‘Nosotras’, un documental que retrata la vida de mujeres presas en una cárcel en Ecuador

Publicado: 30 septiembre 2026 a las 1:00 am

Categorías: Arte y cultura

[responsivevoice_button buttontext="Escuchar la noticia" voice="Spanish

Latin American Female"]

Por Cristina Bazán

Durante dos años, entre 2018 y 2020, treinta mujeres de una cárcel de Guayaquil, la ciudad más poblada de Ecuador, participaron en un taller de cine y utilizaron las cámaras para retratar su vida tras los muros, historias que también reflejan la realidad del sistema penitenciario y de justicia del país andino.

De ese proceso nació Nosotras, un documental dirigido y producido por la ecuatoriana Priscilla Aguirre, en el que las mujeres hablan sobre sus vidas, los casos que las llevaron a la cárcel, la convivencia dentro del centro penitenciario y cómo el encierro afectó a la maternidad.

“La película va avanzando mientras se realiza el taller. Lo que me parece más interesante es que se convierte en un reflejo del sistema de justicia, porque cuentan que el sistema les ha fallado. Y también muestra la condición en la que estaba la cárcel en ese entonces, el deterioro de la rehabilitación social”, explica a Efeminista Aguirre, profesora de la Universidad de las Artes.

“A través de este taller de cine se va desnudando la cárcel”, añadie la directora.

Filmar en una cárcel de Ecuador

El primer contacto de Aguirre con esa prisión fue diez años antes del taller, cuando fue a cubrir una actividad navideña mientras trabajaba en un medio de comunicación, una experiencia que le “marcó muchísimo”.

Cuando se convirtió en profesora propuso junto a otra compañera realizar talleres de creación fotográfica, documental y teatral para las mujeres de esa cárcel, ubicada en un complejo que integran otras cuatro prisiones, entre ellas la Penitenciaría del Litoral, la más poblada y violenta del país.

Unas 100 mujeres, de las 900 que vivían allí, se postularon para participar; sin embargo, solo pudieron escoger a treinta. “Se quedaron fuera muchas mujeres que les hubiera gustado hacer alguna otra actividad y no había”, lamenta la directora.

Entonces acudió dos veces por semana con pasantes de la universidad a la prisión, donde se grabaron 76 horas de material, principalmente de manos de las reclusas, quienes recorrían los pasillos y áreas que nunca habían sido retratadas como lo hicieron ellas.

“La película está hecha en un 97 % por mujeres. Participan colegas hombres en la postproducción, pero toda la realización es de las privadas de libertad, que hacen cámara, sonido directo y ayudan a producir la película junto a estudiantes de la universidad”, explica la académica.

El impacto del encarcelamiento

Aguiere resalta que, aunque siempre tuvo claro que quería hacer un documental, no fue a la cárcel con un guion, sino que desarrolló actividades para que ellas grabasen y aprendiesen, y cuando terminó el proyecto empezó a hilar los testimonios con los trabajos que habían hecho.

“Muchas de las mujeres que conocimos estaban allí por sus parejas, por sus hermanos o por los hombres de sus vidas… El tema de la maternidad también pesaba muchísimo, decían que no podían ver o hablar con sus hijos”, menciona.

La directora añade que, pese a que estaban encarceladas, las mujeres sentían que tenían que hacerse cargo de los hijos, ante la ausencia de los padres.

“En la mayoría de los casos que conocimos, los papás de los niños estaban totalmente ausentes, pero las mamás no. Ellas cargan con esa responsabilidad porque saben que el día que salgan tienen que retomar ese vínculo, y los hombres, lastimosamente, muchas veces no tienen ese compromiso o no le dan la misma importancia”, recuerda.

Algunas también hablaron del impacto diferenciado del encarcelamiento, pues era difícil acceder a productos de higiene femenina; de cómo vivían y de la comida que recibían.

Una historia sobre ‘Nosotras’

La directora explica que el título Nosotras obedece a la esencia del documental: que son las mujeres quienes toman la palabra para contar sus propias vivencias y que no son simplemente retratadas por un observador externo.

“Es una película en la que se retrata una amistad que se forma entre una profesora de cine y sus estudiantes. Ellas toman la cámara y deciden qué contar. Creo que es importante porque por primera vez no son retratadas de una manera muy superficial o muy generalizada, sino que acá es: ‘nosotras vamos a contar qué ocurre detrás de estos muros'”, agrega.

Ahora, muchas de ellas están libres y esperan ver el documental, que se estrenará el 8 de octubre en cines de Guayaquil y Quito; y en esta semana compite en el Festival de Cine Latinoamericano de Biarritz, en Francia.

Aguirre espera que el audiovisual abra un debate urgente sobre las condiciones en las que viven las mujeres en las prisiones, donde también hay niños hasta los tres años, y sobre cómo mejorar el sistema de rehabilitación para frenar la reincidencia.

“Para mí este proyecto significa dejar una huella, que mi hija pueda decir: ‘Mi mamá sacó esta cárcel de la oscuridad y la mostró’. Y para ellas es un recuerdo de que pueden estar privadas de libertad, pero no han perdido su dignidad, que son seres humanos, que aún tienen derecho a tener sueños, a rehacer su vida, pero hay que darles una oportunidad”, concluye.

Fuente: https://efeminista.com/nosotras-documental-vida-mujeres-carcel-ecuador/