Un corazón, una mente: El éxito de las matemáticas en China

Publicado: 13 julio 2026 a las 10:00 pm

Categorías: Artículos

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Por Belén Dorado

Los cálculos matemáticos en el país cuentan con una larga historia de aprendizaje y razonamiento que explican la cultura de China, así como el lenguaje que se usa para ser un lugar puntero en este ámbito.

Un corazón, una mente: El éxito de las matemáticas en China – Imagen realizada por IA

En mis años de estudiantes me tocó vivir una China donde en los supermercados los cajeros todavía corroboraban con el ábaco las operaciones que la calculadora les arrojaba como por arte de magia. Pero magia también hacían esos pequeños artilugios que, con un rápido movimiento de dedos, eran capaces de resolver las operaciones más complicadas.

Y es que en el Reino del Medio, como se conoce China en su lengua, las matemáticas son otra cosa. ¡Quién no ha visto esos vídeos de niños extremadamente pequeños haciendo operaciones matemáticas con las manos a velocidades de vértigo! Los estudiantes chinos destacan en matemáticas siendo galardonados en las mejores competencias a nivel mundial pero, ¿cuál es el éxito detrás de este dominio?

Me atrevería a decir que hay tantos sistemas educativos en el mundo como culturas, si partimos de la premisa de que la educación y la cultura van de la mano, que una sin la otra no puede darse y que el componente cultural marca la forma en cómo pensamos, discernimos y conjeturamos, y es aquí, en las diversas formas de cultura donde radica el componente educativo que marca una u otra forma de entender el mundo.

En el caso concreto de las matemáticas, aunque algunos alumnos les parezca inverosímil, el lenguaje tiene mucho que decir, y cómo lo decimos es el resultado de cómo pensamos y de cómo actuamos en diversas facetas de la vida, donde las matemáticas deben contemplarse como una de ellas.

El aprendizaje de una lengua en los más pequeños va aparejado a un descubrimiento por parte del niño de cómo se conforma el mundo que lo rodea, con sonidos que son fácilmente identificables entre los adultos que lo acompañan y los espacios en los que se desenvuelven. Si importante es el sonido, el componente significado se convierte en el parangón del aprendizaje.

El razonamiento de los más pequeños es clave para el aprendizaje, y es lo que lo diferencia del aprendizaje autómata en el que todos está predispuesto y no hay lugar para el cuestionamiento. Aprenden a juntar las letras para crear palabras, a relacionar sonidos con grafías, y a conseguir plasmar en el papel las ideas con el uso de la correcta gramática, pero en el campo de las matemáticas este razonamiento lógico se ve opacado por el propio lenguaje cuando el niño aprende que detrás del diez no va el “dieciuno” sino el once, y que no le sigue el “diecidos” sino el doce, rompiendo así con la lógica del lenguaje que intentamos enseñar. Es éste un aspecto clave del por qué los estudiantes chinos sobresalen en matemáticas, porque su relación con el lenguaje es coherente y no ha perdido la lógica.

La historia de las matemáticas en China se remonta a épocas ancestrales, allá por el 1600 a.n.e., en la Dinastía Shang. Nació simultáneamente a los caracteres de la lengua china, sobre caparazones de tortuga que podemos ver en el libro más antiguo de su historia, el Yijing, traducido como “El libro de los Cambios” y que data del 1200 a.n.e. En este documento aparecen los primeros ejemplos de caracteres de la lengua china, donde por vez primera se habla del Yin y del Yang como contrarios necesarios en todo proceso y donde se conservan los primeros ejemplos de números chinos.

Era éste un sistema muy avanzado para la época que se desarrolló de forma separada al resto de matemáticas del mundo, hasta que las civilizaciones se encontraran en el siglo XV con figuras ilustres como Mateo Ricci. El libro más importante de matemáticas en China es el llamado “Los nueve capítulos sobre el arte matemático” y estaba destinado a resolver problemas de agricultura, arquitectura y afines.

En la lengua china se contempla el sistema numérico por decenas, un sistema lógico en el que el veinte se representa con dos dieces, el treinta tres con tres dieces más un tres y el ciento veinticuatro quedaba representado con un carácter que simboliza el uno seguido del cien más el dos seguido de un diez y el cuatro (一百二十四). Este es un aspecto sumamente importante ya que desde pequeños los estudiantes chinos cuentan por decenas, con un lenguaje acorde a lo que ven en las grafías designadas para contar.

Cuando un estudiante chino se enfrenta a una operación matemática podrá identificar rápidamente las decenas, a las que se les otorga un nombre acorde a lo representado, tal y como se muestra en el funcionamiento de un suanpan o ábaco, herramienta básica en el aprendizaje de las matemáticas en China.

Pero el éxito de las matemáticas en China no solo obedece a la relación con la lengua, sino que el factor cultural también es relevante, con métodos donde se trabaja un concepto a la vez, mismo que se refuerza hasta que se comprende y que se repite hasta la saciedad. Es aquí donde radica la idea de que en China las matemáticas no son solo para quienes se les dan bien, sino que comprenderlas y llegar a dominarlas es fruto del esfuerzo y de la instrucción en el cálculo mental desde edades tempranas, algo que saben muy bien las familias quienes apuestan por potenciar esta disciplina por encima de otras, con clases extraescolares y toda la artillería necesaria para lograr el éxito: dominar el lenguaje de los números.

Es ésta vista como una gimnasia mental que ha formado a los mejores matemáticos, científicos y astrónomos de todo el mundo, y que se puede resumir en el refrán budista, Yīxīn yīyì, 一心一意 “un corazón, una mente” a la que recurren los monjes para referirse a ese estado de la mente necesario para la meditación, pero al mismo tiempo es aplicable a situaciones donde se necesita de perseverancia y concentración, como las matemática, disciplina en la que la concentración, y en cierta forma la meditación, logran la resolución del problema.

Cuestión de cultura, de esfuerzo, de dominar la concentración o una combinación de ellas, sea como fuere la realidad es que China domina el universo de los números, y el propio origen de su lenguaje tiene mucho que ver en todo esto.

Fuente: https://exitoeducativo.net/firmas-expertos-en-educacion/un-corazon-una-mente-el-exito-de-las-matematicas-en-china