UNESCO, universidad y comunidad

Publicado: 26 abril 2026 a las 8:00 pm

Categorías: Artículos

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Por Mimar Ramis

En su reciente informe “Transformando la Educación Superior”, la UNESCO ha destacado que, además de en la docencia y la investigación, la universidad tiene que estar implicada en la comunidad.

Hasta el cambio meritocrático del 2007, en los ámbitos de Ciencias Sociales y Educativas de las universidades españolas, la implicación con la comunidad era considerada como una deficiencia del nivel académico de cualquier persona candidata a un doctorado o una plaza de profesorado. Con frecuencia, si quien presentaba una tesis doctoral era docente de la educación infantil, primaria o secundaria, se consideraba que no tenía el nivel académico de quienes no tenían contacto directo con las escuelas. Cuando ese profesorado universitario se dirigía al no universitario era para impartir formación desde arriba o recoger sus datos para hacer publicaciones con conclusiones realizadas sin diálogo con los propios sujetos.

Esa mala práctica profesional académica se justificaba con la pseudociencia propia de aquella universidad feudal. Se afirmaba que la objetividad científica dependía de la distancia con el sujeto analizado. Por el contrario, en la actualidad toda la ciudadanía puede consultar libremente las fuentes para saber que la objetividad científica se consigue con el diálogo, con la cocreación. En las universidades feudales, se atribuía el mayor nivel académico a quienes menospreciaban el diálogo igualitario con el profesorado no universitario. Por eso, lo que se hacía era frecuentemente pseudociencia, que no solo no mejoraba los resultados educativos sino que impedía su mejora. En las universidades que ahora se fomentan internacionalmente y que ese informe de la UNESCO promueve, se atribuye el mayor nivel académico a quienes dialogan igualitariamente con las escuelas, participando en sus mejoras de resultados, investigándolas y publicando lo que consiguen.

Las universidades científicas potencian también una excelencia humana muy opuesta a lo que potenciaban las universidades feudales. Cada vez es más frecuente que el profesorado universitario no se acerque a las escuelas solamente a sacar la información cuantitativa o cualitativa para hacer lo que quieran con ella sin diálogo, sino que se acerque a colaborar conjuntamente con ellas en la mejora de sus resultados, incluso participando como voluntariado del centro. Ese diálogo no solo les hace conseguir mayor nivel científico, sino una mejora humana de todos los miembros de la comunidad educativa y también de ese profesorado universitario. Incluso ya existen encuentros de investigación científica educativa conjuntos o coordinados con encuentros de las escuelas que están usando esos conocimientos científicos para mejorar los aprendizajes, la convivencia y las vidas del alumnado.

Imagen generada con IA en Gemini

Fuente: https://periodicoeducacion.info/2026/04/21/unesco-universidad-y-comunidad/