Arte expoliado llevó a criminal holandés a prisión – Penultimátum

Publicado: 16 agosto 2026 a las 2:00 am

Categorías: Arte y cultura / Noticias / Noticias Europa

14 de Agosto de 2026

Pieter Nicolaas Menten (1899-1987) navegó por muchos años como exitoso hombre de negocios y coleccionista de arte holandés. Procedía de una familia que hizo fortuna con el comercio en Roterdam. Y por su padre, incursionó en ese campo en los años 30 del siglo pasado en Polonia, donde se convirtió en un rico terrateniente y acaudalado empresario.

Reconocido por combatientes de la resistencia holandesa como un prominente nazi, fue enjuiciado en 1949 y condenado a sólo ocho meses de prisión bajo el cargo de ser “intérprete nazi”. A partir de ahí acrecentó su fama de gente decente y amante del arte.

Cuando en 1976 Menten publicó en los medios holandeses que subastaría su famosa colección de pinturas, el periodista Chaviv Kanaan lo acusó de lo que realmente fue: un alto dirigente en la estructura militar nazi que ordenó y presenció la ejecución masiva de profesores, judíos y comunistas en las aldeas polacas Podhorodce y Uricz, y en el valle de Stryj.

Además, lo acusó de haber enviado a Holanda, en 1943, tres vagones de tren llenos de arte robado, que se convirtieron en su preciada colección.

Los datos que publicó Chaviv Kaanan fueron tan contundentes que la justicia holandesa lo acusó nuevamente en 1976 por las masacres cometidas en Polonia. La defensa de Menten estuvo a cargo de Rad Kortenhorst, presidente de la Cámara de Representantes neerlandesa.

Durante el juicio, el ex jerarca nazi alegó ser víctima de un complot de la KGB soviética y de personas que lo odiaban. Todos sus alegatos se vinieron abajo por los testimonios de quienes presenciaron sus matanzas en Polonia. Fue condenado a 10 años de prisión en 1980 y a pagar 100 mil florines por sus crímenes de guerra. Liberado en 1985, buscó residir en la mansión que poseía en Irlanda, pero no se lo permitieron. Murió en un asilo de ancianos.

Esta página negra de la historia holandesa es poco mencionada. Por fortuna, un excelente documental de tres episodios, El caso Menten, dirigido por Tim Oliehoek, narra fielmente la vida del criminal y saqueador de arte, y la red de complicidades que le permitieron vivir tantos años en la impunidad.

La valiosa colección de Menten no fue devuelta a las familias de sus legítimos dueños. Se diluyó en las subastas que él y su esposa realizaron.

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