Publicado: 3 noviembre 2026 a las 1:00 am
Categorías: Artículos
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Por Paz Pineda

La educación en España ha experimentado numerosos cambios en las últimas décadas. Las normas de convivencia, la autoridad del profesorado y las costumbres escolares han evolucionado hasta configurar unas aulas muy diferentes a las que conocieron las generaciones anteriores.
Estas diferencias siguen provocando opiniones encontradas entre docentes y familias, especialmente cuando se compara la disciplina de antaño con los hábitos actuales. El programa radiofónico Herrera en COPE ha abordado esta cuestión a través de las experiencias personales de sus oyentes.
Una de las intervenciones más llamativas ha sido la de Mari Carmen, una maestra que cuestiona cómo visten algunos estudiantes y que considera que la presentación personal también debería formar parte de la formación que reciben en los centros educativos.
La profesora recuerda que, cuando era niña, el uniforme escolar debía llevarse impecable y existían reglas estrictas sobre su cuidado. “El cuellito tenía que ser almidonado”, señala, antes de lamentar que ahora muchos alumnos lleguen al colegio “de cualquier manera vestidos”.
En su opinión, la vestimenta va más allá de las preferencias personales y puede expresar respeto por el entorno escolar. De ahí que defienda la necesidad de enseñar a los jóvenes a adecuar su apariencia a cada situación, una responsabilidad que, a su juicio, también corresponde a los colegios.
La afirmación ha vuelto a abrir una cuestión recurrente entre las familias: si el uniforme escolar debería tener mayor presencia en los centros educativos.
“Hay que educar también en el buen gusto y en el respeto al sitio donde vas, porque no vas igual a una boda que a la piscina”, sostiene la maestra durante su intervención.
Para algunos, puede contribuir a establecer unas normas comunes y reducir las diferencias visibles entre alumnos. Para otros, la forma de vestir pertenece al ámbito de decisión de cada familia.
En cualquier caso, la docente considera que la ropa es solo una parte de un debate mucho más amplio sobre la educación. “La falta de respeto que hay a la hora de ir vestido creo que indica muchas cosas”, apunta.
El programa también ha recogido las experiencias de profesores con una larga trayectoria profesional que observan otros cambios en las aulas. Mercedes, profesora jubilada con 41 años de experiencia, ha cuestionado la pérdida de exigencia académica y ha recordado que durante su carrera llegó a recibir indicaciones para rebajar el nivel con el objetivo de adaptarse al alumnado con mayores dificultades.
La exigencia académica ha sido otro de los grandes asuntos tratados. Mercedes defiende la importancia de mantener los deberes como una herramienta más para consolidar los conocimientos aprendidos en clase.
También se ha hablado de la evolución de los métodos de aprendizaje. María, otra docente retirada, ha puesto el foco en el creciente uso de ordenadores y tabletas y ha reivindicado la importancia de la escritura manual.
A su juicio, el predominio de la escritura en letra de imprenta puede afectar a determinadas habilidades relacionadas con la comprensión lectora y la destreza manual.
Un debate que se suma a la discusión sobre cuánto espacio deben ocupar las pantallas en la educación frente a los métodos tradicionales. Las familias también han aportado su visión.
Ana ha criticado la sobreprotección de algunos menores y ha reivindicado que los estudiantes mantengan conocimientos básicos, como las tablas de multiplicar o los ríos de España. En su opinión, los padres deberían permitir a los profesores ejercer su autoridad y educar con mayor rigor.
No todo han sido críticas hacia el modelo educativo actual. Durante el debate también han aparecido ejemplos de avances, como el plurilingüismo o las nuevas formas de trabajo en equipo entre los estudiantes.
Los testimonios recogidos muestran, en definitiva, dos maneras muy diferentes de entender la escuela. Una generación recuerda aulas marcadas por la disciplina, los deberes y unas normas más estrictas, mientras que la actual apuesta en mayor medida por el acompañamiento y otros métodos de aprendizaje.
Entre ambos modelos queda una pregunta abierta: qué elementos de la educación de antes merece la pena recuperar y cuáles deben quedar atrás.
Fuente: https://www.elespanol.com/mujer/estilo-vida/20261102/mari-carmen-maestra-alumnos-van-colegio-cualquier-manera-vestidos-educar-respeto-buen-gusto/1003744441963_0.html
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