enero 2022 a las 4:00 am
Categorías: Artículos

Por: PABLO FERNÁNDEZ Y DIEGO VERGARA
La implantación de un metaverso educativo tendrá consecuencias positivas, como el desarrollo de competencias blandas y digitales, pero también supondrá una serie de problemas para los alumnos.
A lo largo del pasado año 2021 ha surgido el término “metaverso”. Aunque su origen es anterior y se encuentra en la ciencia ficción, numerosas referencias en medios de comunicación y dentro de la comunidad científica desarrollan de forma muy diversa este término. Existen referencias que definen el “metaverso” como la creación de un universo virtual, que amplía el mundo real de los usuarios y en el cual estos puedan desarrollar multitud de acciones.
Numerosos sectores han fijado sus estrategias tecnológicas para los próximos años en el desarrollo e implantación de un metaverso en el cual los usuarios puedan desarrollar acciones relacionadas con sus actividades.
A consecuencia de la pandemia provocada por el Covid-19, el sector educativo ya identificó la necesidad de generar nuevas herramientas de comunicación e interacción entre profesores y estudiantes, para poder continuar con la actividad docente ante las restricciones impuestas para evitar la presencialidad en las aulas. Sin embargo, en el sector educativo, la generación de este metaverso conllevaría un cambio radical de su paradigma.
En el sector educativo, la generación de este metaverso conllevaría un cambio radical de su paradigma
Ante las elevadas expectativas generadas por la implantación del metaverso en el proceso enseñanza-aprendizaje, se reactivan los desarrollos de tecnologías inmersivas disruptivas como la Realidad Virtual (RV) y la Realidad Aumentada (AR).
Sin embargo, el desarrollo de este metaverso educativo generará aspectos positivos y negativos que conviene que los docentes, así como estudiantes y el resto de agentes involucrados en el proceso enseñanza-aprendizaje, conozcan con antelación para afrontarlos en el momento preciso, así como para aumentar la eficacia del uso de esta nueva tecnología educativa.
Para el filósofo griego Platón (año 428 a. C.), la Educación es un proceso que permite al hombre tomar conciencia de la existencia de otra realidad, más plena, a la que está llamado, de la que procede y hacia la que se dirige. Para uno de los grandes filósofos de la Educación del pasado siglo XX, Richard Stanley Peters, la Educación de las emociones debe tener una destacable relevancia en aquellas áreas de conocimiento en las que se quiere entender el comportamiento humano, como por ejemplo la psicología o la antropología.
Estos dos aspectos, la necesidad de tomar conciencia sobre la existencia de otra realidad en la que el hombre debe relacionarse y la necesidad de adquirir una elevada inteligencia emocional, convivirán en el metaverso educativo. Pero, además, existirán otros aspectos positivos que serán reforzados por este universo virtual de aprendizaje:
Es probable que tras la implantación del metaverso educativo surjan de nuevo corrientes críticas que vean en esta herramienta un aumento considerable del aspecto lúdico
Sin embargo, también existen aspectos negativos que la creación del metaverso educativo potenciará. En ocasiones, diferentes expertos educativos se han mostrado reacios a la incorporación de la gamificación como método didáctico avanzado, ya que estos perciben la incorporación de la mecánica de los juegos en el proceso enseñanza-aprendizaje como una reducción del peso específico del segundo concepto de este binomio, el aprendizaje.
En este sentido, es probable que tras la implantación del metaverso educativo surjan de nuevo corrientes críticas que vean en esta herramienta un aumento considerable del aspecto lúdico del proceso de enseñanza-aprendizaje en detrimento de la importancia que tiene el aprendizaje adquirido. Además, otros aspectos negativos, similares a los que actualmente generan las redes sociales, pueden atribuirse a la implantación del metaverso educativo:
Aún es pronto para poder analizar el cambio que supondrá en el paradigma educativo la implantación de un metaverso educativo, pero no cabe duda que dará lugar a una serie de cambios en el proceso enseñanza-aprendizaje que todos los actores involucrados en el mismo deben conocer. Como todo desarrollo tecnológico, el metaverso educativo conllevará consecuencias positivas para los estudiantes, como es la posibilidad de desarrollar en un entorno adecuado competencias de carácter digital y competencias blandas.
Sin embargo, este nuevo espacio educativo virtual supondrá también una serie de problemas para los estudiantes que es necesario conocer y controlar llegado el momento. La posible reducción de la capacidad de aprendizaje, a consecuencia de la ludificación y digitalización masiva del proceso enseñanza-aprendizaje, así como las consecuencias psicológicas negativas que origine la implantación masiva de este entorno, deberán ser identificadas y eliminadas en la medida de lo posible, aumentando con ello la efectividad de este recurso tecnológico al servicio del proceso enseñanza-aprendizaje.
A la vista de esta situación, al igual que ocurre con otros recursos tecnológicos y metodologías educativas, para aumentar su efectividad, el metaverso educativo deberá ser implantado manteniendo un equilibrio con el resto de recursos y metodologías a disposición de los docentes, sin perder de vista el objetivo principal del proceso enseñanza-aprendizaje: lograr que los estudiantes adquieran el conocimiento transmitido.
Pablo Fernández Arias y Diego Vergara Rodríguez. Universidad Católica de Ávila.
Fuente: https://www.magisnet.com/2022/01/cambio-del-paradigma-educativo-el-nacimiento-del-metaverso-educativo/
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