Publicado: 3 octubre 2020 a las 2:00 pm
Categorías: Artículos
La ciencia y la neurociencia nos habla de diferentes aspectos a tener en cuenta si queremos potenciar y mejorar el funcionamiento de la clase. A continuación, se enumeran una serie de consejos a tener en cuenta.
La neurociencia explica que recordamos más lo que ocurre en primer lugar, por esta razón es necesario saber que los comienzos de la clase son claves, ya sea para recordar o repasar aspectos importantes o para introducir conceptos o contenidos importantes dentro de la sesión. Además, es necesario resaltar que los especialistas explican que durante el inicio de la clase debería despertarse el interés, durante la mitad de la misma se podría facilitar la reflexión a través del trabajo cooperativo y utilizar el final para repasar lo prioritario.
Las investigaciones señalan una relación positiva entre los niveles de atención y las metodologías de enseñanza activa. Durante las clases con enseñanzas activas los periodos de atención son mayores y más numerosos que durante las sesiones basadas en la clase magistral. Las rutinas y destrezas de pensamiento, la gamificación, el ABJ o el trabajo por proyectos son perfectos para conseguir mayor atención y un aprendizaje significativo.
Si queremos conseguir la atención de los alumnos cuando demos las instrucciones como docente, debemos conseguir silencio, reclamar una momento de atención completa y conseguir que corporalmente sus ojos, rodillas y brazos están mirando directamente al profesor. Otra de las rutinas que aconsejan los expertos es hacer algún sonido significativo para conseguir que paren de hablar y se pongan en modo escucha activa.
Plantear desafíos concretos, no muy difíciles y rápidos consigue activar los picos de atención de los estudiantes. Si además, conseguimos que estos problemas o desafíos se trabajes en grupo de forma colaborativa o cooperativa conseguiremos que los compañeros se encarguen de que los niveles de atención no desciendan a lo largo de las sesiones.
Plantear desafíos concretos, no muy difíciles y rápidos consigue activar los picos de atención de los estudiantes
Los expertos explican que los ciclos de atención varían entre 10 y 20 minutos, por lo que si queremos incrementar la atención de los alumnos en clase debemos utilizar ciclos o bloques que no superen los quince minutos. Además, establecer tiempos facilita el proceso y consolidación de la información. La variedad es nuestra mejor aliada; no hay que subestimar el poder del cambio o la novedad.
No hablar de forma monótona es una de las maneras más habituales para no caer en la monotonía y por lo tanto tener en cuenta este aspecto puede ayudar a la concentración y la atención. Enfatizar aspectos importantes, utilizar ejemplos relevantes e incluso dejar tiempo para chistes o bromas harán que tus alumnos estén más atentos y su nivel de concentración aumente.
Como docentes hay que tener en cuenta que una excesiva o una escasa dificultad facilitará la aparición de la inatención. Saber que explicar en cada momento y mantener la tensión fomenta un incremento de la atención y los estímulos en los estudiantes. Si hay tareas que no se puedan resolver o por lo contrario son demasiado sencillas hará que los alumnos desconecten. Valorar el nivel de dificultad es clave.
REFERENCIAS
Deja un comentario