El reto de devolver la educación a miles de niños en el Líbano marcados por la guerra

Publicado: 24 julio 2026 a las 2:00 am

Categorías: Noticias / Noticias Asia

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Libano, 24 de Julio 2026, Por Rosa Soto, https://www.infobae.com

La educación en el Líbano afronta uno de sus momentos más críticos tras el reciente conflicto, que ha dejado cientos de escuelas dañadas o fuera de servicio y amenaza con impedir que unos 100.000 niños regresen a las aulas cuando comience el próximo curso escolar, previsto para septiembre.

Una evaluación nacional realizada en junio por el Ministerio de Educación con apoyo de Unicef concluyó que 340 centros educativos, públicos, privados y de formación técnica sufrieron daños durante la guerra, de los que 17 quedaron completamente destruidos.

A ello se suma que más de 300 escuelas fueron utilizadas como refugios colectivos para familias desplazadas, lo que eleva a casi 700 el número de instalaciones educativas actualmente inoperativas.

“Muchos niños interrumpieron el aprendizaje”, explica a EFE el representante de Unicef en el Líbano, Marcoluigi Corsi, quien advierte de que la situación llega tras varios años de crisis continuadas que ya habían debilitado el sistema educativo.

La pandemia de covid-19, el colapso económico del país y los sucesivos episodios de violencia, primero en 2024 y después desde marzo de este año, han provocado interrupciones recurrentes de las clases, con un impacto acumulado sobre toda una generación de estudiantes.

Los daños se concentran especialmente en el sur del país, donde numerosas escuelas quedaron destruidas o gravemente afectadas por los ataques, aunque también hay centros inutilizados en Beirut y Monte Líbano, muchas veces porque continúan acogiendo a familias desplazadas.

“La prioridad ahora es completar la evaluación de daños, reparar las escuelas y conseguir que las que hoy funcionan como refugios colectivos puedan volver a recibir alumnos a partir del primero de septiembre”, señala Corsi.

Mientras avanzan esas labores, el Ministerio de Educación y Unicef han puesto en marcha programas de recuperación del aprendizaje durante el verano para compensar parte del tiempo perdido, además de habilitar espacios temporales de enseñanza y clases en línea allí donde ha sido posible.

Muchos de esos espacios atienden especialmente a menores desplazados desde el sur del país, así como a alumnos cuyos profesores también tuvieron que abandonar sus hogares a causa del conflicto.

La respuesta también se apoya en la red de centros Makani (“Mi lugar”, en árabe), impulsada por Unicef junto a organizaciones locales y el Ministerio de Asuntos Sociales.

Actualmente, existen 71 centros repartidos por el país, nueve de ellos ubicados en centros públicos de desarrollo social, que este año han prestado apoyo a unos 34.000 niños.

En uno de esos centros, situado en una zona vulnerable de Beirut, alrededor de 750 menores participan cada día, en distintos turnos, en actividades educativas, apoyo psicosocial, aprendizaje digital, deporte, desarrollo infantil temprano y programas dirigidos a adolescentes.

“Makani es un proyecto que el país necesita porque reúne múltiples servicios en un mismo lugar para los niños y sus familias”, explica a EFE Rahma Abbas, coordinadora del proyecto de la organización Amel Association International, ONG que ofrece servicios de apoyo básico -educación, salud o empleo- en comunidades desfavorecidas del Líbano.

Durante los meses más intensos de la guerra, ese mismo centro llegó a atender a unos 900 menores desplazados, algunos de los cuales permanecen todavía en la zona al haber perdido sus viviendas.

Los programas educativos se han adaptado para ayudar tanto a alumnos escolarizados que vieron interrumpidas sus clases como a menores que permanecieron fuera del sistema durante meses.

“La idea es que puedan recuperar durante el verano parte del aprendizaje perdido para empezar el próximo curso en mejores condiciones”, explica a EFE el responsable de Educación del proyecto Makani, Van Manjikian.

Pero la recuperación no pasa únicamente por reconstruir edificios o reforzar contenidos académicos. Unicef estima que unos 700.000 niños presentan síntomas que requieren atención relacionada con su bienestar psicosocial tras haber vivido conflictos sucesivos en menos de dos años.

“Son traumas muy fuertes que también afectan a la capacidad de aprendizaje”, alerta Corsi, quien considera prioritario ampliar los servicios de apoyo psicológico tanto para los menores como para sus familias.

La organización insiste en que la reconstrucción del sistema educativo dependerá en gran medida de la financiación internacional necesaria para rehabilitar los centros dañados antes de septiembre.

“Estamos en una situación de limbo. Hay un alto el fuego, pero sigue siendo frágil. Los niños necesitan volver a vivir una situación normal porque la incertidumbre afecta tanto a ellos como a sus familias”, concluye el representante de Unicef.

Fuente: https://www.infobae.com/america/agencias/2026/07/24/el-reto-de-devolver-la-educacion-a-miles-de-ninos-en-el-libano-marcados-por-la-guerra/?outputType=amp-type

Fuente Fotografica: https://share.google/AixfEOqj2MbM9BBoX