Publicado: 25 abril 2026 a las 4:00 pm
Categorías: Artículos
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Por EDUCACIÓN 3.0
Favorecer una educación acorde al potencial y las necesidades del alumnado con altas capacidades es una tarea en la que familias y centros educativos deben actuar de forma coordinada y en constante comunicación. Así lo cree la maestra Sandra López, que en este artículo ofrece pautas para fomentar esta alianza.

Cuando identificamos altas capacidades en un alumno a menudo se pone el foco en las aulas. Sin embargo, la experiencia indica que el éxito de la intervención no solo está en los centros, sino que hay una pieza clave de gran importancia: la familia. Y es que la familia es considerada una de las influencias educativas más poderosas para la transformación del potencial en talentos actuantes, no sólo por constituir el primer contexto de socialización del ser humano, sino porque aporta aspectos básicos a la educación de los niños y niñas con altas capacidades: conocimientos, ambiente de libertad, seguridad, atención personalizada, educación permanente… De hecho, en la familia podemos encontrar el contexto esencial para el desarrollo de las capacidades y los talentos, siendo el mejor ‘acelerador’ de aprendizaje que se puede tener.
La actual normativa (LOMLOE) es clara respecto a la importancia de las familias: son los primeros responsables de la educación de sus hijos e hijas y les corresponde proporcionar las condiciones necesarias para el progreso escolar. Como núcleo principal, es también la que puede comunicar al centro escolar la curiosidad insaciable de sus hijos para iniciar una evaluación psicopedagógica por el equipo de orientación del colegio. Además, en el caso de que el centro se ponga en contacto con la familia, ésta debe facilitar una ‘radiografía’ completa de los intereses del menor, ya que esta información nos ayudará a completar la respuesta educativa y adaptarla a las necesidades de nuestro alumnado.

El papel de las familias debe orientarse a ofrecer estímulo y apoyo emocional para favorecer el desarrollo integral de los niños con altas capacidades. Estas pautas pueden resultar de ayuda para lograrlo:
En definitiva, se trata de desarrollar una educación integral para que el menor pueda acceder a los conocimientos, equilibrando los aspectos sociales, emocionales y cognitivos a partes iguales.
La tecnología es un recurso interesante para poner en práctica la investigación y la creación. A través de ella se reduce tanto la frustración como el aburrimiento, conectando el entorno familiar con el escolar y permitiendo que los alumnos continúen aprendiendo en casa lo que se hace desde los centros de forma autodirigida.

Por ejemplo, en el aula se pueden integrar diversas herramientas que se adecúen al potencial de interés de los alumnos con altas capacidades:
Cuando identificamos altas capacidades en un alumno a menudo se pone el foco en las aulas. Sin embargo, la experiencia indica que el éxito de la intervención no solo está en los centros, sino que hay una pieza clave de gran importancia: la familia. Y es que la familia es considerada una de las influencias educativas más poderosas para la transformación del potencial en talentos actuantes, no sólo por constituir el primer contexto de socialización del ser humano, sino porque aporta aspectos básicos a la educación de los niños y niñas con altas capacidades: conocimientos, ambiente de libertad, seguridad, atención personalizada, educación permanente… De hecho, en la familia podemos encontrar el contexto esencial para el desarrollo de las capacidades y los talentos, siendo el mejor ‘acelerador’ de aprendizaje que se puede tener.
La actual normativa (LOMLOE) es clara respecto a la importancia de las familias: son los primeros responsables de la educación de sus hijos e hijas y les corresponde proporcionar las condiciones necesarias para el progreso escolar. Como núcleo principal, es también la que puede comunicar al centro escolar la curiosidad insaciable de sus hijos para iniciar una evaluación psicopedagógica por el equipo de orientación del colegio. Además, en el caso de que el centro se ponga en contacto con la familia, ésta debe facilitar una ‘radiografía’ completa de los intereses del menor, ya que esta información nos ayudará a completar la respuesta educativa y adaptarla a las necesidades de nuestro alumnado.

El papel de las familias debe orientarse a ofrecer estímulo y apoyo emocional para favorecer el desarrollo integral de los niños con altas capacidades. Estas pautas pueden resultar de ayuda para lograrlo:
En definitiva, se trata de desarrollar una educación integral para que el menor pueda acceder a los conocimientos, equilibrando los aspectos sociales, emocionales y cognitivos a partes iguales.
La tecnología es un recurso interesante para poner en práctica la investigación y la creación. A través de ella se reduce tanto la frustración como el aburrimiento, conectando el entorno familiar con el escolar y permitiendo que los alumnos continúen aprendiendo en casa lo que se hace desde los centros de forma autodirigida.

Por ejemplo, en el aula se pueden integrar diversas herramientas que se adecúen al potencial de interés de los alumnos con altas capacidades:
Otro aspecto de gran importancia para conseguir una colaboración idónea entre la familia y el centro educativo es la comunicación, que debe alejarse de las reuniones trimestrales y convertirse en algo fluido. Por eso, es necesario que se asiente sobre los siguientes pilares: un diálogo claro para hablar con sinceridad de los miedos y las expectativas sin sentirse juzgados; una comunicación fluida y bidireccional cuyo objetivo primordial sea establecer criterios comunes para el alumnado, detectando sus necesidades específicas; y trabajar coordinadamente para que las pautas de actuación –sociales, educativas y actitudinales– establecidas por ambas partes sean coherentes en todos los ámbitos donde se encuentren los niños.
En definitiva, la atención a los alumnos con altas capacidades no debe afrontarse solamente desde los centros, sino convertirse en una alianza entre el ámbito familiar y el escolar. Porque manteniendo el bienestar de nuestro alumnado fuera de los centros educativos habremos conseguido ofrecerle, además de un desafío para su mente, una educación que le permita llegar tan lejos como alcancen sus sueños.
Fuente: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/altas-capacidades-familias/
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