Salvar vidas, pero ¿cómo decir adiós? El gran vacío en la educación de los futuros médicos

Publicado: 22 enero 2026 a las 2:00 am

Categorías: Ciencia

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Por Carmen Bonilla

Un estudio de la Universidad de Washington revela que la falta de formación genera miedo en los profesionales, tratamientos innecesarios y facturas médicas más altas en el último año de vida

En general, los médicos se enfrentan a la muerte y la agonía con más frecuencia que la mayoría de las personas, siendo este el precio de salvar vidas y ayudar a la gente. Pero, pese a ello, los estudiantes de medicina en Estados Unidos reciben poca o ninguna capacitación para guiar a los pacientes y sus familiares a través de cuestiones relacionadas con el final de la vida. Así se ha revelado gracias a una nueva revisión realizada por científicos de la Universidad Estatal de Washington.

En concreto, los investigadores analizaron artículos publicados enfocados a educación sobre la muerte y la agonía en las facultades de medicina desde 2013. Encontraron 43 artículos con variaciones en la forma en la que se enseñaba sobre estas cuestiones, incluyendo una educación mínima basada en la evidencia sobre cómo trabajar con los pacientes y sus familias en los cuidados al final de la vida.

“La capacitación puede ayudar a un médico a disminuir el miedo a la muerte de los pacientes y sus familias, pero también reduce ese miedo en el profesional médico”, afirmó Raven Weaver, autora correspondiente del artículo y profesora asociada del Departamento de Desarrollo Humano de la WSU. “Los estudiantes de medicina a menudo no adquieren suficiente experiencia en este campo hasta que ejercen en el campo. La capacitación en el aula podría ayudarles a reflexionar sobre el tema antes de abordarlo directamente con los pacientes”.

“La capacitación puede ayudar a un médico a disminuir el miedo a la muerte de los pacientes y sus familias, pero también reduce ese miedo en el profesional médico”

Logan Patterson, que se graduó en la Facultad de Medicina Elson S. Floyd de la WSU, señala que “los médicos necesitan sentirse cómodos con el tema de la muerte y hablar de ello con los pacientes, especialmente con aquellos con cáncer”. Además, añade que “la capacitación para esas conversaciones no se imparte en las instituciones médicas. Gran parte de esto tiene que ver con las pruebas médicas obligatorias; las preguntas de opción múltiple sobre planificación de la atención son difíciles de redactar debido al detalle que requieren”.

Las investigaciones que se evaluaron en el nuevo estudio emplearon, principalmente, diseños de bajo rigor con intervenciones que enfatizaban la nueva información, la integración de nuevas habilidades y la evaluación de las capacidades del paciente. Sin embargo, fueron de corta duración. Por esta razón, los investigadores abogan por intervenciones educativas basadas en la evidencia integradas en el currículo de las facultades de medicina, independientemente del área de especialidad prevista.

Según los investigadores, las facultades de medicina son conscientes de esta falta de habilidades, pero es un desafío encontrar un lugar para incorporarlas. Ahora, Patterson espera que el nuevo documento las anime a priorizar este tipo de formación. “El primer paso para saber cómo enseñarlo es ver cómo se enseña actualmente”, dijo Patterson, quien comenzará su formación en oncología radioterápica en San Francisco a finales de este año. “Hemos descubierto que realmente no se enseña en absoluto”.

“Si trabajas un solo turno en una sala de urgencias, probablemente verás a un paciente que no ha lidiado con las preguntas sobre el final de la vida”, dijo Patterson. “Varias veces vi a familias traer al hospital a un paciente con una enfermedad crónica porque creían que era lo que la persona quería, solo para descubrir que no quería estar allí. Una mejor capacitación para los médicos podría evitar la confusión antes de que se convierta en una condición urgente en el hospital”.

“Si trabajas un solo turno en una sala de urgencias, probablemente verás a un paciente que no ha lidiado con las preguntas sobre el final de la vida”

Weaver, que se especializa en cuestiones gerontológicas, entre las que se incluyen la muerte y la agonía, señaló que la capacitación adicional para los médicos podría reducir las facturas médicas innecesarias y los tratamientos no deseados. “Las investigaciones demuestran que la atención médica es más cara durante el último año de vida, y gran parte de ella se debe a tratamientos no deseados”, afirmó. “Es comprensible que los médicos quieran salvar vidas. Pero a menudo no consideran la calidad de vida”.

Con todo, el objetivo es ayudar a los pacientes, pues contar con médicos mejor capacitados sería un gran paso para garantizar que otros puedan hacer lo mismo. “Creo que casi cualquier médico te dirá que falta formación sobre la muerte y la agonía”, dijo Patterson. “Es inevitable que los médicos hablen de esto con sus pacientes. Cualquier impulso de conocimiento al principio de sus carreras solo les beneficiará a ellos y a quienes atienden”.

Fuente: https://www.consalud.es/influcare/viral-news/salvar-vidas-pero-como-decir-adios-el-gran-vacio-en-la-educacion-de-los-futuros-medicos.html